El barrio
de las Casas Baratas.
(Una historia vulgar)
1ª
parte.
A mi mujer y mis hijas.
Isidro, febrero 96
1 gorriones y
tebeos.
Las cuatro de la tarde de un luminoso día de Julio. El calor es
sofocante. En la calle, debajo de una acacia, cuatro o cinco chiquillos con los
tirachinas en la mano miran a la copa del árbol buscando entre las hojas un
gorrión nuevo que pía llamando a los padres.
-¡Lo veo!-grita uno de ellos. Mete una piedra en la badana, estira bien
las gomas y ¡¡¡ZZZZSSS!!!.. el pájaro cae muerto en la acera.
-Desde luego, Isidro, no fallas uno. ¡Que puntería tienes!.. ¡Y ya
llevas cuatro!..
Isidro, un muchacho regordete de unos doce años, de pelo anillado y
ojos marrones, arrestrojado de verano y calle, coge el pájaro y se lo mete en
un bolsillo del pantalón.
-Podíamos ir al corralón, a las acacias grandes, seguro que allí hay
tordos nuevos-dice Luís-
-Si, para que luego te enganches, como siempre, a tirar piedras a los
cristales de las ventanas de los patios y salgan los vecinos pegando voces y
tengamos que salir corriendo. Yo me voy a mi casa que mis padres se creen que
estoy acostado a la siesta leyendo tebeos y, como se levanten y no me
encuentren…, se van a cabrear.
-Pues nosotros-dice Javi- nos vamos a los tordos…Ya verás como matamos
alguno.
Isidro se mete el tirachinas en el bolsillo y le da los pájaros a Javi.
-Toma, llévatelos tú. A mi madre le dan lástima. Dice que si por lo
menos fueran palomas…
-Vale pero, seguro que cae algún tordo..¡ Anda, vente con nosotros!..
-No, me voy a mi casa a leer tebeos. Me ha dejado “el Chato” uno de
Hazañas Bélicas..Luego nos juntamos a las siete o por ahí en las cuatro
esquinas..
No se ve a nadie por la calle. El barrio está precioso. Las casas tan
blancas contrastan con el verdor de las higueras y albaricoqueros de los
patios. Todo el mundo tiene frutales. Si el año viene bueno al menos el postre
del verano está asegurado.
Me gusta el barrio. Eran casas
baratas que hizo Sindicatos en las afueras de la ciudad, rodeado de
huertas. Casas de dos plantas y mucho patio y calles muy anchas donde los
chiquillos pasábamos el día jugando en inverno y verano sin mas peligro que los
carros y bicicletas que muy de tarde en tarde pasaban.
Con su colegio, el “San Fulgencio”, y su Iglesia de “Fátima” con torre
y todo…y su salón parroquial.
En las canaleras de zinc de los tejados criaban los gavilanes y los
vencejos; y cuando llegaba mayo, pasaba las
horas muertas viendo a los padres ir y venir con bichos en el pico a darles de
comer a los pollos. Y al atardecer el perfume de las acacias y las madreselvas
de las vallas de los patios, hacían del barrio un paraíso de lujo para gente
humilde que había dejado atrás la habitación realquilada, con derecho a cocina
y se había embarcado en pagar cuarenta duros al mes y una hipoteca a treinta
años, con la esperanza, más que la certeza de que algún día la casa fuera suya
gracias a Dios, a Franco y a la Obra del Hogar.
2
Víctor.
Decían los
mayores que el verano de 1960 estaba siendo caluroso como el solo. Eso a
nosotros nos daba igual. Tanto parta mí, como para mi primo Andrés, o Paco “El
sepia”, después de haber aprobado el Segundo de Bachiller en el Instituto, lo
que tenía que hacer era mucho calor para bañarnos, cazar pájaros y leer tebeos
y que el día durara cincuenta o sesenta horas para que tuviéramos tiempo de
jugar al fútbol y echar pedreas contra los del Barrio de “La Calera”, que
estaba cerca de las Casas Baratas, camino del paseo de la Feria; o contra los
de la “Banda del Medio Mundo” de la calle de Torres Quevedo, camino del parque
y del Instituto.
Ya
vendría el invierno y Dios, que era muy listo, haría que el día durara muy poco
para que los chiquillos a las seis de la tarde, que era de noche, se fueran a
estudiar a sus casas y aprobaran el curso. Bueno, al menos eso decía mi primo
Andrés que era muy astuto.
Yo
era el mayor de cuatro hermanos y mis obligaciones en verano, después de
aprobar el curso, se limitaban a hacer los recados que mi madre mandara y
cuidar de mi hermano Nano, que era el más pequeño. Mari Reme y María Eugenia,
mis hermanas, le ayudaban en las cosas de la casa….
-Isidrín,
coge la cacerola y ve a la tienda y tráete medio kilo de tomate de bote.. Pero
díle a Deogracias que no te eche caldo.. y date prisa,… y ten cuidado al
cruzar..
Cogía
las dos pesetas y la cacerola y salía corriendo a la tienda que estaba al final
de la calle...Daba igual que Deogracias pusiera, o no, caldo en el tomate..,
que de seguro que lo pondría para que pesara más; ya me encargaría yo, por el
camino, de sorbérmelo. Estaba delicioso y llegaría a casa, como de costumbre,
con dos tomates pelados en la cacerola, más secos que el ojo de la tuerta.
-¿A
dónde vas?- Era Víctor-
-A
la tienda, ¿Te vienes?
-Bueno.
-Oye
Isidro,¿Vamos a ir mañana, por la mañana, al río a bañarnos?
-No
se. A ver si viene mi primo Andrés y “El Sepia” esta tarde .. y a ver que acordamos..Igual nos llevamos la
caña de pescar a ver si sacamos algún lucio… o a por cangrejos… no sé, ya veremos.
-Oye,¿me
vas a hacer un tirachinas?
-Si
te buscas las gomas…. Yo tengo una horquilla de palo que corté en los
aligustres del parque y que ya está seca..
-¿Y
la badana?
-Vamos
a la zapatería y le pedimos al “zapa” un lengüeta de zapato.
-¡¡¡Víctor!!!!...
¡¡¡Víctor!!!
-Es
mi madre, me voy…Luego nos vemos en las cuatro esquinas…
-Adiós.
Las
cuatro esquinas era el sitio de reunión de todos los chiquillos del barrio.
Estaba justo a lado de mi casa y cuando alguno de nosotros quería buscar a los
demás de la banda bastaba con sentarse allí, en la acera, debajo de una acacia,
recostado contra la vaya de los chalets y esperar a que, poco a poco, fueran
llegando el resto. Siempre había chiquillos en aquel lugar.
Allí
conocí a Víctor, cinco años antes, cuando todavía no vivía nadie en el barrio.
Estaban
recién terminadas las casas y aún no habían entregado las llaves a los
propietarios; y mi padre y yo íbamos todas las tardes a regar nuestro jardín.
Era el mes de abril…. Sacábamos el agua del pozo que había en una huerta
cercana y, en cubos la llevábamos hasta la casa…. Teníamos geranios y rosales y
claveles..
Aquella
tarde mi padre estaba terminando de regar y yo jugaba en la puerta de la casa
con un balón de badana..Por las calles recién asfaltadas no se veía a nadie…
Le
di una patada fuerte al balón y fue a parar cuatro o cinco casas más adelante. Cuando iba a por él, ví al fondo de
la calle a chiquillo mas o menos de mi edad… Era Víctor.
-¡Hola!,
me chutas
-Bueno.
Estuvimos
jugando hasta que casi no se veía. Al final nos despedimos y quedamos en
buscarnos cuando viniéramos con los padres que casi todas las tardes andaban
por allí haciendo planes sobre la nueva casa. Nos veríamos donde nos habíamos
conocido…. “en las cuatro esquinas”…
En
lo sucesivo, muchas tardes, nos juntábamos y jugábamos al balón; y le enseñé a
cazar pájaros con tirachinas y cambiábamos papeles de caramelos de esos
brillantes…Al fin y al cabo éramos los primeros pobladores de una nueva ciudad
…”El Barrio de las Casas Baratas”.
Luego
fueron apareciendo mas chiquillos. Hijos de los nuevos colonos…. Javi Trincherías, Gerardo y Paco, “El Chato”
Castillejos, Carmona, Carlos y Abraham, El Choni, Rafa Guillen y su hermano
Julio, Manolo Luna, Pablo, Manolo Lamata, Jose Manuel Fresno y Joaquin “el
pelirrojo”, Virgilio… y, por supuesto Paco “El sepia”, Rodolfo “ El pava” y mi
primo Andrés. Con ellos compartí infancia, juegos y colegio.
3 morciguillos…
-Mamá, ¿qué
hay para cenar?
-Patatas
fritas y tajadas de tocino… Anda, Isidrín, dile a la Mari Reme que ponga la
mesa que son las nueve y media y tu padre va a venir de un momento a otro…y tú
no te vayas a la calle otra vez…
-Si estoy ahí
fuera en la puerta. Cuando vea entrar a papá me paso con él.
-Si, pero que
no te tenga que llamar, que luego estoy chillando en la calle como una
pregonera…¡me has oído?
-Vale mamá
estoy ahí afuera.
Me salgo a la
puerta de la casa y me siento en el poyo de la verja. Hay chiquillos jugando y
hace una noche de verano preciosa. En las cuatro esquinas no hay nadie de los
míos, y alrededor de la bombilla que ilumina la calle hay morciguillos volando…
-¿Cómo podría
yo pillar un bicho de esos? Dicen que
son como ratones pero con alas y que no tienen ojos. Además dice Javi que si
les pones un cigarro encendido en la boca… se lo fuman. ¿Se lo fuman? ¡Cómo va
a fumar un pájaro…!, ¡si pudiera coger uno..! Cuando venga mi padre le voy a
preguntar como se cazan. El de cazar sabe mucho. Seguro que cuando era zagal,
en el pueblo, cogió alguno.
-¡Hola
papá!
-Isidro,
venga para adentro a cenar. ¿Qué has hecho toda la tarde?
-Pues…
nada
-Seguro
que has estado haciendo cepos y tirachinas y …leyendo tebeos.
-Bueno….
-Anda
tira para adentro…
-Papá
…¿como se cazan los morciguillos?.
-Yo
que sé… Dicen que con una caña. En la punta se ata una boina o un trapo negro
con vinagre y se pone por la noche junto a la luz de la bombilla por donde
ellos vuelan y… dicen que el olor del vinagre los emborracha y se caen al
suelo…, pero debe ser una tontería. Nosotros, en el pueblo, los cogíamos por el
día, cuando estaban dormidos boca abajo colgados de los palos de la cuadra de
las caballerías…. La verdad es que son bastante feos.. ¿ y para que leches
quieres tu un morciguillo?
-Pues
para verlos y ponerles un cigarro en la boca y ver como fuman.
-¡Como
te vea yo con un cigarro te voy a dar..! Anda vamos a cenar…
Mi
padre abrió la puerta de la verja y cruzamos el patio. Después subimos los dos
escalones que había para pasar al porche y entramos en la casa.
-¡Mamá!..,
ya está aquí papá.
Comíamos
y cenábamos en el comedor. Allí es donde hacíamos vida. Era la mayor habitación
de la planta baja y estaba separada por unas puertas de corredera, de las de
fuelle, del salón que era el lugar santo al que solo se entraba cuando venía
visita; y que olía a nuevo, a limpio y a mantecados…, si, si.., a mantecados.
En
el salón había un tresillo, dos sillones y una mesita baja que tenía una
encimera de mármol gris y negra que mi
madre había decorado con una tabaquera, un cenicero de alpaca y un jarrón con
flores secas.
En
una de las paredes, debajo de un gran espejo con marco dorado, había un mueble
aparador con tres puestas. Allí estaban.. Ese era el sitio donde, cada Navidad,
mi madre guardaba bajo llave aquellas deliciosas tortas de manteca y los
dorados mantecados de naranja y almendra y los de vino blanco….Los hacía en el
horno de María Juana y luego, en lebrillos tapados con manteles de cuadros
blancos y rojos, los traía a casa.
-¡Dios,
que ricos estaban!. Esos eran los únicos dulces que los chiquillos comíamos en
todo el año. Bueno, miento, y los caramelos de Semana Santa y las fritillas y
los rollos dulces y los rellenos…
Estas dos
habitaciones, el salón y el comedor, quedaban a la izquierda del pasillo. Al
frente estaba el cuarto de baño y la cocina y a la derecha, junto a la puerta
de entrada, la escalera que subía a la planta de arriba, donde estaban los
dormitorios.
-¡Mamá,
mamá..!, papá ya ha venido.
La mesa estaba
puesta para cenar. Con su hule de cuadros blancos y azules, con los cortes que
los chiquillos les habíamos hecho jugando con los cuchillos.
En el centro,
sobre un salvamanteles de hierro, mi madre había puesto una enorme sartén
llena, hasta arriba, de patatas fritas a lo pobre.., doradas y tiernas; un moje
de tomate y pepino, la panera con la barra de pan y la pringuera, donde se
adivinaban las tajadas de tocino en la parte de arriba, con la corteza bien
frita y el tocino pasado… y en la parte de abajo la pringue para merendar, una
tarde si y otra también, pan y pringue.
Además la
jarra del agua para nosotros y para mi padre una botella e vino a granel, de la
bodega, que duraba una semana y el sifón.
-Buenas
noches, Amalia-mi padre saludaba a mi madre con un beso-
-¿Cómo ha ido
el trabajo, Laureano?
-Bien,..,
cansado. En la Fiscalía, como siempre, cuatro papeles. En casa de D. Juan José
toda la tarde dándole a la máquina de escribir… A las ocho, cuando ya nos
íbamos a venir, han asomado con una escritura sobre una herencia de tierras,
que era urgente, y nos hemos puesto hasta las nueve y media que la hemos
terminado…¿ Y los chiquillos?...
-Bien.., dando
guerra..
Mis hermanas se sentaban junto a mi madre y yo entre mi hermano Nano y mi
padre.
-Isidro, pon
la radio que oigamos las noticias.
-Si, papá.
Era la hora
oficial de cenar en todas las casas de España, las diez de la noche y todas las
radios estaban encendidas para oír el “Diario hablado de Radio Nacional….”
La verdad es
que a mí esas cosas me daban igual, no las entendía, pero a juzgar por la atención que ponían los padres
debía de ser algo importante.
A continuación
mi madre servía en platos las patatas y, en silencio, empezábamos a cenar.
Las
conversaciones en la mesa, a la hora de las comidas, eran mas bien pocas. Si
acaso algún comentario sobre lo que los chiquillos habíamos hecho o dejado de
hacer durante el día y poco más.
-Mamá,¿me
puedo salir?
-¿Has
terminado de cenar?
-Sí
-Lo que diga
tu padre..
-¿A dónde
vas?..
-A jugar a la
calle papá. Me está llamando Víctor.
-Bueno, pero a
ver que hacéis. No se os ocurra ir a la “Huerta del mudo” a coger panochas, que
al “manco” se le pone mala leche y un día de estos os va a dar un susto.
.. Además por la noche deja los perros
sueltos.
-Vale papá. ¿
me puedo ir?
-Bueno, pero
no te vayas largo.
-No papá.
A mí no tenían
que decirme si me lo había comido todo..¡Hasta los clavos!... y había dejado el
plato mas limpio que una patena.
Echaba a
correr y conforme cerraba la puerta de la casa oía, como siempre, la última
recomendación de mi madre…
-¡No cruces la
carretera!..¡Y no te vayas largo!, que luego tengo que estar llamándote como
una pregonera….
¡¡¡A las
cuatro esquinas!!!
Allí estaba
Víctor, Javi, Carlos y Luna.., los demás irían llegando conforme terminaran de
cenar.
La verdad es
que, tanto las comidas como las cenas duraban más bien poco. No por otra cosa,
sino porque no había mucho que comer; y además nuestras hambres a esa edad y
después de estar todo el día jugando al fútbol y trotando por ahí, no tenían
límites.
-¿Qué hacéis?
-Pues nada.
-¿Jugamos al
“pirulo”?
-Vamos
a esperar un poco, a ver si vienen los
demás, ¿no?
-Bueno..Oye
Manolo ¿ tienes tebeos para cambiar?
-No,
los que me compró mi padre el domingo todavía no los he leído.
-Cuando
los leas, a ver si me dejas el de Roberto Alcázar y Pedrín.
-¿Porqué
no vamos esta noche a la huerta del mudo
a por panochas?-era Javi.
-No.
Mi padre me ha dicho que el manco está harto de los chiquillos y que por las
noches suelta los perros.
-Pues
entonces vamos al huerto de “D. Jesús” a por almelondrucos.
-¡Ea!,
si queréis. Pero es más peligroso que ir a la huerta del mudo.. Hay que subirse
a la tapia y coger las almendras sin ver nada. Es mejor por la tarde, aunque
esté el “Tío botas”.Lo más que nos puede pasar es lo que a Paco, el de
Gerardo..¡Eh, Paco!...
-Calla,
calla.., aún me escuece el culo del tiro de sal que me pegó…
Poco
a poco, se va juntando gente en las cuatro esquinas. Llega “El Chato” y su
hermano; y César y Jesús…
-Bueno
que, ¿hacemos algo?- dice César
-Podíamos
echar una “firolesa”
-¡Venga!...
Y
durante más de dos horas, los doce o catorce chiquillos jugaríamos a la
firolesa.. Uno amaga y los otros le saltan mientras cantan con monotonía….
Allá, arribica, arribica
había
una montañica…
En
la montañica un árbol,
en
el árbol una rama…
en
la rama un nido…,
en
el nido, cinco huevos..
cogí
el blanco.. y me quedé manco…
cogí
el negro y me quedé ciego….
…………………………………….
Después,
a las doce y media, o la una de la madrugada, cuando ya empezaba a refrescar,
nos sentábamos en los poyetes de las vayas de los chalets hasta que empezaban a
salir las madres a las puertas de las casas y a llamarnos para acostar…
-¡Isidrííííííínnnn!....
-¡Víctoooooor!....
-¡Jáááááávíííííí…..
En
cinco minutos no quedaba nadie en las cuatro esquinas. Los planes para el día
siguiente ya estaban hechos y nadie iba a salvar al “Manco” de que le
quitáramos quince o veinte panochas, que luego asaríamos en el corralón de las
acacias…
Los
morciguillos siguen dando vueltas alrededor de la luz de la calle, cazando
mosquitos.
-¿Cómo
cogería yo un bicho de estos?---
-Venga,
a dormir….
-Si,
mamá.¿ Puedo leer un tebeo?
-Bueno,
pero apaga pronto la luz que mañana tu padre tiene que trabajar…¡Y no hagas
ruido!, que tu hermano está durmiendo…
-Si
mamá.
Escaleras
arriba. Me metía en la cama y cogía un tebeo del Capitán Trueno, con las tapas
mugrientas de tanto manosearlo. Seguro que había pasado por las manos de veinte
chiquillos.. Me lo había dejado Manolo Luna que tenía la colección completa y
que quería, de mayor, ser dibujante de tebeos. Era emocionante cuando cogía un
lápiz y una hoja de libreta y te decía..
-¿Qué
quieres que te dibuje?
-Píntame
a Sigrid, la novia del Capitán Trueno…
Se
ponía a hacer rayas y en menos de cinco minutos, como por arte de magia,
aparecía Sigrid… Y es que..¡ se salía del papel!..,¡Que maravilla!.. Ahora es
profesor de dibujo en un Instituto…
Su
padre le compraba todas las semanas tres o cuatro tebeos. Del Capitán Trueno,
de Roberto Alcázar y Pedrín.., del Pequeño Héroe…, de Mendoza Colt, del
Guerrero del Antifaz…; y le animaba a pintar.
Ir
a su casa era, para nosotros, como ir al castillo misterioso. Nos enseñaba los
barcos de madera que hacía su padre, su colección de sellos y de tebeos… No
creo que nadie en el mundo tuviera mas tebeos que él. Si los conserva todavía,
seguro que valen una fortuna…..
-Apaga
la luz, Isidrín, que son las dos de la mañana.
-Si,
mamá.
En
la portada del tebeo, Goliat le pegaba un puñetazo a un moro, mientras
gritaba..¡Por el gran Batracio Verde!
……Ángel
de la Guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche, ni de… Y el Capitán
Trueno le da un beso a Sigrid, y Goliat y el Ángel de la Guarda cazan
morciguillos con una boina negra empapada en vinagre y Crispín…..
4 Las palomas……
-¡Isidrín, levántate ya, muchacho!
-Espera
un momento, mamá, si no tengo nada que hacer…
-¿Cómo
que no tienes nada que hacer ? ... Venga levántate y tira a por el pan…¡
Muchacho que son las nueve! Y va a pasar el del hielo. ¡Venga arriba, que yo me
voy a la plaza…!
-¡Me
cago en la leche! Siempre me toca a mí.
-¿Qué
dices, nene?
-Nada,
nada mamá…, que ya voy..
-¡Y
ten cuidado de tu hermano, que está en el taca!
-Ya
voy, ya voy…
Los pantalones cortos, la camisa,
las sandalias y escaleras abajo.
-Anda,
lávate y péinate. Al lado de la placa tienes un vaso de leche…
-Si,
mamá.
-Y
cuando desayunes, coges la bolsa del pan y te traes tres barras y le dices a la
María Juana que te las apunte hasta que cobre tu padre… Mientras tanto que la
Mari-Reme cuide del Nano.. Y si viene el del hielo que te dé una peseta y lo
pones en el librillo…
-Si
mamá…¡(todo me toca a mí.., todo me toca a mí…)!
-Isidrín,
mira a ver el Nano, que está llorando.., ponle el chupete…
-Si,
mamá..Y tú cállate. Toma el chupete y chupa….
Mi
madre salía por la puerta de la calle y yo, como una bala, al jardín a ver si
había caído algún gorrión en los cepos.
-Nada.
Si es que la moya de pan estaba muy blanda y el muy canalla ha estirado y la ha
sacado de la agujeta sin saltarlo…Pero a la próxima no le vale porque voy a
poner granos de trigo en agua y cuando estén blandos los voy a pinchar en la
agujeta del cepo y cuando se sequen no los va a arrancar ningún gorrión ni con
alicates…..Y me iba a echarles de comer a las palomas.
El
verano anterior, cuando habíamos estado en el pueblo de mi padre, en casa de mi
abuela, una vecina nos había regalado una pareja de palomas laudinas a mi prima
Remeditos y a mí, para cuando terminara el verano nos las lleváramos a nuestra
casa. Pero, ¿qué iba a hacer yo con un palomo solo…?; si al menos tuviera la
pareja podrían criar.
La
fortuna quiso que unos días antes de terminar las vacaciones, mi padre, con el
que salía a cazar todos los días, alicortara una paloma zurita. La llevé viva
y, sin que nadie se enterara, la curé y la subí a la solana de la casa, donde
estaban los atrojes con el trigo y las habas y la cebada para echarles de comer
a los animales que se criaban en la aldea.
Traté
por todos los medios e convence a mi prima, que era algo mayor que yo, para que
me diera su paloma, pero no hubo forma.
El
día de la despedida, cuando ya nos veníamos, cada uno llevaba en una caja de
zapatos, con la tapa agujereada y bien atada para que no se abriera, su paloma.
Sonreímos maliciosamente los dos… Ella porque había conseguido no darme su
paloma y sabia que eso me hacía rabiar…, y yo porque imaginaba la cara que
pondría cuando abriera la caja en Murcia y se encontrara que su palomita era
zurita y no laudina y que, además tenía una herida en la punta de un ala que le
impediría volar durante bastante tiempo.
¡Qué
hermosas eran! y que gusto daba verlas volar por el barrio. Se iban a las nubes
y cuando menos te catabas, bajaban como un rayo y se paraban en el pico del
tejado de la casa y se ponían a rumbar… Y las llamaba y bajaban a comer en la
mano.
Un
vecino, que era albañil hizo, en el patio de atrás de la casa, un palomar que
parecía de juguete. No tendría más de seis metros cuadrados. Era un cubierto de
malla que tenía dentro una casita de obra para que criaran. En menos de un año
tenía una docena de palomas.
Y empezó el problema. ¿Qué hacemos con las palomas?
-Pues lo que
se hace con las palomas… ¡cocido!- decía mi padre.
-¡Ni
pensarlo!- y me enganchaba a llorar-¡No matéis mis palomas!...
-Pero bueno,
si luego vamos al campo y nos liamos a tiros con ellas…
-Si, pero
estas las hemos criado nosotros.
-¿Y las
otras…? ¿ Alguien las habrá criado? ¿ no ?
Y yo venga llorar………
-Se crían en
los palomares, en el campo y sus dueños no las conocen, ni les ponen nombre…
-Bueno-
intervenía mi madre- Las venderemos a otras personas que quieran tener palomas
vivas..
-¡Vale!, pero
mamá prométeme que no las van a matar.
-No, venga. No
llores más.
Anda, que como
sobraba la comida en aquellos tiempos. No me explico como mi madre tenía tanta
paciencia conmigo.
Y se iba a
casa de Tomás, en recovero y todos los meses cambiaba una o dos parejas de
pichones por huevos o embutido.
De todas maneras,
cada vez que comíamos cocido, al tiempo que escarbaba en el plato, lo hacía
también en mi memoria, tratando de
recordar cuando había sido la última vez que mi madre había llevado palomas a
vender.
-Isidro, el
Nano está llorando- Era la María Eugenieta.
-Pues ponle el
chupete. ¿No ves que les estoy echando a las palomas? Y la Reme, ¿qué hace?
-No sé..
-Bueno, ya
voy.
Y luego a por
el pan y a la tienda y a por el hielo, a la fábrica, si no venía el sifonero
que traía un carro con una mula y vendía hielo y sifones. Y a las once a dormir
al Nano.
-Isidro,
duerme al Nano.
Y lo cogía en brazos y empezaba a mecerlo y a cantarle en voz baja, casi
susurrando.
…”Estas son
las mañanitas….Soy minero…” Y unas veces había suerte y a base de coplas y
“mece-mece” conseguía dormirlo y meterlo en el “moisés”.. y otras me
desesperaba porque el muy canalla, en vez de dormirse, como era su obligación,
empezaba a grajear y se espabilaba más.
-¡Mamá!, no
quiere dormirse
-¡Aguanta!,
que tiene que dormir.
-¿Me lo subo a
la habitación…, a la cama?
-Sí.
Escaleras
arriba. Nos tumbábamos en la cama, bajaba la persiana, le ponía el chupete
mojado en manzanilla y le mecía y le cantaba…
“Con ese lunar
que tienes…..”No quería ni mirarlo. Sabía que estaba con los ojos entornados,
casi dormido. Eso significaba que tendría libre hasta la hora de comer para
cortar unas gomas nuevas para el tirachinas, que se habían roto, y para ir a
casa del “Chato” a cambiar tebeos.. “No se lo des a nadie, cielito lindo, que a
mi me toca…”
Efectivamente,
se había dormido. Ahora todo era cuestión de levantarse de la cama, sin hacer
ruido y bajar despacio la escalera…, decirle a mi madre “mamá, ya se ha
dormido, me salgo al patio” y luego..
-¡Buaaaaaaaaaaaaaa…! ¡Buaaaaaaaaaaaaaa!
-¡Me cago en
la leche!... “¡ A, ya, ya, yay…, canta y
no llores..”-El Nano tenía los ojos como platos y lloraba… y lloraba, y .. yo
estaba a punto de llorar también… Y así, hasta que al final se dormía…”Porqué
cantando se alegran, cielito lindo los corazones…” Chin-pon…
-Mamá, el Nano
se ha dormido, me salgo al patio.
-Está bien,
`pero no te vayas muy largo, que luego…
-Si, estás
como una pregonera.
-¡Oye,
Isidrín, no me hagas burla..!
-No, mamá.
5 La bici….
Era negra como
un tordo. Las llantas relucían como si fueran de plata y en los guardabarros
tenía pintadas dos rayas doradas. Era de media carrera. El sillín, de cuero
negro, llevaba una cartera colgada con desmontables y pegamento y parches por
si pinchabas; y tenía timbre, farol, bomba para darle aire y portamantas..¡Cuantas
veces había soñado con ella!
Hubiera dado todos los tebeos que tenía y las
chapas de las gaseosas y el casco de jugar a la taparuja.. y hasta la colección
de estampas de “Armas de guerra” de Hazañas Bélicas, por haberla conseguido.
Ahora estaba
delante de mí, desafiante,¡Móntame si te atreves! Mi padre me la había
regalado.
-Bueno,
Isidro, ya puedes venir a cazar conmigo todos los domingos sin tener que
llevarte en el portamantas de la “colorá”. A ver si la cuidas.
-Si papá,
gracias.
La “colorá”
era la bicicleta de mi padre. Lujo de pobres en aquellos tiempos y que había
comprado en la “Ciclería Clodo” de
segunda mano. Con ella nos íbamos a cazar todos los domingos en cuando se abría
la veda de la codorniz, al “Palo”, que era un río que estaba a unos cuatro
kilómetros de la ciudad y donde, en verano, íbamos andando los chiquillos a
bañarnos y a pescar carpas con una caña de río, un trozo de naylon y un anzuelo
enrobinado que algún viejo pescador nos había dado para que le dejáramos en paz.
De “la colorá”
guardaba yo malos recuerdos. Apenas tenía seis años cuando mi padre, que me
llevaba sentado en el cuadro, me pilló el pie con los radios de la rueda de
delante. Llevaba de calzado unas sandalias y chillaba y chorreaba sangre como
un gorrino.
Ahora tenía mi
propia bicicleta. Podría irme al campo cuando quisiera a poner la red a coger
pájaros.. Allí donde iba “el zapa”, que decían que había cogido diez docenas
entre pardillos, colorínes y verderones, en “la cerca de los Llanos” y que se veían
bandos que tapaban el sol. Además podría echar carreras con Víctor y con mi
primo Andrés y con “El sepia “, que hacía tiempo que tenían bicicleta.
En un alarde
de imaginación la bauticé como “La negra “. Me pasaba las horas muertas
limpiándola. Le puse unas mechas de mechero de “chisque” en los ejes de las
ruedas para que al andar se fueran limpiando y mi madre, que cosía muy bien, me
hizo una funda para el sillín. Ahora, cuando nos juntábamos en las cuatro
esquinas ya podía, como los demás, dejarla con el pedal apoyado en el bordillo
de la acera y contemplarla como si fuera mi caballo.
6 Cantar…
-Mamá, ¿me
puedo ir mañana por la mañana con el primo Andrés y con “el sepia” a pescar al
Palo.
-Díselo a tu
padre cuando venga… ¿Y quién va a hacer
los recados y a dormir al Nano?.
-La Reme.
-Bueno, ya
veremos.
Era por la
tarde. Estábamos sentados en el patio y mi madre cosía. Estaba con unos
pantalones viejos de mi padre, tratando de arreglarlos para mí. Yo me
entretenía con una caja de zapatos y las tijeras haciéndole a la Reme y a Maru
una casa de muñecas.
Muchas tardes
de verano, cuando bajaba el sol, mi madre sacaba la costura al patio, a la
sombra del albaricoquero. Acudían las vecinas con sus labores; la Consuelo y la
Josefina y charlaban y veían a la gente pasar por la calle. Mientras los
chiquillos jugábamos o las escuchábamos hablar.
-Amalia, dile
al chiquillo que cante- era Josefina.
-Si, si, canta
nene- insistía Consuelo.
-Anda-decía mi
madre- canta algo Isidrín.
-Pero me tienes
que dejar que me vaya mañana a pescar…¿eh mamá?- empezaba el chantaje.
-Bueno, tu
canta, que yo trataré de convencer a tu padre.
No recuerdo
mejor sensación en mi vida, que la de cantar cuando era crío. Fue un regalo que
Dios me hizo cuando nací y que me quitó, al menos en parte, cuando cambié la
voz. Tenía la sensación y creo que así era, de poder cantar y cantar sin
cansarme. Era tan fácil abrir la boca y dejar que mi voz hiciera lo mismo que
oía sonar dentro de la cabeza…. Yo mismo me asombraba.
-¿Qué quieres
que cante, mamá?
-Lo que tu
quieras.
-“La
campanera”- decía Consuelo.
Y durante un
buen rato cantaba. Canciones de las que
sonaban por la radio. De Joselito, de Pedro Infantes,… yo que sé.., de Antonio
Molina…
Luego a luego,
se hacía corro en la valla del patio y la gente aplaudía. La Consuelo se echaba
a llorar.. , como no tenía hijos…
Yo cantaba
porque me encantaba y me hacía sentir bien. Nunca olvidaré la sensación de ir
en “ la negra” por el campo, cuando tenía quince o dieciséis años y venía de
cazar.. Oía dentro de mi cabeza la música de las canciones. “ El sorbito de
champan”, o Lola, de Los Brincos..,y me enganchaba a cantar …. Era maravilloso.
-Isidro-era
Víctor-
-Mamá,
¿puedo irme?
-Bueno,
pero no te vayas largo.
-Qué..,
¿te vas a ir mañana al río?
-Yo
creo que sí…
-En
la era de las “ cagarrutas” están jugando al fútbol, ¿vamos?
-Venga.
Te echo una carrera a ver quien llega antes.
La
“era de las cagarrutas” estaba junto a la casa de Víctor. Era un bancal sin
cultivar que nosotros habíamos convertido en campo de fútbol. Estaba liso como
la palma de la mano y lo habíamos bautizado con ese nombre por la cantidad de excrementos de cabra que
había.
Desde
allí se veía la huerta del mudo, que estaba fuera del barrio y a donde solíamos
hacer excursiones para robar panochas, espigas de cebada o zanahorias, según la
época del año; y para sentir la emoción de ver de cerca al “mudo” que era el
aniaguero; o al “manco”, que tenía una mano seca desde que un mulo le mordió
hacía años y le corto los tendones y que era el dueño; y oír sus improperios y
amenazas…, confiando siempre en la rapidez de nuestras piernas y en el dicho de
que “ perro ladrador….poco mordedor”. Además estaban tan buenas las panochas
asadas en el corralón.. y en invierno las zanahorias moradas, tan frías recién
sacadas de la tierra…¡como crujían al morderlas!.
Estaban
jugando contra los de “Las Grilleras”,
que era un barrio de casas baratas, muy pequeñas, que había al otro lado de la
carretera de circunvalación, al que le pusieron ese nombre por lo parecido, en
su tamaño, a las de los grillos. Además íbamos perdiendo por siete a tres….
-¡Isidro,
ponte de portero!-era Miguel, el hermano de Víctor- y tú Víctor, ponte de defensa que ellos son nueve
y nosotros cinco nada mas. -¿Es que no sabíais que teníamos desafío?!
-No
sabíamos nada.
Siempre
jugaba de portero. Estaba regordete pero me hacía estiradas y todo; y llevaba
las rodillas deshollejadas y llenas de pupas de tanto porrazo.
Estuvimos
jugando hasta que ya no se veía y nos metieron la trocha. Quedamos doce a seis.
Al final, como siempre, las cosas terminaron mal… Que si ha sido gol, que si
sois unos marranos jugando, que lo que pasa es que sois unos mierdas… Total, la
pedrea. Y a voces desde las esquinas, quedamos emplazados para el día
siguiente, en el mismo sitio, para resolver con el balón o con el tirachinas lo
que habíamos dejado a medio.
Sudando
como pollos llegábamos a las cuatro esquinas, nos sentábamos en la acera y
empezaba el repaso de la tarde,
-¡Vamos
que la hora de asomar de estos dos!- decía “ El chato”, refiriéndose a Víctor y
a mi.
-Ea,
si no sabíamos nada.
-Seguro
que habéis estado cazando pájaros.
-¡Que
no, leche..!, que no sabíamos nada.
-Bueno,
pues a ver si no se os olvida para mañana por la tarde. Ya habéis oído, ¡ a las
seis!
-¡Vale!
-Oye,¿vamos
esta noche a la huerta del mudo a por panochas?
-Vale.
A las once quedamos aquí,…¿eh?
-¿Ya
estáis sujetando la esquina? No he visto críos más gandules que estos. Todo el
día se lo pasan echados como los perros –era el abuelo Julio “El gruñón”, que
vivía en uno de los chalets de las cuatro esquinas y que siempre se estaba
metiendo con nosotros.
-¡Que
no, abuelo, que no..!, que venimos de jugar al fútbol y estamos descansando.
-¿Descansando?..-
y se marchaba renegando.
-¡Víctooooor..!
-¡
Javiiiiiiiiiii!
-Me
voy, que mi madre me llama. ¡A las once aquí!.
7 El
Palo….
El
camino de “El palo” era estrecho. Recorría el quijero del río y estaba bordeado
de olmos. Era una maravilla ir en bicicleta por la mañana temprano y oír el
crujir de las ruedas en las chinas.
Se
veían volar las tórtolas entre los árboles y en los bancales, a orillas del
río, los trigueros con su cantar de chicharra anunciaban que en los alrededores
tenían el nido.
Pasamos
por la Huerta de la Anselma, donde el camino hacía una bajada de montaña rusa
que te ponía un nudo en las tripas y llegamos a la compuerta, donde controlaban
el caudal del río. Allí paramos. El embalse estaba hasta arriba y el agua
quieta como un espejo.
-Andrés,
¿nos quedamos a pescar aquí, o nos vamos
mas arriba a los cangrejos…?
-Si
asoma la guardia civil al primer sitio que viene es aquí, así es que vamos más
arriba.
Y
seguimos en fila india, porque el camino no daba para más. Primero Andrés,
después el Sepia y luego yo.
De
entre el carrizo se levanta graznando una polla de agua, asustada..
-¡
Será tonto el pijo el pajarraco!, menudo susto me ha metido.
-Calla
Sepia!, que a ti te asusta una barra de
pan metida en un talego.
-¡Si
es que ha salido cuando yo pasaba..!
-Calla
y tira…, zamarro.
Que
bien rula “la negra”. Andamos otros diez minutos. El camino se pierde entre los
juncos; y el agua casi no se ve, tapada por el carrizo que nace dentro del río.
-¡Este
es el sitio! Esconded las bicicletas
entre los juncos que luego brillan con el sol y la guardia civil tiene muy
buena vista…
Mi
primo, que hacía de jefe de la expedición, había estado otras veces por allí
con su padre, mi tío Esteban, cogiendo caracoles y almorzando. Era un zagal
estupendo y nos queríamos a rabiar. Siempre estábamos juntos. Su madre, que era
hermana de la mía, vivía en las Casas del Instituto Nacional de Previsión, que
eran unas casitas bajas como en la que yo vivía, con patio y todo, que estaban
por donde el parque, camino del Instituto, donde estudiábamos los dos.
En
su casa se hacía la matanza para las dos familias y ese día era para los
chiquillos poco menos que fiesta nacional.
Cuando
llegaba el santo de mi primo, San Andrés, coincidiendo con algún fin de semana,
que los padres no trabajan, se organizaba el tiberio. El pobre gorrino, que
habíamos comprado pequeño y que vivía en la gorrinera que había en el patio,
pagaba el pato. Para mi que se lo barruntaba.
Ese
día, temprano, asomaba el matachín y entre los padres y algún vecino que
ayudaba, lo subían a la mesa.
Yo
me metía en el último rincón de la casa y me tapaba los oídos para no oír
chillar al pobre bicho. Mi primo se reía de mí y decía que era un gallina, pero
yo solo salía cuando no oía gritos y calculaba que todo había terminado y del
gorrino no quedaba mas que lo que me gustaba ver; las salchichas, los chorizos,
los jamones y todas las delicias que, a lo largo del año, las madres, muy
cautamente, administrarían. Tenía que durar hasta el año siguiente por las
mismas fechas.
Mi
primo disfrutaba horrores. Estaba en medio del fregado, ayudando a quemar el
pelo del animal o a sujetarlo para que se estuviera quieto mientras el matachín
hacía su labor. Le gustaba ver como lo descuartizaban y luego me lo contaba
para darme miedo. Yo creo que ya se vislumbraba lo que sería de mayor; médico,
aunque no cirujano como el hubiera querido.
Era
tan alto como yo, pero muy delgado y llevaba gafas. Compartíamos la afición por
el campo, los pájaros, la pesca, el fútbol y luego, cuando fuimos algo mayores,
la música.
Pasábamos
juntos temporadas en casa del uno o del otro. Yo le quería mucho y sentía una
gran admiración por el, porque era muy inteligente.
Habíamos
conocido a Paco “El sepia” el año anterior; un día que andábamos cazando
pájaros por el barrio. Era de nuestra edad y estaba jugando con su hermano Pepe
a la taparuja de papeles de caramelo. Nos acercamos y enseguida hicimos
amistad. A partir de entonces, los tres haríamos buenas migas y prácticamente
iríamos juntos a todas partes.
El
“sepia” fue quien nos enseñó a hacer arillos de alambre para coger cangrejos….
-¡Venga
muchachos, que nos cangrejos no esperan!...-Mi primo había escondido la
bicicleta debajo de unas cañas secas y sacaba los aparejos.
Era
emocionante. Por aquella zona el río tendría unos tres metros de ancho y no mas
de uno de profundidad y estaba cubierto de carrizo.
-¡Mira
Andrés! –era “El Sepia”, que se había asomado al río-¡Que bicharraco!...
Nos
asomamos los dos a la vez. El agua estaba transparente como el cristal y en el
fondo, junto a una piedra, había un cangrejo como la horquilla de un
tirachinas…Tragamos saliva.
-¡La
Virgen, que gordo!
En
un santiamén, ensartamos las lombrices en el arillo, lo atamos con una cuerda y
a una piedra para que hiciera peso y lo dejamos caer delante de los bigotes de
aquella fiera.
En
cuanto el arillo con las lombrices tocó el fondo, el cangrejo dio una espantada
y nadando de culo desapareció.
-¡Me
cago en la leche jodía!, Sepia. Tenías que ponerle en arillo un palmo delante de los bigotes..¡No
escalabrarlo!.
-¡Mira,
mira!, ya se asoma otra vez…
Se
me salía el corazón de la caja. De entre la ova y las piedras del fondo,
empezaban a salir cangrejos. Unos mas grandes y otros mas chicos. Era
emocionante verlos echar carreras por engancharse con las pinzas al arillo de
lombrices para comer.
-Despacio,
Sepia, … despacio.., que hay cinco enganchados…-Andrés susurraba casi al oído
de Paco.
-Que
si, que si…, que los vamos a sacar todos a la vez.. Isidro, coge el cazo
-Aquí
está, venga tú súbelos despacio que yo los saco…
El
Sepia tiraba suavemente de la cuerda para arriba y los cangrejos subían como una ristra de
ajos hacia la superficie, dando vueltas…, pero sin soltarse del cebo.
Yo
metía en el agua, por debajo de los cangrejos que subían, un cazo que habíamos
hecho con una bolsa de malla de plástico, de los limones, que nos habían dado
en la tienda y a la que habíamos puesto un aro de alambre recio y un palo de
mango.
-¡La
Virgen, … si son seis!
-Despacio,
Sepia.., que se sueltan… y tu Isidro no muevas mucho el agua…Así, así…¡¡Ya
está!!.
Habíamos
sacado los seis. Cuatro gordos, entre ellos el galafate que habíamos visto al
principio y dos mas pequeños.
Los
cangrejos trataban de salirse del cazo de malla que yo había puesto sobre la
hierba del ribazo.., mientras le gritaba a mi primo..
-¡Andrés!,
saca el almuerzo del talego que metamos los cangrejos..
-¿y
que hacemos con el bocadillo?
-Pues
que vamos a hacer, si son ya las nueve de la mañana..,¡Comérnoslo!
-¡Pues
vale!.. Venga Sepia, echa otra vez el arillo… y trae los cangrejos que los meta
en el talego y vamos a almorzar.
Nos
comeríamos el bocadillo, de tajadas de tocino, de medio metro y nos darían las
dos de la tarde cogiendo cangrejos. Sigilosos como indios.. Con un ojo en el
agua y el otro en el camino por si, en cualquier momento, se veía brillar un
tricornio.
Luego,
con cuatro o cinco docenas de cangrejos en el talego, como mucho, levantaríamos
el campamento y con un sol de justicia, le daríamos fuerte a las “bicis”. Por
el quijero del río adelante, la compuerta, la Huerta de la Anselma….otra vez el
vértigo en el estómago, a salir a la carretera y a las dos y media en el barrio.
Repartiríamos los cangrejos en la puerta de Paco y, a las tres de la tarde
“congestionao perdío”, en casa.
-Isidrín,
¿de done vienes, así?
-Del
río, mamá.
-Da
gracias que no ha venido tu padre porque si te ve así, la tenemos.
-Si
es que por no llegar tarde hemos venido deprisa. Mira mamá lo que hemos
pescado- y abrí el talego del almuerzo mojado-
-Cangrejos…
-Si,
me han tocado quince
-Anda,
ponlos en aguay lávate la cara a ver si se te pasa el sofoco.
Le
puse el tapón al lavabo, lo llené de agua y eché los cangrejos dentro. Al
mirarme en el espejo no me asusté porque estaba acostumbrado a verme así. Tenía
la cara como la grana y un calor como si me hubieran puesto la plancha
enchufada.
Los
cangrejos estaban todos vivos y nadaban. Mari Reme se asomaba y metía la mano
tratando de cogerlos.
-Amalia,
ya estoy aquí.
-Hola
Laureano.
-Hola
papá.
-Isidro,
¿que has estado haciendo?
-Nada,
he ido con el primo Andrés y el Sepia a pescar al Palo.
-Y
¿que has pescado?
La Reme arrancó a llorar y salió,
pasillo adelante, con un cangrejo enganchado en el dedo.
-¡Buaaaaaaaa!
-Unos
pocos cangrejos
-La
mesa está puesta… ¡A comer!
8 el Instituto…
El
verano había pasado deprisa. Parecía que había sido ayer cuando, después de los
exámenes finales de Junio, habíamos ido a recoger las notas y con los nervios
metidos en el estómago, esperamos en
el andén de la planta baja,
delante de la Secretaría, a que el bedel saliera y empezara a entregar los
libros de calificaciones. Era Septiembre y otra vez estábamos aquí.
Colas
de estudiantes, con el libro de calificaciones, la instancia solicitando ser
admitidos a curso, las fotos y las pólizas esperábamos, delante de la
Secretaría, para sacar la matrícula.
Era mi tercer año. Había llegado
al Instituto después de haber aprobado libre el examen de ingreso y la verdad
es que me gustaba. Era enorme. Tenía dos plantas y más de treinta aulas.
Atrás
quedaba el “ San Fulgencio” el colegio del Barrio, donde mi padre me apuntó
cuando nos fuimos a vivir a las Casas Baratas y donde D. José, de la 5ª, se
desgañitaba para enseñarnos primero a multiplicar y luego a resolver
operaciones con quebrados y a hacer regla de tres simple.
Todo
el saber de nuestro tiempo estaba en la Enciclopedia Álvarez de tercer grado
que, una y otra vez, abríamos ahora por Religión para ve en un dibujo a Abraham
en el momento culminante de sacrificar, con
un enorme cuchillo, a su hijo Isaac; o por la Historia de España, donde
Felipe II asistía a la derrota de su “Armada Invencible” y donde, en letra
cursiva, se podía leer …”Yo no mandé a mis barcos a luchar contra los elementos...”
Habían
sido tres años de San Fulgencio, de babi a rayas azules y blancas y cuellos de
pico redondeado. De leche en polvo de los americanos en el recreo de por las
mañanas y trozo de queso amarillo por la tarde para merendar y, que por cierto,
yo no me comía y lo llevaba a mi casa, intacto, para mis hermanas. De jugar a las bolas en invierno en el patio, con los
mocos colgando y de cantar salves a la
Virgen en el mes de mayo, delante
de la imagen que, en una hornacina,
presidía la ostentosa escalera principal que llevaba a las clases de la
segunda planta.
El
Instituto nos hacía sentir mayores. Ya no llevábamos babi y, aunque no fuéramos
juntos a clase, allí había chiquillas.
No
es que me fijara mucho en ellas, porque a esa edad yo tenía cosas importantes
que hacer, como cazar pájaros o jugar al fútbol, pero a los mayores del curso
les gustaba reunirse en corrillos durante los recreos y cuchichear acerca de
ellas que, mas pícaras, los miraban y rompían en risotadas que a más de cuatro
hacían salir los colores.
Yo,
que por aquel tiempo era un chiquillo regordete, tirando a gordo, cada vez que
las oía reír levantaba la cabeza y, si por casualidad estaban mirando en
dirección a donde yo me encontraba, me ponía rojo como un tejo. Mucho me temo que ya empezaba a sentir
complejo de gordo. Un complejo que no me abandonaría hasta pasados bastantes
años.
Como
estudiante era bastante discreto. Había sacado los dos primeros curso del
bachiller con algún notable en Matemáticas y Religión y el resto aprobado.
La cola no andaba ni a tiros….
-Hola,
Isidro ¿Y tu primo Andrés?- era Toledo, un compañero de curso.
-No
sé, no creo que tarde., he quedado con él aquí, para sacar la matrícula.
-¿Tienes
un cigarro?
-No,
no fumo.
Toledo,
que llevaba gafas de “culo de vaso”, era un misterio. Todo el mundo se
preguntaba como podría estudiar..¡Si no veía!.
-Bueno,
pues voy a ver si alguien me da un “ideal”
Por
aquel entonces ya empezaba la gente del curso a fumar, pero nadie tenía para
comprar tabaco, salvo los cinco o seis hijos de familia con dinero que
estudiaban con nosotros y que siempre llevaban alrededor una nube de menos
pudientes que esperaban sacarles algún cigarro que otro.
Me
llamaba mucho la atención eso de tener un profesor para cada asignatura.
Matemática D. Juan (Potaje), de Religión D. Jesús Álvarez (El cura), Ciencias Naturales D. Luís
Morcillo…; y el hecho de tener una clase para cada asignatura. Terminaba una
clase y a coger el abrigo, la cartera y …¡Hala, a otra aula!
-Hola
Isidro- era mi primo Andrés.
-¿Qué
pasa, primo?
-Pues
nada.., a sacar la matrícula. ¿desde que hora estás aquí?
-Desde
las once y son ya casi las doce…
-Iba
a venir antes, pero me he juntado en el parque con Miguel, el hermano de Víctor
y hemos estado hablando de la música. Tiene una guitarra y no veas como toca…
-Pero
¿una guitarra de verdad?
-¡Vaya
un pijo! Oye primo ¿ y si le diéramos el follón a las madres para que nos
compraran una…?
-No
digas tonterías, Andrés, eso tiene que costar mucho dinero.
-Pues
tenemos que inventarnos algo para tener una guitarra. Mi vecino, Casimiro, el
hijo del ciego, tiene una y se pone en el balcón a cantar rancheras y a tocar…
y si le oyes…
-Ya
me gustaría a mí, pero …..
-Pues
con lo bien que cantas, nos lo íbamos a pasar de miedo.
-¡Calla,
calla! Y venga, que nos toca a nosotros.
Se
acababa de abrir la puerta y había salido un chiquillo con los justificantes de
la matrícula hecha.
Pasamos
a Secretaría. Había allí dos o tres mujeres que eran las empleadas que
tramitaban los papeles y D. Francisco Pérez (Menos Uno), que era profesor de
Matemáticas y, además, Secretario del Instituto.
-A
ver, el libro de calificaciones.
-Tenga
usted.
-¿De
que curso te vas a matricular?
-De
tercero
-¿La
póliza?
-Tenga usted.
-¿La
instancia?
-Tenga
usted
-¿El
dinero de las tasas?
-¿Cuánto
es?
-Familia
numerosa..87´50 pesetas
A buscarse en el bolsillo…
-Tenga
usted.
-¡Joder,
primo, con ese dinero dábamos la entrada para la guitarra….!
-Si,
y estudiábamos el qué?
Se oía poner sellos en el libro
de calificaciones.
-¡Ya
está!, el siguiente….
Y vuelta a repetir la misma
“cancamusa” con mi primo.
Diez minutos después estábamos
con Miguel, en el parque, viéndole tocar la guitarra.
Se
nos caía la baba. Me imagino que no sabría mucho de tocar, pero tenía una
guitarra con sus cuerdas y sus clavijas de madera…y de color marrón…
-Venga
primo, vamos para la casa que son casi las dos..
-Espera
un poco más, si hasta las tres no vienen los padres de trabajar.
-No,
yo me voy ya, que vivo mas largo…
Y
mientras me alejaba y oía la guitarra, iba cantando la letra de lo que Miguel
tocaba.. “ De piedra ha de ser la cama, de piedra la cabecera…” y me prometí a
mi mismo que, algún día tendría una guitarra como la de Miguel.
9 …
problemas.
Había pasado
en otras ocasiones, pero yo, o no me acordaba, o no quería acordarme. Mi padre
y mi madre habían discutido. No sabía cuales eran los motivos, pero esta vez la
bronca había sido más fuerte de lo habitual.
Fue
en casa de mi tía Maria Eugenia, durante las navidades del sesenta y uno. Mi
madre y mi tía siempre han estado muy unidas. No tenían más familia, cada una,
que a la otra y todos los años, por Navidad, nos juntábamos en Nochebuena y
Nochevieja en su casa las dos familias.
Aquel
año, las madres habían ido al Horno de Maria Juana y habían hecho tortas de
manteca y mantecados; y con la matanza recién terminada había comida, si no
exquisita, al menos abundante.
Para
los chiquillos las fiestas de Navidad
eran la locura. Comida, dulces y sobre todo follón que era lo que más nos
gustaba. Todo el día jugando los primos. Después de cenar, mi tía, que tenía
muy buen humor, sacaba la cascaruja de castañas, higos secos, frutas
escarchadas y la zambomba que habíamos hecho con un bote de tomate de los de
cinco kilos y la “pezorra”del gorrino, y la escoba para rascarla en una puerta
y nos poníamos a cantar villancicos.
Aquella
noche, no sé lo que pasó pero en medio de toda la algarabía de chiquillos y
canciones, se oyó la voz de mi padre que gritaba…
-¡Mira
Amalia que te pego un sifonazo en la cabeza que...!
Todos
los chiquillos nos callamos de una y se hizo un silencio sepulcral….Miré, y mi
padre tenía agarrada a mi madre por el cuello y con el sifón en alto la
amenazaba.
Mi
madre se puso a llorar, mi tía también.. y mi tío Esteban trató de separarlos…
Allí se acabó la fiesta.
Mi
madre se quedó a dormir con mis hermanos en casa de mi tía Maria Eugenia y mi
padre, mi primo Andrés y yo nos fuimos a dormir a mi casa.
Aquella
imagen jamás se ha borrado de mi cabeza. Es una fotografía que el tiempo no
deteriora y que cuando cierro los ojos y pienso en ella, aún sin saber cuales
fueron las razones, me hace llorar….
10 mis padres…
La
situación económica en mi casa fue siempre la de una familia de clase baja,
pero nunca fue desesperante. Debíamos en la tienda, pero ¿y quien no?...
Mi
madre cosía hasta las tantas de la noche para arreglar la ropa que se quedaba
pequeña a uno y adaptarla al siguiente en tamaño…¿y en que familia no pasaba
eso?.. Y en la comida de aprovechaba hasta el rabo de las zanahorias… y guisaba
como nadie. Hacía un ajiaceite con rellenos de ajo, y unos potajes de calabaza
y nabo, y una coliflor rebozada y frita, y unos cocidos, y una olla y unas
migas ruleras con pan…, y no se cuantas cosas más.. ¡Vamos, para reventar
comiendo…!
La verdad es que se mataba a
trabajar en la casa…, como todas las madres.
La
placa de carbón de bolas en que guisaba estuvo, durante cinco años funcionando
como la caldera de un tren, a pleno rendimiento, hasta que un día mi padre
llevó el hornillo de petróleo a casa. Aquello fue la pera. Ya no había que
levantarse a encender la placa con
astillas de madera y carbón y
además- decía mi madre- ..¡Era de limpio!..
Y
si no, cuando Rodolfo “El Pava”, que trabajaba en una tienda de
electrodomésticos, convenció a mi madre de que tenía que comprar una lavadora
eléctrica… El día que la instalaron se pasó más de una hora sentada en una
silla, viendo como daba vueltas el tambor y se lavaba la ropa sola…
Mi
padre trabajaba como un negro. Por la mañana se iba a Aviación, a la Base
Aérea. Estaba en las oficinas de Intendencia y se venía a las tres a comer. Por
la tarde se iba a las cuatro a la Fiscalía de Tasas donde estaba hasta las
seis; y de allí al despacho de D. Juan José García Carbonell, que era abogado, y
a darle a la máquina de escribir hasta las diez de la noche que llegaba a casa,
justo par oír ”El diario hablado de
Radio Nacional de España”.
Mi
madre se quedó huérfana y sin mas familia que mi tía María Eugenia en el año
cuarenta, con doce años. Perdió a cuatro hermanos y a sus padres. Yo creo que
la trastornó la guerra. Cuando había tormenta y éramos pequeños, nos metía en
la cama con ella y decía… “ No moveros que vienen los aviones y van a
bombardear…” Decían que era cosa de los nervios. Ha sido siempre muy lista y
muy tierna..¡Mamá, te quiero mucho…!
Mi
padre se crió en el Sur. Sus padres tenían tierra y mi abuelo era muy
trabajador y criaban uva de mesa.
Dejó
la tierra para ser funcionario y tener un sueldo seguro del Estado, que es lo
que quería mi abuelo. Es muy trabajador y muy serio. A veces tiene mal
carácter. Tiene buenos sentimientos, pero no sabe expresarlos. No sabe
decir “te quiero”…. ¡Por favor papá,
quiere mucho a mamá, anda!.. Yo te
quiero…
No sé que pudo pasar aquella
noche de Navidad, y algunas otras veces…..
11 …y la química.
El
cuarto curso se me atragantó. No podía con la Química. Nos daba clase D. Andrés
Masiá, director del Instituto; un hombre serio e inflexible, perfectamente
vestido y de aspecto patibulario, cuya sola presencia imponía.
Las
clases eran mixtas y estar con las chicas me aturdía. No estaba acostumbrado a
convivir con ellas, y cada vez que me sacaban a la pizarra lo pasaba mal.
Don Andrés
tenía un bloc con tapas negras con una hoja dedicada a cada estudiante. Cuando
empezaba la clase lo sacaba y empezaba a pasar lentamente las hojas…
Automáticamente todos pegábamos la cara al libro como si el Ángel Exterminador
se estuviera paseando, volando sobre nosotros, con su espada y fuera a cortar la cabeza de aquel
que no estuviera agachado.
-A
ver.., Isidro Martínez.
Un
latigazo recorría el cuerpo del afortunado, que se retorcía con los dolores de
la muerte, mientras en clase de oía un …¡AAAhhhhhhhhhhhhhhh! … de alivio.
Entonces las cabezas se levantaban. El suplicio había terminado. Solo faltaba
que el reo se supiera la lección para aguantar el tiempo que duraba la clase,
porque solo sacaba a uno por día.
Yo
era uno de los pocos a los que todavía no había preguntado en lo que iba de
curso y llevaba cinco días estudiándome la lección. Había conseguido aprenderme
“Los Hidrocarburos Saturados”, con formulación incluida, de memoria.
-A
ver, Isidro. ¿Qué nos puede usted decir de los Hidrocarburos Saturados?
-Los
Hidrocarburos Saturados….
Totalmente en blanco… En blanco y
bloqueado…¡Silencio!
-Si,
hombre, los Hidrocarburos Saturados…-ojeó el libro y amablemente me dio el pié
de cómo empezaba el texto.
-¡Ah, ya…!
Fue como si le hubiera dado
cuerda a un despertador a punto de sonar…. ¡¡¡Rinnggggggg ..!
Desde
la primera palabra de la lección comencé el relato. Azarado, pero como una
ametralladora. De vez en cuando, D. Andrés, me cortaba para hacer alguna
aclaración…¡Me mataba!. Ahora tendría que darme otra vez el pié para seguir…
¡¡¡¡Rinnggggggg!!!
, y seguía.
Así
hasta la última frase de la lección. No le cité los corolarios porque no me lo
pidió, si no lo hubiera hecho también.
-Muy
bien, Isidro…, muy bien. ¿Y ahora, puede usted decirme que es un Hidrocarburo
Saturado?
¡¡¡No,
otra vez no!!!
-¿Empiezo
otra vez?..
-No,
es suficiente. Está claro que ha estudiado usted, y mucho, pero también está
claro que no sabe lo que son los Hidrocarburos Saturados… y, me temo que no lo
sabrá en la vida…
-Es
que….
-Déjelo.
Estaba
delante de su mesa y ví como me ponía un seis, pero D. Andrés y yo sabíamos que
en los exámenes finales de Junio, delante de un ejercicio a base de
formulaciones, valencias y demás no aprobaría… Y así fue.
12 el gordo Sotoca..
-Mamá,
me voy a acostar que mañana tengo que levantarme a las seis a estudiar.
-Bueno.
Pon el despertador y levántate cuando suene, que luego te tengo que estar
llamando y despertamos a todo el mundo. ¡Y no hagas ruido!
-Vale,
mamá
Escaleras arriba y a la cama.
…..”Animícas
benditas del Purgatorio, levantarme mañana a las seis… Padre nuestro que estás
en los cielos”… A ver si el domingo no lloviera y pudiéramos ir a la punta la
cerca de poner la red. Con el colorín nuevo de cimbel y el pardillete de
reclamo.. El “zapa” dice que cogieron allí seis docenas el domingo pasado … y
nosotros haciendo el zorro en “el pinar del cuchillero”…todo el día para coger
dos verderones y un pardillo. Tanto pasar frío para nada…. En cuanto cumpla los
dieciséis me saco la licencia de caza y le digo a mi padre que me compre la
escopeta..¡ Tócale al cimbel, Andrés que
viene el bando! Animícas benditas del Purgatorio… Padre nuestro que estas en
el…..
-¡Isidro!...,
¡Nene!..Mira que todos los días igual…-¡Muchacho que hace ya media hora que ha
sonado el despertador…!
-Ya
voy mama…., ya voy.., ¡ Joder y que frío,
vaya un invierno!- Escaleras abajo-¡pues como se haya pasado el
brasero!... Ah, pues aún quedan algunas lucecicas…-y venga a darle vueltas con
la badila.. La verdad es que entre la Química y las Matemáticas.. El Sotoca
este…¡Mia si me muriera!...
Las
cosas de memoria siempre se me habían
dado bien. La Literatura, la Historia, el Latín, la Religión.., incluso el
Francés, pero las de razonar…
Nos
daba Matemáticas D. José María Sotoca, que se pasaba la clase quejándose del
sueldo que tenía como profesor y contando chistes. Saber no se si sabría, pero
enseñar desde luego no. Yo no sé si es que le había tomado manía a las
Matemáticas o a él. Únicamente había una cosa que me gustaba y era que estaba
mas gordo que yo..¡Que barbaridad de tío!.
….Dice
mi madre que le va a comprar una guitarra a la Reme ya mí una bandurria...¿Y
para qué quiero yo una bandurria?, si eso es de la tuna.., y dice que hay un
muchacho que sabe tocar y que podía venir a casa a enseñarnos…
-¡Isidro!-
Era la Reme.
-¿Qué
pasa? Me había quedado transpuesto.
-¿Y
para que te levantas tan temprano?
-Porque
tengo exámenes de Navidad.
Mi
hermana Reme era la perfección absoluta en todo. Estudiaba en el Santo Ángel,
con las monjas y era el orgullo de la casa. Sacaba sobresaliente hasta en
Urbanidad e Higiene. Yo no sé que asignaturas serían esas, pero
nada…¡Sobresaliente!
La
verdad es que daba gusto verla con el uniforme del colegio. Era negro, con una
banda de color rojo en la cintura, con su esclavina y su capa, y con un sombrerito como el de los Obispos, negro
también, con una cinta roja.
Llevaba
forrados con papel azul hasta las libretas y cuando se iba para el colegio iba
cargada de libros. Yo me reía de ella, diciéndole que pronto necesitaría un
carrillo de mano para llevar tanto cacharro.
Había
sido mi compañera de juegos. Le llevaba tres años y jugaba conmigo a la lima, y
yo a cambio, le hacía casas de muñecas con cajas de zapatos. Era una cría muy
inteligente. Hizo la carrera de Magisterio y luego sacó plaza en una oposición
para Funcionaria del Estado.
13 ¡salta…!
-¡Salta,
Isidro…!
-¡Que no puedo
saltar el plinto, D. Antonio, que me voy a matar!
Y los compañeros de curso venga a reir….
-¡Pues si te
matas, uno menos!
Y allá que iba
otra vez. Y esta vez me mataba. Salían atacando los cajones y la colchoneta y
formaba el estropicio del siglo.
-¡Pues ya
veremos como apruebas la gimnasia!
Don Antonio,
mas seco que el humo, fumando como un carretero y oliendo a coñac; con el pito
colgado del cuello empezaba a ¡Piiiiiiiiiiiii, Piiiiiiiiiiiiii,
Piiiiiiiiiiiiiii.!
-¡Los del
equipo de balón volea al patio, a correr!. Los demás, aquí en el gimnasio con
D. Luís, a hacer la tabla de gimnasia.
-D. Antonio,
¿porqué no juego yo a balón volea?
-Pues si
podías jugar, Isidro, por lo menos bulto si que haces…¿Tienes ficha?
-No, pero me
la hago.
-Pues háztela
y a entrenar.
-¿Y entonces
me aprueba?
-Según como
juegues- se reía.
-Bueno pues me
hago la ficha.
No me hacía
mucha gracia todos los sábados por la mañana ir a jugar en los campeonatos
entre colegios, pero al menos durante las clases de gimnasia estaría entrenando
con el equipo y no tendría que aguantar el cachondeo que se formaba cada vez
que tenía que saltar el plinto. Además no creía que hubiera mucha diferencia
entre ser portero de fútbol y de balonmano.
14 las
notas.
-¿Han salido
las notas, Toledo?
-Si, A mí me
han cargado el Francés y la Química.
Ya sabía yo
que habían salido. No había más que ver a los estudiantes que bajaban las
escaleras de mármol del Instituto con el libro de calificaciones en la mano.
-Pedro, ¿me da
usted el mío?
-¿Curso?
-Cuarto
-¿Nombre?
-Isidro
Martínez
-Toma.
Religión :
Notable
Latín : Aprobado
Lengua : Aprobado
Geografía : Aprobado
Matemáticas : Suspenso
F. y Química : Suspenso
E. Física : Aprobado
-¡Me cago en
la leche!
Era la primera
vez que me suspendían. La verdad es que lo esperaba.
Los exámenes
finales con D. Andrés y con Sotoca no habían sido precisamente brillantes; y el
“Virgen Santa, Virgen pura, haz que me aprueben esta asignatura”, que había
escrito en la contraportada de los libros de texto, no había surtido el efecto
esperado.
Mi primo
Andrés había aprobado todo y, además, con buenas notas. Eso suponía que, si
además aprobaba la Reválida, al año siguiente ya no estaríamos juntos en el
Instituto, y yo no me veía con fuerzas para sacar en Septiembre las dos que me
habían quedado y la Reválida entera.
Allí nos
separaríamos. En lo sucesivo el iría un curso por delante de mí y solo nos
veríamos los domingos, cuando fuéramos a cazar pájaros…¡Joder y que negro lo
veía todo!.
Me pasé el
verano en la academia de D. Sebastián Cutillas, que era profesor de Física y
Química y Matemáticas. Hice con él mas problemas que “el tostao” y aprendí en
un verano todo lo que no había aprendido
en el curso.
En septiembre
aprobé las dos que tenía pendientes, pero la Reválida tuvo que esperar hasta
junio del año siguiente.
No pude cazar
pájaros como hubiera querido, ni bañarme, ni leer tantos tebeos como me hubiera
gustado, pero así tenía que ser. …¡Joder que mal sabor de boca me habían dejado
aquellos suspensos!.
15 la “Sonik”
Era una
“Sonik”, verde con el golpeador negro, dos pastillas y vibrato. Me temblaban
las manos de emoción cuando, ya en mi casa, la saqué del estuche. Eran las dos
de la mañana y acabábamos de venir de Valencia, de la casa de música “Guillermo
Lluquet”.
Mi primo
Andrés, se había traido una “ Star Rocking”, de color verde, modelo Galanti,
para puntear, y Narciso un bajo Jomadi, rojo, con el golpeador blanco. Además
habíamos comprado un “Juvesonic” de 18 vatios para enchufar las dos guitarras,
un amplificador marca “ la cabra” para Narciso y una batería “Ni se sabe” para
Ramón, “el gaficas”.
Se había
producido una explosión “Nuclear-Musical” en el mundo y sus efectos, aunque con
algunos años de retraso, habían llegado hasta Albacete.
Miguel Núñez,
el hermano de Víctor, del Barrio de las Casas Baratas, fue de los pioneros. El
año anterior, cuando nadie tenía una guitarra eléctrica, el sí. Una “Teddy”.
Habíamos
estado en su casa viéndola. La enchufaba al “fono” de la radio y, aunque a
veces, daba la corriente…¡Dios como sonaba!
El, y Jimmy
Lomas, que le acompañaba tocando el bajo, habían actuado en el San Fulgencio en
las fiestas del Barrio y había sido la locura. Cantaban aquello de ….
“ Con solo barro los formó
en su creación
perfecta…
Y así fue que
la creación
ha llegado a
su culminación,
ha creado al
hombre y a su fiel
compañera..,
una mujer…
oh,oh,oh,…una
mujer…”
A Jimmy le gustaba Eva, la hermana de Miguel…
Miguel, Jimmy
Lomas, El Raya, el Choni, los Anélidos, los Clochard..,Los Jabelc, fueron la
avanzadilla. Detrás, la caballería completa… Los Trasgos, los Star, Los Ronnys,
Los Tercos, Los Nijar, Los Chicos… y yo que sé cuantos mas….
Era Octubre
del sesenta y cuatro y ya no me gustaba coger pájaros, aunque iba algunas veces
con “la negra” y la escopeta a las perdices a “Los prados”, en las afueras de
Albacete, camino de Balazote, con mi padre.
El año
anterior, en Junio, había aprobado el quinto de bachiller entero, con notable
en gimnasia, mientras aprendía a tocar la guitarra española que mi madre le
había comprado a la Reme. Mi primo Andrés tenía otra y pasábamos horas y horas,
juntos en casa, tocando y soñando con hacer un conjunto.
Ahora hacía
Sexto Oficial en el Instituto y sonaban las guitarras eléctricas y las voces
metálicas de los micrófonos enchufados en el Jovesonic. Estaba
Satisfecho-Bailando el Twist And Shout- en la Casa del Sol Naciente-¡Válgame la
Macarena!
Definitivamente…¡Estaba loco por la música!.
16 los
Nijar…
-Oye Miguel
-¿Qué pasa,
Isidro?
-Nada, que
hemos hecho un conjunto. Nos hemos comprado guitarras eléctricas y un bajo…
Venía a ver si podías ir un día al ensayo y nos enseñabas a afinar el bajo.
-Vale. ¿Donde
ensayáis?
-En casa de mi
primo Andrés, en la calle Collado Piña, 56, en una cocinilla…Si quieres el
domingo por la mañana…
-De
acuerdo…¿Quién vais?
-Mi primo de
solista, Narciso de bajo, uno que se llama Ramón, que es carnicero y toca la
batería.. y yo, de guitarra rítmica.
-¿Y de
cantante?
-No tenemos.
Si te enteras de alguien que quiera meterse, nos lo dices…
-¿Y para
cuando pensáis salir?
-Pronto, si
encontramos cantante. De momento estamos montando instrumentales, pero tenemos
que pagar los cacharros. Las letras las ha firmado el padre del batería y para
el mes que viene nos llega la primera de ochocientas y pico…
-¿Es que
habéis comprado todo el equipo?
-Bueno, falta
lo del cantante.
-Pues nada, el
domingo por la mañana, sobre las once nos vemos en el ensayo.. Oye,¿ Como os
llamáis?
-Aún no
tenemos nombre.
Todas las
noches, a las diez, había ensayo en casa de mi primo. No teníamos tocadiscos,
ni discos. Andrés se ponía a puntear “Apache”, ..yo hacía el acompañamiento, el
batería se enganchaba a porrazos y hacía la “ametralladora” en los redobles y
Narciso con su bajo pues eso… “bajeaba”.No creo que sonara bien pero, para
nosotros, aquello era tocar el cielo con la punta de los dedos.
-¡Andrés
métele vibrato!
-Tu calla
“gaficas” y no hagas la ametralladora en los redobles. Isidro, eso es do
mayor..¡Coño no hagas ahí re!
-Vale.
-Y tú Narciso,
hasta que no venga Miguel, afina el bajo como si fueran los bordones de una
guitarra normal.. y si no…, pues mas vale que te calles.
Mi primo es el
que mas sabía de acordes y estaba terminando de montar los de “La Casa del Sol
Naciente”, de los Animals.
…………………………………………………….
-¿Cómo te
llamas?
-Pepe
-¿Te sabes
¡Válgame la Macarena!
-No, yo canto
por Antonio Molina.. y pasodobles y eso.
-Pues entonces
no..¿Has oído hablar de los Beattles, de los Rollings Stones, de los Lone Star
o de los Mustang..?
-¿Quién son
esos?
-Va, déjalo…
Nosotros buscamos alguien que cante música moderna.
-No, de eso
no…
A los ensayos,
de la cocinilla de Collado Piña, acudían cada noche chavales de nuestra edad,
que se habían enterado que andábamos buscando cantante, con la “golica” de
entrar en el conjunto.
-Yo tengo un
micrófono.
-¿Quién ha
dicho eso?..¿a ver?
Los cuatro del
conjunto nos miramos con los ojos abiertos como platos. Era verdad, aquel
muchacho llevaba un micrófono en la mano. Era blanco, plateado y parecía bueno.
-¿Cómo te
llamas?
-Rodolfo
-¿Te sabes
Válgame la Macarena?
-Si, y también
La casa del sol naciente, y tengo discos de los Cheyenes y de los Brincos.
Mi primo, que
era el encargado de interrogar a los candidatos al puesto de cantante, empezó a
acompañar la canción de los Animals. Rodolfo, sin pensárselo dos veces, enchufó
el micro en el Jovesonic y empezó a cantar.
“Oh, madre..,
dí a tus hijos que no vivan como yo.. Una vida triste y mísera .. en la casa
donde nace el sol….”
Nos quedamos
entusiasmados. Rodolfo, al que luego pondríamos de apodo “ El Pava” y al que le
gustaba que le llamaran Johan, era el cantante que habíamos estado buscando.
Sabía cantar y tenía buena pinta, micrófono y discos… y para colmo, era del
Barrio de las Casas Baratas.
En la misma
cocinilla, donde unos años atrás se salaban los jamones de la matanza y donde,
afinando el oído, aún se podía oír chillar al gorrino cuando el matachín, mi
tío y mi padre lo subían a la mesa. Allí donde aún resonaban las risas y las
carreras de los chiquillos en tan magna celebración, solo que limpia y con olor
a guitarra eléctrica nueva, ahora sonaba “ La casa del sol naciente”, con
arpegios de Star Rocking y ritmeo de Sonik, mientras se cruzan el bombo del “Gaficas”
y el bajo desafinado de Narciso el Joyero y en un micrófono “Ronete” plateado “
El Pava” se desgañita y afina. Eran “ Los Nijar”.
Nunca más mi
primo y yo volveríamos a tocar juntos en otro grupo, a pesar de que estaríamos
muchos años en la música, pero siempre recordaríamos, entre bromas y veras,
pero con agrado, aquellos tiempos. La explosión “Nuclear-Musical” que se había
producido en Inglaterra había llegado a España
y, poco, muy poco tiempo después, a la cocinilla de Collado Piña, 56 con pelos largos y
pantalones campana y todo.
17 “ El
mosca”.
El baile
estaba hasta arriba de gente. En la puerta, en una pizarra, escrito con tiza,
se leía:
“Hoy sesión de
baile a las diez de la noche.
Actuación de
“El Cojo de Madrigueras”
Y el conjunto
Músico-Vocal Los Nijar” (cinco músicos)
El cartel nos
daba ánimos. Era la primera vez que veíamos nuestro nombre escrito en alguna
parte.
-Rodolfo, ¿Tu
crees que nos dejarán actuar?
-Que si, que
sí. Yo hablé el jueves con “El mosca”, que es el empresario y el contrato era
que tocábamos esta noche y que nos pagaban setecientas pesetas. Estaba un poco
preocupado porque “ El cojo”, que es el que toca la acordeón en este baile
desde toda la vida, decía que él no se bajaba del escenario para que subieran
cuatro “ ye-yes” maricones que no saben música a hacer ruido y a quitarle el
pan, pero que ya hablaría con él y lo arreglaría…..
-¡Madre mía,
Narciso, esto está hasta arriba de gente…!
-Pues mejor,
Isidro, mejor..¡ y de chavalas!
Pasamos por la
puerta principal con nuestras guitarras eléctricas en las fundas. La gente
mayor nos miraba con recelo y los jóvenes nos saludaban como si nos conocieran
de siempre.
Era la primera
vez que iba a un baile, pero nunca olividaré aquel olor a sudor y compañerismo…
-¡Eh,
vosotros!,¿Dónde vais?
-Somos los
músicos.
-¡Ah!,
pasar.., pasar- Y voceando- ¡D. Pedro, que ya han venido los músicos!...
El tal D.
Pedro, alias “ El Mosca”, era un hombre de cerca de cincuenta años, casi calvo
y coloradote, de ademanes campechanos, que mas que hablar voceaba.
-¡Hola,
Rodolfo!
-Aquí estamos,
D. Pedro. ¿Cómo van las cosas?
-Bien, bien.
Venid conmigo –y nos hizo una señal para que le siguieramos-.
Nos paso a su oficina, que no era otra cosa que el almacén donde guardaba
las bebidas.
-Bueno,
bueno..¡Oye, vais muy elegantes!
-Que, ¿le
gusta nuestro uniforme?
-Ya lo creo.
Llevábamos
pantalones azules, de campana, como los de los marineros, pero en un azul casi
eléctrico. Mi primo decía que parecíamos los representantes del “azulete”; y unas chaquetas de color beige, a cuadros y
camisa blanca con “golillas” y un lazo de pajarita de color granate…
-Es que somos
un conjunto- decía Rodolfo, que era nuestro manager a la vez que cantante-
mientras se daba la vuelta para que “El Mosca” pudiera ver que, aunque
llevábamos el pelo un poco largo, íbamos arreglados.
-Oiga
usted-pregunté yo-¿ y el ambiente en el pueblo, como va?
-Hay mucha
expectación. Sois el primer conjunto que viene a tocar aquí. La gente mayor
dice que si no le gusta vais a parar al pilón…, que todos los músicos modernos
sois maricones…, pero bueno, vosotros no hagáis caso…. Hay mucha gente joven
que está deseando ver como suena esto- dijo señalando las fundas de las
guitarras- de las que no nos separábamos ni a sol ni a sombra.
Vosotros
quedaros aquí y tomaros lo que queráis que aquí tenéis de todo-dijo señalando
las cajas de “Mirinda y Coca-Cola” que había visto al entrar en la habitación.
Yo os avisaré cuando tenéis que salir y subir al escenario. Y sin mas aviso,
salió y cerró la puerta.
-Rodolfo,¿Qué
es eso del pilón?
-Nada, Andrés,
burrerías de la gente de los pueblos. Vosotros no os preocupéis, ya veréis como
aquí triunfamos.
-¿Cuándo monto
la batería?-preguntó Ramón.
-Yo que
sé-contestó mi primo- A ver que dice “ El mosca”.., además tenemos que sacar
los amplificadores.
Habíamos ido
al pueblo en dos coches. Ramón, Rodolfo y los cacharros en la furgoneta que
conducía el padre del “Gaficas”, y Andrés y yo con Narciso en el “Gogo-mobil”
del padre de Narciso. Además habían venido amigos y gente de las Casas Baratas
a vernos actuar.
El pueblo
estaba muy cerca de la ciudad y teníamos nuestros seguidores incondicionales
que allá donde íbamos a tocar, acudían. Para ellos era rentable, porque las
muchachas del pueblo los veían con nosotros, que éramos los músicos, y eso
facilitaba las cosas a la hora de sacarlas a bailar.
La puerta se abrió y “ El mosca” asomó la cabeza y sonriente se dirigió a
Rodolfo.
-Bueno, cuando
queráis. Hemos hecho un descanso para que la gente vaya a la barra a consumir y
mientras, vosotros, montáis los cacharros.¡Ah!, y por el “cojo” no preocuparos,
que ya he hablado con él y no hay problema…
-Pues nada-
dijo Rodolfo- vamos a la furgoneta y traemos la batería y los amplificadores y
empezamos a montar.
Cuando íbamos
para la puerta la gente creyó que nos marchábamos del baile y empezó el
abucheo. Rodolfo, que estaba acostumbrado a tratar con ellos porque era
representante de electrodomésticos y andaba siempre por los pueblos, enseguida
solucionó el asunto. Se subió al escenario y a voz en grito, porque allí no
había micrófono ni nada, dijo…
“Queridos
amigos… vamos a por los instrumentos que los tenemos en la furgoneta y dentro
de unos minutos estaremos con todos ustedes..¡Muchas gracias…!
¡Mano santo!.
Enseguida se hizo un pasillo entre la gente; y los chavales jóvenes nos
ayudaron a subir los trastos al escenario. En un cuarto de hora estaba todo
conectado y Rodolfo volvía a dirigirse a la gente, en medio de aplausos…
-Probando..,
uno, dos, tres…¡Siiiiiiiiii!
Que buen vendedor era. ¡Tenía mas cara que un saco de perras!
-¡Buenas
tardes queridos amigos y muchas gracias por vuestra compañía… Con todos
ustedes..¡Los Níjar!.
Como ya lo
teníamos ensayado, cuando Rodolfo decía eso, empezábamos a tocar “Dos Cruces”,
que era una versión instrumental moderna de una canción muy antigua, que la
gente mayor conocía.
La locura. En
cuanto empezaron a sonar las dos guitarras y el bajo a “ toa castaña” y la
batería, la gente se despepitaba. Los chavales jóvenes, al principio, ni
bailaban ni nada. Estaban embobados mirando todo aquel follón que metíamos en
el escenario.
En el
repertorio no teníamos más de diez canciones, pero eran suficientes. Estaban
bien ensayadas y hasta hacíamos algunos pasos de baile y todo.
De vez en
cuando mirábamos a la pista, estaba llena a rebosar. Los mayores callaban y en
las caras reflejaban sorpresa o ironía, pero los jóvenes chillaban y empezaban
a bailar después de haber estado cuchicheando entre ellos mientras nos miraban
y se reían.
Cuando Rodolfo
empezó a cantar “Válgame la Macarena”, fue la apoteosis. Los jóvenes empezaron
a aplaudir y abajo, delante del escenario, las muchachas mas “marchosas” del
pueblo bailaban y le miraban entre descaradas y provocativas. Definitivamente,
como el había pronosticado, “habíamos triunfado” en Madrigueras.
En mitad de la
actuación subió “El Cojo”, con su acordeón y a empujones llegó hasta el
micrófono y empezó a tocar. Su estancia fue breve. Un abucheo general y los
gritos desde la pista de D. Pedro “El mosca”, le hicieron desistir.
-¡Cojo,
tengamos la fiesta en paz, la gente quiere ver al conjunto!...
Se bajó, y se
puso delante del escenario con la acordeón colgada, mientras se reía con sorna
y nos miraba con desprecio.
Seguimos
tocando y, cuando terminamos la actuación con el “Twist And Shout” de los Beattles nos bajamos del escenario, fuimos a
la barra a tomar algo y Rodolfo, buen comerciante, se acercó a él y le invitó a
un “cuba-libre”. Después se vino con nosotros al almacén de bebidas y estuvimos
hablando.
-Hombre, no
está mal la música que hacéis, pero…¡donde se ponga un bolero!...
Antonio, (que
así se llamaba El cojo, y que además iba un poco puesto)-le dijo mi primo
Andrés-a nosotros nos gusta el bolero y el pasodoble y la cumbia; pero ¿Qué
quieres que hagamos?, también nos gusta el rock… y si tuvieras los años que
tenemos nosotros, también tocarías rock…
-Si, pero…¿Qué
hago yo ahora? ..¡No voy a tocar eso con la acordeón!
-Yo que sé…
decía Rodolfo.
A mí me daba
un poco de pena. La juventud, como
siempre era cruel. Cruel e ignorante porque “ El mosca” se había escabullido
y ¡¡ allí no asomaba nadie a pagarnos!!
A las dos de
la mañana nos envió un emisario diciendo que ya le pagaría a Rodolfo uno de
estos días.
El padre del
“Gaficas”, como persona mayor y de mundo, vio la jugada.
-Vamos a coger
una caja de “ Mirindas y otra de Coca-Colas, por si acaso y nos las llevamos.
Cuando nos pague ya se la devolveremos.
Cuantos
“Moscas” mas nos quedaban por ver a lo largo de los dos años de actuaciones que
duraron “Los Nijar “. Pero ya llevábamos en la sangre el veneno de la música y
los escenarios. Eso, en las venas de gente joven, era….¡Dinamita!.
18 … más notas.
-Pedro,¿ me da
usted el libro de calificaciones?
-¿Curso?
-Sexto
-¿Nombre?
-Isidro
Martínez
-Toma.
-¡Me cago en
la leche! Otra vez la misma cantinela..,
Matemáticas y Física y Química.
El año había
transcurrido entre ensayos en la cocinilla y actuaciones en los pueblos; entre
festivales de conjuntos en el cine Teatro Circo y algún baile…, entre exámenes
poco estudiados y miradas furtivas a las muchachas del Instituto.
-¿Me das una
foto de tu conjunto?
-Toma
-Anda,
dedícamela.
-¿Cómo te
llamas?
-Pepita
“ A Pepita con cariño.. Isidro.”
Era el
agradable tributo que había que pagar por tener dieciséis años y estar
entontinado con la música.
19 … en el patio.
-¿Qué piensas
hacer ahora?
-No sé papá.
Estudiar este verano y tratar de sacar las dos que me han quedado y la
Reválida, en Septiembre.
-¿Y la música?
-Pues no sé.
Tenemos ensayo por las noches…, si estudio todo el día….
-¡No te quiero
ver con la guitarra en la mano! ¿me oyes? ¡ Y de cazar, nada! ¡Estoy de la
música hasta las narices. Para lo único que ha servido es para que
suspendas!...¡Como no apruebes en Septiembre te pones a trabajar con los
albañiles!. ¡Me has oído?!
-Si, papá.
-Bueno,
Laureano, tampoco es el fin del mundo-intervino mi madre- El chiquillo hace lo
que puede. Ha estudiado, pero ha tenido mala suerte en los exámenes….
-¡Amalia,
cállate!, que tú eres peor que él..
Mi madre me
estaba echando un capote, como siempre. Gracias a ella había conseguido que mi
padre cediera a que tuviera una guitarra y estuviera en el conjunto.
La verdad es
que a ella le gustaba más que andara en lo de la música que en el campo, con mi
padre, matando animales. Se ilusionaba pensando que quizás el día de mañana
podría vivir de la música. Muchas veces, cuando estaba yo solo tocando la
guitarra en casa, ensayando y cantando, se acercaba y me decía…
-Que bien
cantas, hijo mío.
-Que va, mamá.
-Que si, que
te lo digo yo que tengo buen oído. A lo mejor el día de mañana puedes ser
cantante.
-Es muy
difícil…, hay muchos y muy buenos.
-Si, si, pero
tu lo haces muy bien..
Mamá ilusa,
Mamá niña y tierna y lista. Mamá, toca la pandereta, que he hecho un villancico
nuevo para ver como queda mientras yo canto y toco la guitarra. ..
Es una tarde
preciosa de Julio. Mi madre esta cosiendo debajo del albaricoquero del patio.
La Reme y la Maru están leyendo tebeos y el Nano juega con una pistola de
madera que le he hecho dibujándola
primero en una tabla y luego recortándola con un cuchillo de la cocina…
Yo toco la
guitarra en el porche y canturreo la última canción que hemos sacado en el
conjunto.. .es de “Lone Star”..
“Soñaba que vivía en el ático de un rascacielos
Estaba tan
contento, entre nubes, sin casi ver el suelo.
Desde allí yo
le hablaba a la luna, al sol y a las estrellas-
y veía los
pájaros volando en infinitas vueltas..
y digo..¡eh!,
¡eh!, tú te puedes marchar,
y de mi nube
bajar.. porque yo quiero sólo estar…
aquí en mi
nube..”
20 aquí,
en mi nube.
-Tenemos
cogidos todos los domingos de este mes.
-¿Qué dices, Rodolfo?
-Que si, que sí.
Y además el día 23,24 y 25 en el Provencio, que son las fiestas.
-¡Joder!, pues
ya que hemos pagado los cacharros, a lo mejor, podíamos comprar un equipo de
voces nuevo….¿no?
-¡Calla,
calla, Isidro!, de comprar ni una púa, que estoy de letras hasta las orejas- Mi
primo Andrés no estaba por hacer mas inversiones-¿Y cuánto nos pagan?
-Tres
mil pesetas los tres días, tarde y noche, y nos dan la comida y la cama.
-No
está mal-dijo Narciso- Y el domingo que viene al güisqui Club.. Ahí si tengo yo
ganas de tocar, que se pone aquello de chavalas…
-¿Y
tu novia que, Narciso?
-Se
va a Valencia, con sus padres.
-Como
se entere eres hombre muerto.
-Si
no se lo decís vosotros, no tiene porqué enterarse
-¡Serás
golfo!
-Bueno-cortó
mi primo-Vamos a ensayar.
Un
día, al poco tiempo de entrar en el conjunto, Rodolfo, asomó al ensayo con un
tocadiscos pequeño, de los de maleta, y algunos discos de los últimos que
habían salido al mercado…¡Ovación y vuelta al ruedo!.
Trabajaba
en una tienda de electrodomésticos del Paseo de José Antonio y los tomaba
prestados, según decía él, con el permiso de su jefe. Los oíamos, sacábamos las
canciones y los devolvía a la tienda, y luego eran vendidos.
Ahora
sonaba “Aquí en mi nube” de Lone Star. La versión original de los Rollings
Stones no llegaba a España.
-A
ver, Rodolfo, prueba tono.
-En
el disco está en Re- decía Andrés- ¿te viene bien?
-A
ver, toca…
Rodolfo tenía un timbre de voz
bastante alto y estaba cómodo en esa tonalidad.
-“Soñaba
que vivía en el ático de un rascacielos….! Si, si, vale. Me va bien..
Mi
primo, que había tenido el disco varios días en su casa, había sacado los
acordes y el bajo y ya habíamos probado la música unas noches antes.
-¿Y
tu “gaficas”, la has cogido?..Pun-cha, puncha, puncha, puncha, tara-tara-ta-
puncha…¿eh?
-Vale.
-Pues
…¡Arriba!
Ramón, golpeaba una baqueta
contra la otra, para contar…
-Un,
dos, .. un dos y….
Y
sonaban los Rollings, a “ toa castaña” en la cocinilla, por los Nijars, una y
otra vez- Un, dos, un dos y… “puncha-puncha-puncha-puncha-tara-tara-ta-puncha…”
“Gaficas” no te cruces, Isidro bájale a la guitarra, Narciso eso es sol mayor,
muy bien Rodolfo… esto suena bien..¡ El domingo en el Güisqui-Club, vamos a
armar el taco!.
-Bueno,
muchachos, hasta mañana sábado a las diez, como siempre.
-Vale.
-Oye
Rodolfo-era mi primo- No te lleves todavía el disco y así sacamos la cara B,
que está bien…
Salimos
a la calle. Hace una noche de Julio estrellada, preciosa. A Narciso le gusta
hablar mas que comer con los dedos y le tengo miedo.
-Espera,
Isidro, que me voy contigo para las Casas Baratas.., voy a ver mi novia.
-Vale,¡ya
está!-pensé-.Ahora llegamos a la puerta de mi casa y se tira dos horas
hablando.. Y con la pachorra que tiene.. Siempre se está quejando de todo. Mi
primo le ha puesto de mote, aunque él no lo sabe, “el cagalástimas”. Es un buen
chaval, muy educado y correcto, pero un
poco cansino.
-Suena
bien la canción ¿eh?
-Vaya
que sí..Oye Narciso, tu tienes novia..¿No?
-Si.
Y tú no tienes porque no quieres. Con todas las chavalas que andan siempre
alrededor del conjunto…
-Bueno,
de momento no tengo las cosas claras. Lo que quería preguntarte es…¿ porqué, si
tienes novia, estás pensando en tontear con otras el domingo en el Güisqui
Club?
-Hombre,
tampoco es una cosa del otro mundo. Ya sabes lo que dice el refrán- y se echó a
reír- “A las mujeres..¡ palos y mala vida1
-Venga,
Narciso, no fastidies.. ¿ Y si se entera?.. ¿que pasaría?
-Pues
nada, unos días de morro… y luego, se le pasa
-¿Y
si te deja y se va con otro?,¿No te importaría?.
-Hombre,
yo la quiero y eso.. y me molestaría, pero tampoco pasaría nada. Hay muchas
mujeres en el mundo…
-¿Crees
que algún día te casarás con ella?
-Mira,
Isidro, yo le digo siempre, en broma, a María José, “Pórtate bien y tendrás
novio para muchos años..” Bueno, la verdad es que si las cosas siguen así..,
pues igual nos casamos.
-¿Y
os lleváis bien?. Me refiero a que si discutís y os enfadáis y eso…, ya me
entiendes.
-Pues
lo normal, de vez en cuando.
-Pero
vamos, que lo mismo te da casarte con esta que con otra.¿No?
-¡Hombre,
tampoco es eso! Oye,¿Qué manía se te ha metido esta noche con lo de las novias
y el casorio?..¡Que no se va a enterar!, no sufras…. Y si se entera, no llegará
la sangre al río.
Llegar, no se si llegará-pensé-
pero puede que venga ya barranco abajo.
-Bueno,
chico, cascando, cascando hemos llegado-Estábamos en la puerta de mi
casa-¡hasta mañana Narciso!,
-¡Hasta
mañana, Isidro!
Lo
veo alejarse, calle adelante, en dirección a casa de su novia, tarareando..”
Soñaba que vivía en el ático de un rascacielos…” Hay morciguillos volando
alrededor de la luz de la calle, cazando mosquitos. Los chiquillos juegan en
las cuatro esquinas a la “firolesa”…
Allá
arribica, arribica,
había
una montañica,
en
la montañica un árbol,
en
el árbol un nido…
El barrio huele a madreselva y
jazmines. Está precioso.
21 La Bolera
-¿Dónde
te duele, Andrés?
-¡Joder,
aquí!- se señalaba el lado derecho de la tripa.
-¿Y
que hacemos?
-Que
vamos a hacer, ¡Pues salir a tocar!
-¡Pero
como, si no puedes ponerte derecho!
-¡Venga,
venga!, vamos para afuera que son las siete y la sala está hasta arriba de
gente.
El
Güisqui Club era una sala de baile al aire libre, que estaba en lo que hacía
tiempo había sido una bolera. Tenía unos hermosos jardines y una pista de
cemento fino que se utilizaba, cuando no había baile, para patinar. Estaba
rodeada de grandes plataneras de hoja ancha bajo cuya sombra habían puesto veladores
de mármol, donde se sentaban las parejas
a tomar refrescos mientras hablaban.
-Buenas
noches, amigos, con todos ustedes…¡Los Nijars!- anunció el presentador.
Y
salimos nosotros, con las guitarras
colgadas, desde una puerta que había detrás del escenario, mientras la gente
aplaudía.
-¡Joder,
Andrés!,!, si no puedes ponerte derecho.
-¡Venga,
calla y enchufa la guitarra!
“Queridos
amigos-empezaba Rodolfo- Bienvenidos al
Güisqui Club. Vamos a hacer que pasen una tarde deliciosa bailando con la
música de …¡Los Nijars!
La
gente se agolpaba delante del escenario y las parejas de novios se levantaban
de las mesas y se dirigían a la pista. Sonaban las guitarras eléctricas y
Rodolfo, “Joahn” para las admiradoras y para nosotros “ El pava”, cantaba…
“ Si necesitas de mí, nunca me olvides…
Sabes
que vivo de tu recuerdo..
Si
te hace falta amor..
Yo
rogaré… solo por ti.. , solo por ti…!
Y
la gente bailaba y bailaba. Y yo, “soñaba que vivía en el ático de un
rascacielos-Satisfecho-con un Sorbito de champán…”
-¿Bailas?
-Bueno.
-¿Cómo
te llamas?
-Juani
-¿Estudias
o trabajas?
-Trabajo
-¿En
donde?
-En
una fábrica de confecciones..En López Vera ¿Y tú?
-Soy
mecánico
-¡Ah!
-¿Has
venido sola?
-No,
con unas amigas.
“La última noche que pasé contigo
quisiera
olvidarla, pero no he podido
La
última noche que pasé contigo
hoy
quiero borrarla por mi bien….”
-¿Cómo
estás, Andrés?
-¡Jodio!
-Bueno,
amigos, con esta canción nos despedimos
de vosotros, esperando que hayáis pasado una tarde agradable bailando con…¡Los
Nijars!... Hasta la próxima…
-¡Andrés!...¡Coño
que te pasa!
-¡Joder,
primo, que me duele mucho!
Si no lo sujeto se cae al suelo.
Estaba más blanco que la cera.
-¡Rápido,
Rodolfo!, échame una mano, vamos a llevar a mi primo a su casa! Mira que eres
cabezón, teníamos haber suspendido la actuación… ¡leche!..
-Y
que no nos hubieran contratado más… ¡Venga, ayúdame a ponerme derecho y vamos
para la casa!. Vosotros recoger el equipo y llevarlo al ensayo. ..¡Coño, como
me duele..!
Cuando salimos de la sala, Narciso
nos esperaba en la puerta con el coche en marcha.
-¡Venga,
subir, que nos vamos echando virutas!
Llegamos a casa de mi primo y
cuando nos vieron aparecer el susto fue de órdago.
-Tía
Maria Eugenia, el primo está malo.
-¿Qué
pasa?..¡Que le pasa a mi Andrés?
-No
sé. Antes de tocar decía que le dolía mucho la tripa. Le dije que nos
viniéramos a casa, pero no ha querido…
-¡Hijo
mío, que te pasa!..¡Esteban, Esteban ¡.. Vámonos para la Residencia que el chiquillo está
malo..¡Ay, Dios mío.. Ay, mi Andrés!....
Se
fueron en el coche de Narciso. Mi tía lloraba como una magdalena y en la calle,
bajo un cielo de Julio repleto de estrellas, Rodolfo y yo nos quedamos solos
mirándonos asustados.
-¡Me
cago en la leche!..¡Si le pasa algo a mi primo….!
22 apendicitis.
Era
la primera vez que entraba en un hospital y tenía miedo.
Olía
a desinfectante y había gente con batas blancas y pasillos largos con
habitaciones a los dos lados. Algunas puertas estaban entreabiertas y se vía a
gente en las camas con pijamas azules…..
Las manos me sudaban y tenía la
boca seca como el esparto y más amarga que la retama.
-Está
en la habitación 328-decía mi tío Esteban-
-¿Y
donde es eso?- preguntó mi madre.
-Al
final del pasillo, la última puerta de la izquierda. No os preocupéis que está
bien. Sólo ha sido el susto, gracias a Dios no llegó a peritonitis.
-Tío,¿
y que es eso de peritonitis?
-Pues
una perforación de estómago
-Y
si no es peritonitis…¿Qué ha sido?
-Apendicitis,
Isidro.
-Entonces..¿que
le han hecho al primo?
-Operarlo.
Le han quitado el apéndice..
-Ya…,
Al
fin llegamos a la puerta 328. Estaba entreabierta. Yo esperaba encontrarme a mi
primo hecho un trapo, con los ojos cerrados y poco menos que muriéndose. Mi tío
Esteban empujó la puerta y yo estuve a punto de cerrar los ojos…
-¡Hola
primo!. Allí estaba Andrés, incorporado en la cama, tan telendo y hablando con
mi tía Maria Eugenia.
-¡Pero
si estás bien!
-¿Y
que creías que estaría muerto?
-Muerto,
no sé, pero anoche tenías una cara….
¡Ná!,
no ha sido ná. Me han hecho una raja en la barriga con un cuchillo como el de
los matachines, me han quitado un trozo de tripa y me han dado ciento veinte
puntos y ya está… Mira, ¿quieres verla?
¿Ciento
veinte puntos?..¡Maldito zamarro!, ya empezaba a asustarme con sus barrerías de
siempre; pero me alegré, porque era señal de que estaba bien.
-¿Y
cuando te vas a tu casa?
-Mañana
por la mañana. Y dentro de siete u ocho días me quitan los puntos y ya está.
-¿Y
vas a poder tocar la guitarra?... ya sabes que tenemos muchos contratos y …
-Pues
claro. Dile a la gente que pasado mañana, por la noche hay ensayo como siempre,
a las diez.
-Primo,
me alegro mucho de que estés bien. Si te llega a pasar algo..¡me cago en la
leche!..
Cuando
salimos del Hospital, miré al cielo. Allí estaban las mismas estrellas que la
noche anterior. Mi madre no se dio cuenta, o disimuló para no ver como me
limpiaba las lágrimas.
Vi
volar un mochuelo que se paró encima de un poste de teléfonos y empezó a
cantar..¡Muiu! ¡Muíu!...
…
Si le llega a pasar algo….¡me cago en la leche….!
23 ….Adiós.
-Mañana
te examinas, Isidro.
-Ya
lo sé, papá.
-Y
que, ¿Cómo vas de preparado?
-Yo
creo que bien..
-Bueno,
ya veremos..
La
verdad es que había estudiado más bien poco. El verano había pasado muy
deprisa. Física y Química y Matemáticas por la mañana, algún que otro baño en
la Piscina de Educación y Descanso y ensayos todas las noches en la cocinilla.
Los sábados y domingos a tocar.
Habíamos
recorrido todos los pueblos de la provincia. Terrazas de verano con el mismo
ambiente de siempre, parejas de novios, madres vigilantes sentadas
estratégicamente par ver con quien bailaba su hija; camorristas en las barras
de los bares, algún cuba-libre que otro y empresarios que hacían a los músicos las mismas advertencias de
siempre…
-Bueno,
empezáis el baile a eso de las siete menos cuarto y mientras que esté entrando
gente no hagáis ningún descanso. Luego, a eso de las ocho y media paráis un
poco para que la gente vaya a la barra a consumir; y luego allá… ¡a las nueve
menos cuarto! Volvéis a tocar hasta las diez y media, que anunciáis el baile de
la noche y cortáis.
-Vale-decía
Rodolfo- como siempre.
“¡Y
si no apruebas en septiembre, te poner a trabajar con los albañiles!.
-¡Joder
con aprobar!. Como si no hubiera nada más importante en la vida que la Física y
las Matemáticas. ¿ Y tocar la guitarra hasta que se te pongan los dedos como
escobas y te duelan y se hagan callo..¿Y bañarse en las balsas, en pleno
agosto, a las cuatro de la tarde con el agua como el hielo?.. ¿Y hablar con las
chavalas y ver que distintas son de nosotros en todo?, en la piel, en los ojos
y en ese no se qué, que tienen, que ….¡Aya yay!.. Solo de pensarlo se me ponía
la carne de gallina… ¿ y cantar canciones y ver como se le ponen los ojicos y se sonríen de aquella manera
picarona?..¿y escuchar música de los Beattles?... y leer a Miguel
Hernández y a Machado y darse cuenta de que tenemos
dentro algo más que la chicha?... ¿Y sentarse, en septiembre, por la noche, en
un banco del parque bajo un pino, y fumarse un cigarro con los amigos y que te
den las cuatro de la mañana hablando de lo divino y de lo humano?... ¿ Y
subirse a lo alto de un cerro y tumbarse panza arriba a ver las nubes correr,
y…ver como se pone el sol…¡¡¡Eh..!!!.¡Eso que!...¡¡¡PERO PIJO!!!, SABES LO QUE
TE DIGO..¡¡¡ QUE LE DEN MORCILLA A LA
QUÍMICA!!!.
Pero
al que le dieron morcilla fue a mí. Aprobé las dos que tenía suspensas pero me
cargaron dos de los tres grupos de la Reválida y tuve que chuparme todo el año
siguiente estudiando en la academia de D. Asclepiodoto hasta que, por fin en Septiembre, tuve el
honor de ser condecorado con “ La cruz de corcho al mérito estudiantil, con
cintajo verde y colgajo azul, chapado en chapa, por el Instituto de Enseñanza
Media de Albacete como….¡Ta-ta-chiiiiiin!...¡Bachiller Superior.!
El
libro de calificaciones tiene las tapas de color marrón. Reválida de 6º,
Calificación definitiva…5´7…¡Aprobado!
A
mis espaldas, desde el fondo del pasillo de la segunda planta del Instituto, D.
Andrés Masiá, con su aspecto serio y elegante de siempre le dice al “ gordo”
Sotoca que nunca entenderé lo que son los Hidrocarburos Saturados, mientras D.
Luís Lapiedra filosofa con “el Chocheras” sobre la Historia de España…
-Oye
Isidro, me dedicas una foto de los Nijars..
-Si,
claro… “ A Juanita, con cariño, de Isidro..”
24 …¿ y ahora?
-¿Qué piensas
hacer ahora?
La
frase me resultaba familiar. Cuando había que tomar una decisión sobre algo que
me afectaba, mi padre siempre empezaba la conversación de la misma manera… Y yo
contestaba de la misma forma..
-Pues
no sé..
-En
Madrid hay una residencia, para hijos de militares y personal civil de
Aviación. Podrías estudiar Perito Agrícola y vivir allí. Son tres años de
carrera, eso si, apretando.
-Ya,
pero…
Yo
sabía muy bien que la economía de mis padres no podría soportar los gastos de
un estudiante fuera de casa y, además, eso de “périto”, como decía yo…, no me
entusiasmaba.
-Tu
verás-continuó mi padre- Nosotros podemos hacer el sacrificio, si quieres
seguir estudiando, y si no, pues preparas unas oposiciones para el Estado como
hice yo. A mi no me ha ido tan mal.
Por
la forma de hablar de mi padre, estaba claro que había llegado el momento de
decidir. O empezaba una carrera o me ponía a trabajar.
-Bueno,
pues déjame que lo piense.
-Bien,
pero estamos en Septiembre y hay que tomar decisión cuanto antes para no perder
el año.
-Vale,
papá.
¡Eso,
y encima con prisas! ¡ ¡Y yo que sé lo que quiero hacer…! No hay dinero para
estudios, a mí perito agrícola no me gusta, lo que de verdad me gusta es la
música.. Pero,¡ya sé!, que de eso no voy a vivir.., me lo has dicho cuarenta
veces…, ya..; y menos ahora que Narciso se ha ido a la mili y el conjunto se ha
desecho..Yo que sé…, yo que sé….
-Me
voy a dar una vuelta..
-No
vengas tarde, Isidro…
-Vale,
mamá.
25 los
pobres y…
Mi
primo Andrés estaba preparando oposiciones a Hacienda, a Contadores del Estado
o algo así. Daba clase con D. Manuel Valero, Jefe de Negociado de Hacienda; un
hombre de mediana edad, pelo cano, bajito y de aspecto bondadoso que vivía en
la calle de la Feria; y que aprovechaba las tardes libres para sacarse algunas
pesetillas enseñando lo que había aprendido, durante sus muchos años de
experiencia, como funcionario.
Andrés
andaba en eso desde que aprobó la Reválida de sexto, hacía ya un año, esperando
que se convocaran oposiciones para presentarse. Bueno en eso y en un conjunto,
bastante extravagante, que había montado. Se hacían llamar “The Pobres & The Miserias.”
Mi
primo, por aquel entonces, tenía su época rara. Le gustaba ir por la calle
vestido normalmente pero con unas zapatillas de estar por casa, de esas de
paño, a cuadros, quemadas y hechas mixtos, que le dejaban todo el pié al aire.
Para
colmo se había juntado con “Cuchiche”, un muchacho alto y seco como él, de
aspecto extraño, que llevaba gafas negras todo el día, incluida la noche, un
pañuelo negro al cuello que no se quitó jamás; vestido todo de negro y que olía
a tigre a diez metros de distancia. Decían que dormía vestido y todo..¡Ah!, y
que cantaba. El bajo era el “Cucaracho”, media melena estilo Beattle, aplastada
como una boina, que brillaba como una cucaracha en la noche y daba la
sensación de ser de una pieza. El
batería era el “Girlopa” por su profesión de carpintero; y de guitarra rítmica
Pepe Robles, que era cuchillero; un muchacho de aspecto aseado que no pegaba ni
con cola con el grupo y que había construido con sus manos, la “Asadora”, una
guitarra eléctrica que sonaba cono no he
oído otra en toda mi vida.
Ensayaban
en el “ Callejón de los gatos”, por la plaza de las Carretas y hacían una
música tan extraña como ellos….
“
¿No es verdad, madre , las flores
que en el cementerio están,
que
cuando el viento les da
…para
mi que se menean….?”
-Pasa,
pasa .. Isidro.
-¡Hola
muchachos!..¿ que hacéis?
Andrés nos presentó.
-Mi
primo Isidro. Estos son Pepe Robles, José Antonio “Cuchiche”, Antonio “Girlopa”
y Juan “El Cucaracho”.
-Encantado
-Siéntate,
primo, que vas a oír al conjunto. Estamos montando una cosa nuestra “ Las
Flores del Cementerio”, para el Festival del Teatro Circo.
-Estupendo.
Era
la primera vez que veía a mi primo tocar con un grupo en el que yo no estaba y
la verdad es que me daba un poco de envidia.
Aquello
de tan raro, sonaba bien. Era una mezcla de Jimmy Hendrix y… no sé, digamos
soul.
No
era la cocinilla de Collado Piña pero hacía casi tanto frío como allí. No se
oía al gorrino chillar pero sonaba la “Asadora”, y mi primo seguía dirigiendo.
Era un líder nato….¡Cucharacho, súbele al bajo”!..¡Pepe, eso es la menor, no
mayor!...¡Girlopa que te cruzas!..¡Cuchiche, no me jodas que te vas de tono..!
“ No es verdad, madre las flores…” ¡Ahora va bien!..¡Quítale graves a esa
guitarra… “Que cuando el viento les da…-distorsionador-..” Para mi que se
menean…!Mañana nos vemos aquí, otra vez a la misma hora..y..¡POR LOS AGUJEROS
DE LA ZAPATILLA DE MI PRIMO SE LE VE EL CALCETIN…!...¡POR HOY VALE!...¡APAGA
ESE AMPLIFICADOR!...
-Que,¿
Vamos al Candil a tomar un vino?.¿Tu vienes Isidro?
-Vale,
no tengo nada que hacer.
-Pues
vamos.
No
sé si hacía mas frío en la calle o en el ensayo. La noche era hermosa. Estaba
como “ojo grillo” y había un cielo limpio, cuajado de estrellas.
-¡Vaya
día va a hacer mañana para coger pájaros..!¿eh, Isidro?. ¿Nos vamos a poner “
la rede” a “la punta la cerca”.
-Calla,
calla, que bastante frío hemos pasado.
-Mire..-oye,
Pepe-¿No conocías a mi primo?
-No.
-Es
el mejor músico del mundo. Si lo ves tocar la guitarra…..te cagas.
-No
seas bestia, Andrés, y vosotros no hacerle caso que es un exagerado.
-No,
si ya lo vamos conociendo.. Llevamos dos meses con el y nos cuenta cada
historia. Dice que antes de lo de la música era pirata… y no se qué de los
indios.
Mi
primo y yo teníamos nuestro humor particular. Habíamos convivido muchos años y
nos conocíamos bien, y estaba contando a aquellos muchachos nuestras bromas, y
claro, no las entendían. La verdad es que le gustaba hacerse el loco y el raro.
-Ya
verás, Girlopa, ahora llegamos mi primo y yo al Candil y nos bebemos mil litros
de vino cada uno y nos comemos un bancal de ajos y salimos tan “ telendos”….
-¡Joder
primo, ya estás como siempre!
-¡Soy
el pirata!...¡No es verdad madre las flores…!
Y se ponía en medio de la calle a
hacer como si estuviera punteando con la guitarra.
-¿Oye,
Pirata?
-Que,
Pepe.
-Yo
ceo que el nombre de Los Pobres y los Miserias es un poco raro para un
conjunto..¿No?
-¡Que
va!, si nos viene al pelo.., no ves la pinta que tenemos
-Ya..
-Pues
eso.
El
Candil, en la calle Concepción, en pleno centro de la ciudad, estaba hasta los
topes de gente joven. Se había puesto de moda y no cabía ni un alfiler.
Estudiantes y trabajadores iban allí, a eso de las ocho de la tarde y hasta las
doce o la una estaban charlando y tomando vinos. Con una botella de vino peleón
y un plato de aceitunas o altramuces, una pandilla pasaba dos o tres horas; y
luego a tres pesetas por barba.. No había manera de llegar a la barra.
-Yo
me voy, -era el Cucaracho- esto está hasta la bandera. Me voy a casa a cenar y
a encamarme que mañana tengo que trabajar.
Los demás secundaron la idea y
dijeron que se marchaban.
-¡Pues
veros a la mierda toos.! Primo vámonos tú y yo a la Higuerica a tomarnos un
vino.
-Vale
y de paso hablamos que tengo que contarte unas cosas.
-¡Hala!,
mi primo y yo nos vamos a bebernos mil litros de vino cada uno y a comernos una
gabardinica a la Higuerica..¡ Y vosotros mañana a las nueve ensayo ¡…¿eh?
-Vale,
Pirata, allí nos vemos..¡Tampoco estás loco,.ni ná!
Cogimos
la calle adelante hasta la plaza Mayor y de allí, por la de Zapateros, a la
Higuerica.
El
bar estaba tranquilo, prácticamente estábamos solos y nos sentamos en una mesa.
-¡Dános
una botella de vino y dos gabardinas!
-¡Marchando!
-Yo
no tengo mas que cinco duros, Andrés
-Pero
tengo yo. Mi madre me ha dado cincuenta pesetas. Con eso tenemos bastante.
-Oye.¿como
vas con lo de las oposiciones?
-Ná,
eso es una perdida de tiempo. Allí estamos con Valero dando clases. Es una
cansinería. Me estoy empollando los ochenta temas de la Función Pública y
haciendo ejercicios de Cálculo Mercantil.. y de sumas y restas. En el primer
ejercicio te ponen un cuadrante con más de cincuenta sumas y restas y al final
tienes que poner el resultado sin poder hacer ni una operación en ningún
papel..¡Ná, una tontuna!.. y para mas “inri” a mi eso no me gusta; lo que de
verdad me gusta es Medicina…
-Ya,
y entonces ¿porqué estudias lo de Hacienda?
-Pues
porque algo tengo que hacer, ¿no? ¿y tú, que vas a hacer ahora que has
terminado el bachiller?
-¡Yo
que pijo sé!. Mi padre dice que me vaya a Madrid a estudiar Perito Agrícola,
pero a mí eso no me gusta..y , además si tienen que mandarme dinero no se de
que van a comer en mi casa….
-Esa
es la canción.
-Aquí
tenéis … ,una botella de vino y dos gabardinas…
-Vale.
-Qué,
¿ te gusta el engendro de grupo que hemos hecho?
-Suena
raro, pero bien…
-El
qué, ¿ el nombre o el grupo?
-Las
dos cosas
-¡Ea!,
para hacer el zamarro un rato, no está mal.¿ Y tú, no haces nada?
-No,
de momento, no. A ver si mas adelante sale gente y hacemos algo para sacar unas
perras.
-
Si quieres vente a tocar con nosotros. Lo que pasa es que no creo que este
conjunto dure mucho. Es una música muy rara y no sirve para tocar en los bailes
de los pueblos. Cuando pasen las Navidades, si quieres, hacemos algo juntos.
-Ya
veremos… En cuanto a lo de estudiar, no se que hacer…
-¡Joder!,
pues apúntate con Valero. Para el año que viene dice que va a haber
oposiciones. Estudiamos juntos lo de Contadores y si aprobamos ya tenemos un
trabajo seguro y por las tardes, que las tenemos libres, hacemos un conjunto
bueno y tocamos por ahí…,y…
-¿Y
qué? Todo lo que no sea dedicarse a la música es apretar en muchos sitios y no
hacer fuerza en ninguno. A mí lo que de verdad me gustaría es cantar, si
alguien me enseñara… ;y a escribir canciones. Me gusta mucho lo que está
haciendo un tío catalán que se llama Juan Manuel Serrat.. y hay mas…,Víctor Manuel…O
eso, o hacer un conjunto bueno con cacharros buenos…, no eso de Los Pobres y
los Miserias. Algo así como los Trasgos que ahora se van a Madrid a tocar.. y
seguro que luego graban un disco.
¡Eso
es una tontuna!. La música buena se hace
en Inglaterra o en Estados Unidos, aquí vamos mas atrasados que la cola de un
galgo. Seguro que a los Trasgos se les pelará “el galillo” de hambre.
-Si
yo no digo que sea fácil, pero
trabajando y aprendiendo… Podíamos ir al Conservatorio a que nos enseñaran..
-¡Ná,
ná, de Conservatorios nada. Tu hazme caso, primo, apúntate con Valero y
mientras preparamos las oposiciones hacemos algo de música y luego ya veremos
si nos vamos a correr mundo o ponemos una tienda de ultramarinos…
-¡Ya
estás con tus burrerías…! La verdad es que no sé que hacer.
-Oye,
están buenas estas gabardinas ¿eh?
-Si.
26 ¿
contadores….?
-Buenas tardes
a todos, ¡Hombre, pero si tenemos un alumno nuevo!.
-Buenas
tardes, D. Manuel. Me llamo Isidro y venía a ver si podía prepararme para lo de
Contadores del Estado.
-Pues
claro que sí. Usted es primo de Serrano, ¿no?
-Si.
-Pues
nada, nada… Si es muy fácil. Yo le daré los temas que se tiene que estudiar
y…¿Cómo anda usted de cálculo mercantil y de contabilidad?
-Pues
me temo que mal. Bueno, la verdad es que ni bien ni mal, no tengo ni idea de
que es eso.
-Nada,
nada, no se preocupe que ya irá aprendiendo. Fijaos en Luís, solo lleva un año
y ya domina todas las materias del examen; en cuanto se convoquen oposiciones,
saca plaza..¡seguro! El sueldo es bueno y el trabajo, más seguro no puede ser,
que es el Estado el que paga… Así que nada, a animarse y a estudiar. Bueno,
pues bienvenido y vamos a corregir los ejercicios de ayer y a repasar los
temas….
-¡Ah!,
perdón, no le he presentado a sus compañeros. Luís Serrano, Juan Cutillas,
Antonio Gómez, a quien llamamos
cariñosamente “ Heráclito el Oscuro”, por su saber …...
Se oyó el timbre de la puerta de
casa y..
-Perdón,
¿ quien falta?... ¡Ah, si!...- y D. Manuel salió de la habitación, para
regresar unos minutos después acompañado de una chica….
-Y, perdón
otra vez, porque las señoritas son primero.. Cristina Villarías.. y, por
supuesto, a ese chico con esas patillas que ya conoce.. su primo Andrés.
Se
me tuvo que notar, estoy seguro, porque sentí un calor sofocante en la cara….
Allí estaba
otra vez aquella muchacha. Como estaba, aunque ella no se acordara , cuando en
6º curso D. Andrés Masiá, en clase de Química, llegó a la conclusión de que yo,
nunca en la vida sabría lo que eran los Hidrocarburos Saturados; y como también
estaba con sus padres, en el andén del Instituto, el día que fuimos a recoger
las notas de Reválida.
Pero
también estaban allí otros muchos que siempre habían estado. Mi timidez de
muchacho gordo, acomplejado.. “ Mañana le digo que como se llama y aprovecho
para hablar con ella.. -De todas maneras yo no me voy a casar, porque eso es
una cosa que siempre trae complicaciones…” Papá no le chilles a mamá… y no
discutáis más…. Mamá no llores…” Igual ni le gusta la música-papá, dile a mamá
que la quieres…”-Aunque no merece la pena, porque seguro que ella ni siquiera
sabe que existo..¿Es que te han suspendido, Cristina?, ..¡Pues no hagas ni
caso, porque los profesores son imbéciles… Como se han atrevido a suspender a
una chavala como tú…..Y ahora tú, chico fino, que estudias Contadores del
Estado… ¡Porqué te empeñas en decirle todas las noches, al salir de clase, que
si quiere la invitas a un té con limón…, si el té con limón no le gusta a nadie
que tenga dos dedos de frente… y menos a ella que es delgada y alta y tiene el
pelo largo y rubio…, y unas piernas que… y unos ojos verdes, con unas manchitas
pequeñas de color marrón, preciosos.. , y huele tan bien.. y una boca grande y
unos dientes blancos… y unas palas grandes.. y una sonrisa que
contagia…¿eh?..¡eh!
¡Eeeeeehhhhhhhhhh!.... ¡PERO,
PIJO, CUANTOS COMPAÑEROS DE VIAJE……..!
27 Don
Jesús.
-Oye,
Laureano, que va a haber oposiciones para botones de la Caja de Ahorros. Dile a
tu chiquillo que se presente.
-¿Y
cuando son, D. Jesús?
-Para
el quince de enero, dentro de un mes, más o menos.
-¿Y
que tiene que preparar?
-Pues
poca cosa… Con que sepa el franqueo que lleva una carta y los horarios de los
trenes y autobuses es suficiente.
-¿Y
de máquina de escribir y eso…?
-Hombre,
si sabe máquina y tiene el bachiller que se presente también para auxiliar. De
todas maneras tú dile que vaya mañana a la Caja y que pregunte por mí, que ya
le diré yo lo que tiene que hacer.
-Pues
muchas gracias, D. Jesús.
-Nada,
nada.
D.
Jesús Sánchez Ajofrín vivía en el chalet de al lado de mi casa. La verdad es
que teníamos poco trato como vecinos. Eran gente de buena posición y tenían
hasta coche, un “Dahupine”. El era muy alto. Serio de trato, pero educado y atento;
y su mujer era una señora que se notaba que venía de gente bien. Tenían cinco
hijos, a cual de todos mas pequeño. Mi madre decía que cabían todos en un puño.
Un
día que estábamos en casa y llovía a mares, oímos a un crío llorar en la calle
como si lo estuvieran matando.
Como
el llanto se convertía en barraquera, me asomé al porche y me llevé un susto de
muerte. En casa de D. Jesús, enganchada por la ropa, en un rosal trepador a dos
metros del suelo estaba una de las hijas que se había caído desde la ventana de
la primera planta y que, no había llegado al suelo gracias al rosal. Allí
estaba, mojada, arañada y llorando como una magdalena colgando del rosal como
un gorrión nuevo que se hubiera salido del nido antes de tiempo.
Llamé
a mi madre y salimos corriendo los dos. Gracias a Dios y a que la puerta del
jardín estaba abierta, bajé a la chiquilla del rosal mientras mi madre llamaba
a la puerta de la casa.
Cuando
abrió Dª Irene, la mujer de D. Jesús, por poco se muere del susto.
Era
Septiembre y con la lluvia, el Barrio de las Casas Baratas olía a madreselva, a
Jazmín, a geranio y …. a gorrión mojado.
28 …¡Ya!
¡Joder
como pesa la Underwood!- parece un muerto. Cuando llegue yo a las “Graduadas
José Juncos” no voy a poder hacer el examen. Seguro que ya no tengo riego
sanguíneo en la mano.. Nada, que el brazo lo pierdo.. Total para ciento
veinticinco pulsaciones que doy, mal dadas.. Mas vale que me presentara solo a
botones, lo de auxiliar, sin saber contabilidad ni cálculo mercantil… Pero…¡Tú
preséntate que no pierdes nada.!... ¡El no, ya lo tienes!.. ¡Joder, pues de
momento voy a perder la mano, y no tengo más que dos!.. D. Jesús dice que lo
intentes y a ver que pasa..! ¡Joder, otra vez, como pesa este cacharro!.. En esta
máquina aprendió tu padre y se da cuatrocientas pulsaciones…, es buenísima, de
acero puro…, dura toda la vida y además está suavizada..¡Donde es eso de las
Graduadas!..., que no llego.
-¡A ver
señores!.. Vayan tomando asiento y guarden silencio, que va a comenzar la
prueba de botones para la Caja de Ahorros. Ahora les harán entrega de su hoja
de examen.. Pongan sus datos personales y no miren las preguntas… Cuando yo les
avise pueden comenzar… Tienen cuarenta y cinco minutos.
“A
que hora sale “el chaco” para Madrid- Cuanto franqueo lleva una carta que pasa
veinte gramos del peso normal-Cuanto cuesta un certificado a Madrid de un
paquete que pesa 125
gramos.-Doce sumas- Diez restas- Regla de tres simple-Un
dictado- Ahí en la puerta hay un hombre que dice ¡Ay!
Multiplicaciones-Divisiones-Horario de los trenes hasta Madrid y regreso-¡Me lo
sé!..¡Me lo sé! Esto está chupado-cuarenta y cinco minutos.. A los quince había
terminado..No debía presentarme a auxiliar-voy a hacer el indio-si no apruebo
botones esta vez, no apruebo en la vida…¡AMEN!
-¡A
ver señores! Vayan tomando asiento y guarden silencio que va a comenzar la
prueba de Auxiliares para la Caja de Ahorros. Ahora les harán entrega de un
folio para que puedan probar las máquinas de escribir.
-¡Basta
ya de pruebas!. Ahora les harán entrega de la hoja de examen y un folio con el
texto boca abajo. Cuando yo les indique
darán vuelta al folio y empezarán a copiar… Es la prueba de mecanografía… Es
preferible escribir menos y sin faltas.. Las vueltas de carro están
consideradas como dos pulsaciones.. Tienen diez minutos… empiecen..¡YA!
¡¡¡¿Desde
cuando pasa el tren por las Graduadas José Juncos?..Y con tantos
vagones!!!-CEREDO AMUGOO TE ESCRIBO ESTAS LATAS PARA QUE SISA QUE ESOYYY BIEN Y
ME ACUERDO DE TI..¡Que paren el tren! ME ALEGARE QUE ESTES BIEN CUANDO REEDITAS
ESTRÁS LATAS…¡La Virgen cuantos vagones!¡ paren!...¡paren!.... ¡paran!
-¡Paren
ya. El ejercicio ha terminado1
-¡GRACIAS A
DIOS!
29
… y “botones”
-Isidro, que
ha dicho D. Jesús que has sacado el número uno para botones. Tienes que
presentarte en la Caja el día quince de Febrero…¡Enhorabuena, hijo mío!.
-Gracias, papá.
-¡Ay, hijo
mío, que contenta estoy!.Gracias a Dios.-¡Enhorabuena!
-Gracias,
mamá.
-¿Y
ahora que vas a hacer?
-Pues
no sé, papá
-No,
si digo de Contadores.
-¡Ah!,
pues no sé.
-Yo
creo que debías de presentarte. Ha salido ya la convocatoria de mil plazas. De
todas maneras no pierdes nada y si apruebas.., bueno ya sabes.. El Estado
siempre es mas seguro.
-Vale.
“Adiós
música-Adiós Otis.. Ha sido un placer conocerte Juan Manuel- hasta nunca Víctor
Manuel.. Lo siento, primo, no puedo irme contigo a recorrer mundo y tocar con
Diana Ros. Perdona Aretha no puedo ir a llevarte las últimas canciones que te
he escrito, pero es que, verás… HE APROBADO PARA BOTONES EN LA CAJA Y TENGO QUE
ENCERRARME AQUÍ, PARA SIEMPRE, HASTA JUBILARME,
A CAMBIO DE LA PAGA SEGURICA DEL MES….”
-Me
voy a dar una vuelta.
-No
vengas tarde, Isidro.
-Vale
mamá.
30 ¿Contador..,
no!
-Joder,
primo!, lo tuyo ha sido llegar y besarla dormida.
-Bueno, ha
sido cuestión de suerte.
-¿Y ahora que
vas a hacer?
-¿Te he dicho
alguna vez que tienes las mismas preguntas que mi padre?. Pues que voy a
hacer…¡Trabajar!.
-Pues yo voy a
preparar el Preunivesitario y cuando lo apruebe me voy a estudiar Medicina.
-Me alegro. Te
tendrás que ir fuera y dejaremos de
vernos, pero me alegro por ti.
-¡Joder,
primo, no te pongas triste!.. Aún falta un año para eso. Ahora, como tú has
aprobado vamos a celebrarlo, porque lo celebraremos..¿no?
-¡Pues claro!
-¡A la
Higuerica!. Un kilo de vino y dos gabardinas para el Pirata y su primo.
¡Atacando!
-Oye Andrés,
que zapatos mas chulos llevas. ¿Qué ha pasado con las zapatillas tan preciosas
que tenías?
-Ná, que se ha
roto.., pero no te preocupes pronto robaré otras viejas.¡¡ Soy El Pirata
Drake.!! Hemos deshecho The Pobres & The Miserias. Tengo que estudiar, voy
a se “matachín”… Voy a abrir barrigas y a arreglar mondongos, tripas y sesos..
Entonces seré el doctor Mac Cabra.
“ No es verdad
madre las flores,
que en el cementerio están..
que cuando el viento les da…
para mi, que se menean…”
¡Madre
mía! Si ahora está loco..¿ que pasará cuando se meta en la cabeza cientos de
libros?. No sé yo… De todas maneras estoy convencido de que si quiere será un
buen médico.
31 la
Caja.
-Aquí tiene
usted la Cartilla de la Seguridad Social. Pásese por la consulta de D. Cayo del
Amo, que está en la calle de la Feria, en el número 5, para que le haga el
reconocimiento médico, y como le corresponden diez días de vacaciones de este
año, pues se las toma ya, y se presenta a trabajar el día 7 de marzo, a las
ocho de la mañana.¡Ah, y enhorabuena!
-Muchas
gracias.
La
oficina estaba en la calle Isaac Peral,
junto al Teatro Circo. Era un local pequeño con unos ventanales grandes de que daban a los
jardines de la Diputación por los que entraba la “ Gracia de Dios”, a montones.
Aquello era, para mí,
sorprendente y extraño. ¿Y que se hace en una oficina como esta?
“Llévale
este papel al Interventor-Suena el teléfono, cógelo- Caja de Ahorros, dígame-
Tráeme un café del Milán- vete al estanco y cómprame un cartón de
Record-Isidro-, si no hay Record me compras Rex-Vaya chavala mas despampanante
esa de Ahorro- La Pepa- esto no cuadra, Isidro- has vuelto a meter la pata en
los negociables del Servicio Nacional del Trigo-Vitaliano viene.- Vamos a
almorzar que es la hora- dile a Felipe, del Archivo, que si ha liquidado los
Seguros Sociales del mes-pasa a máquinas y dile a Paco Muñoz que te dé la
“ficha roja” de los préstamos de maquinaria de laboreo-Adiós Victor Manuel-
Adiós Patxi Andino- ha sido un placer- pero tengo que archivar los préstamos
populares y liquidar los no negociables del SENPA.. Yo venía a abrir una
libreta de ahorro…..
32
… a Madrid
-Yo no sé si
presentarme a lo de Contadores, Juan. Los temas de Legislación, mas o menos,
pero lo del cálculo mercantil y la contabilidad……¡cero patatero!
-Tú
preséntate. Es cuestión de suerte. Mira hazte la cuenta de que nos vamos a
Madrid a pasar dos días de cachondeo, a tomarnos unos vinos y por la noche a
dar una vuelta por la calle “ La Ballesta”. Además,¿a ti que más de te da
aprobar que no, si ya tienes lo de la Caja de Ahorros?.
-Si,
visto así, la verdad es que…
-Pues
claro hombre, ya verás que chavalas hay en Madrid. ¿Tú tienes novia?
-No,
¿y tú?
-En
el pueblo. Bueno esa es mi novia oficial, aquí en Albacete estoy saliendo con
una chavala, pero ya le he dicho que sin compromiso, ya sabes…, para pasar el
rato.
-Si,
claro… Oye, ¿ y te piensas casar con ella?, con
la del pueblo, la oficial.?
-Ya
veremos. Gustarme si que me gusta y es una buena muchacha. Se llama Pilar y
somos novios desde hace mucho tiempo, lo que pasa es que hay que disfrutar de
la vida, que son cuatro días y una cosa no quita la otra.. Además ya sabes, a
las mujeres palos y mala vida y .. si una se va, otra vendrá.
-Pero
Narciso, digo Juan, si la quieres..¿ cómo puedes darle palos y mala vida?
-Hombre
es un decir. Yo lo que quiero decir es, que por salir con otra no le hago
ningún daño. Ella está en el pueblo y no se entera. Luego, cuando tenga
trabajo, pues igual me caso con ella.
-¿Y
os lleváis bien?. Me refiero a si discutís y eso…
-No
tenemos tiempo. Yo voy de vez en cuando al pueblo a ver a mis padres y eso,
sobre todo para las fiestas y, cuando voy, ya sabes.. ,tenemos que recuperar el
tiempo perdido. De todas maneras la última vez que estuve, en Navidades, tuvimos
morro porque alguien le había dicho que me habían visto con unos amigos en los
bares de putas de “ El Alto la Villa “.., ya sabes, de cachondeo… y se cabreó,
pero a los cuatro días la llamé por teléfono y se le había pasado…¡Ná!, nunca
llega la sangre al río…
-Si,
pero puede venir ya, barranco abajo..
-¿Qué dices?
-Nada,
nada, que bueno, que sí.. que nos vamos a Madrid a ver que pasa.
-¡Qué
va a pasar?.. pués que nos vamos a divertir de lo lindo.
33 Dro
-Oye,
Isi, ¿a ti que te parece eso de las
chavalas?
-Pues
que son preciosas y extrañas.. Es que, no se como decirte.
-Pues
explícate.
-Mira
que son como nosotros…Si, vamos, que son personas, que tienen dos ojos, una
boca, dos orejas y en fin… piernas y todo lo demás…; pero al mismo tiempo…, no
sé..
-¡Te
explicas de maravilla, chico!.
-Oye,
que no es fácil ¿eh?.., no me jodas.
-¿Qué
no es fácil?..¡facilísimo!, que están buenísimas y que ya sabes..
-¿Si?..no
me digas.. Eso ya lo sé, pero no vas a estar todo el día acostado con
ellas.¡Vamos digo yo!. Tendrás que saber como son, que piensan, que quieren,
que les gusta.. .,que esperan de la vida…
-¡Ahí
va este!..¿ Es que te crees que mean Pepsi-cola?
-Yo
no he dicho eso..¡Imbécil!
-Si,
Isi.., que te conozco.
-No
seas estúpido. Lo que quiero decir es que no son como nosotros. Tu has visto la
piel que tienen.. y las manos..; hasta los ojos y la manera de mirar son
distintas.. Huelen de otra manera hasta cuando sudan.. Eso por fuera, con que
por dentro…..
-Pues
tripas, como todo el mundo.
-¡Me
estás cabreando, eh!. Me refiero a sus pensamientos, su inteligencia, sus
sentimientos..¡Joder que pareces gilipollas!
-¡Bah,
tonterías! Las mujeres son para acosarse con ellas y ya está.
-Y
dale. Lo que trato de decirte es, que habrá que saber como se convive con una
mujer. En fin, que se hace con ella cuando no se está acostado.
-Pues
nada, te hace la comida…, te plancha las camisas, te lava la ropa, te espera en
casa mientras tu te vas de caza o de cachondeo con los amigos…, y tu a cambio la llevas al cine, de vez en cuando,
o a tomar el aperitivo los domingos, después de misa.
-Pues
es una lástima desperdiciar una cosa tan buena en eso…Lo suyo es estar con ella
todo el día.., hablando de las cosas que le gustan y de proyectos para hacer
juntos..
-¿Juntos?.¡
ya está, la cama!.
-Desde
luego lo tuyo es pelar la naranja y comerse las cáscaras..¿ Tu crees que las
mujeres saben distinguir un gorrión de una gorriona..?¿ Y sabrán apreciar el gusto que da bañarse en las
balsas, con el agua como el hielo, a las cuatro de la tarde en Agosto..?, o si
se les saldrá el corazón de la caja cuando claven una trucha de un kilo con una
mosca falangista, en un corrental.. O eso que te da cuanto no te lo esperas y
te sale de los pies una perdiz diciendo “pijo-pijo”.. O tumbarse en el monte,
debajo de un pino y ver correr las nubes… y disfrutar de oír como canta el aire
en la “juma”.. ,o pasear cuando llueve fino, sin paraguas y que te dé el agua
en la cara…Y ver el viento y sentirlo cuando escuchas “ Una noche en
Montepelado”, o fumarse un “cigarro laaargo y negro” mientras se está en una
buena conversación.. y pegarse con cualquiera por defender una idea…o, entender
porque una guitarra a veces hace llorar y otras reír, siendo la misma…¿ Sabrán
quienes son los Beattles?-¿ o roscarse, como un piojo, bebiendo cerveza y
comiendo patatas bravas?- y de cantar, cuando surge, hasta quedarse ronco
burreando,- o de hablar y hablar, hasta las cuatro de la mañana, de lo divino y
de lo humano y de paso arreglar el mundo-o, pasar las horas muertas, delante
del mar, sin hablar, pescando sin anzuelo ni cebo, por el placer de ver el agua
y el cielo? O llorar a moco tendido...- o de hacer el amor a destajo, a todas
las horas, hasta cumplir los noventa y morirse de gusto?...¿TU CREES QUE SERAN
ASI, DRO?..
-Ah!,
te refieres a eso…
-Si.
-Pues
.., no sé.
-Yo
creo que si encuentras una mujer así, merece la pena juntarse con ella para
siempre. Sería como encontrar un alma gemela.. No digo que le gustaran
exactamente las mismas cosas, aunque sería lo ideal, sino que tuviera la misma
manera de verlas.., la misma actitud ante la vida..¿Me entiendes?
-Ya
te estás liando, Isi.
-No
me estoy liando.. Escucha, lo que quiero decir es que sus mundos fueran muy parecidos,
al menos en lo esencial…
-¿Sus
mundos?, ¿Qué mundos?--¡Ves como te lías!-¿Cuántos mundos crees tú que hay?.Tú
estás mal de la cabeza. Mundos no hay mas que uno..¡El mundo!, el de siempre..
la bola esa redonda que veíamos en clase de Geografía.
-¡No
digas mas tonterías, Dro!. Me refiero al mundo en que uno vive cada día, el que
está habitado por sus ideales, sus sentimientos, su trabajo, … sus gustos, sus
ansias, sus miedos.., sus problemas y su forma de resolverlos, sus ambiciones,
sus caprichos, sus necesidades, sus creencias, su valoración de cada cosa que
le ocurre…SUS-SUS-SUS-SUS---COSAS, DE SU MUNDO…¡ENTIENDES AHORA!
-O
sea, que según tú, cada uno vive en un mundo.
-¡Por
supuesto!. No digo que no nos afecten las cosas que pasan en los mundos de
otras personas y las que pasan en el Mundo ese de la Bola de Geografía…¡Claro
que nos afectan!, pero a cada persona en “su mundo” le afectan de manera
distinta…, según los habitantes que tenga su mundo particular…
-Ya.
-Dices
que ya, pero.. A ver si me entiendes. No te va a afectar a ti la escasez de
tomates un año, por la sequía, como a la persona que vive exclusivamente de
plantar, cuidar y vender su cosecha de tomates..¿ o sí?, sobre todo si tú,
además ¡ODIAS LOS TOMATES!
-No,
claro.
-Pues
a eso me refiero. Lo que digo, volviendo a lo de las mujeres, es que lo ideal,
para juntarse con una de ellas para siempre, es que su mundo particular y el
tuyo sean muy semejantes, o que entre los dos
creen “un mundo nuevo” en el que se sientan tan cómodos, o más, que en
el que tenían antes, …aprendiendo del otro y dejándose enseñar por el otro….¡Ya
está, Dro!, sería eso.. Bueno, creo que aún no lo tengo muy claro, pero que por
ahí van los tiros.., mas o menos.
-No
sé, Isi, tu sabrás.. Esa es tu parte, pero a mi eso de ….tanto mundo…
-La
verdad es que tiene que ser difícil, lo reconozco, porque yo veo muchas parejas
que son como tú dices, pero para eso no creo que merezca la pena atarse a nadie
para toda la vida. En todo caso, para un rato de vez en cuando….¡Ja!,¡Ja!.
-¿Ves,
lo que yo te decía?..¡la cama!.
-Fuera
de bromas, te imaginas Dro, encontrar a una mujer así para toda la vida, para
compartirlo todo…, con la piel tan suave que tienen y lo bien que huelen, con
los ojos tan así.. Yo creo que para que salga bien tiene que intervenir el
Cielo…, no andar zascandileando de aquí para allá, preguntándole a todas ¿ eres
tú?.. Vamos que no hay que correr detrás de ellas, sino solo esperar a que,
delante de alguna, oigas…¡MUCHACHO, ESTA ES LA TUYA!.
-¡Estás
como una cabra!.. “los mundos”,..”la naranja”..
-¡Calla,
so zorro!, que llevamos dieciocho años juntos y algunas veces no te aguanto ni
yo. Además tu que sabrás de naranjas. Primero, se ven y se huelen, luego se
pela.., después se disfruta de lo que hay dentro y… con la corteza se hace
arroz con leche..¡ para que lo sepas!.
-¡O
pólvora!.
-¡Cállate,
maldito idiota!. Lo que yo haga con la corteza es asunto mío.
-¡Y
mío!, ¿ no?
-
Es inútil discutir contigo, siempre quieres quedar por encima…, como el aceite.
34 fichas.
-De
momento vas a préstamos, con Guillén.
-Vale,
¿ y que tengo que hacer?
-Pues
lo que él te diga.
Era
un señor mayor, como de treinta y cinco años, el que me acompañaba al negociado
de préstamos, a donde me habían asignado para trabajar.
-Guillén,
este es Isidro, el botones que te prometí de los que aprobaran la oposición. A
ver si ahora se pone al día el archivo. Ha sido el número uno.., así es que te
traigo el mejor.
-Gracias
Vitaliano.
Luís
Guillen era un hombre alto y muy serio,
que se reía de manera burlona, casi socarrona diría yo, por debajo de un
poblado bigote.
-Esto
no es un botones.., ¡es un botonazos!
-¡Ea!.-
estaba acostumbrado.
Por
aquel entonces, medía yo un metro ochenta y pesaba noventa kilos; así es que
resultaba fácil saber a que venía el comentario irónico.
-Pues
mira, Isidro, ahí tienes ese montoncico de fichas de préstamos para clasificar
por número y después ponerlas, ordenadamente, en ese archivador. Cuando acabes
ya te daré otra cosilla.
-Vale.
¡La
madre que me parió! Allí había mas de mil fichas de préstamos, de cartulina
dura y satinada, con los bordes afilados como navajas, que no cabían ya en el
fichero y que me estaban dejando los dedos como si me hubieran pasado por
encima de la mano el trillo de la era..-El mil trescientos ochenta y
uno-¡Guillén, maricón!, bien podías hacer esto tú, en vez de estar cascando con
la Pepa..¡Me está bien empleado por aprobar- mil trescientos noventa y uno-¡ya
quedan pocas!, y el mil quinientos veinte..¡Guillén, ya he terminado…, que te
creías!.
-Ya he
terminado, D. Luís.
-Muy bien, me
imagino que las habrás ordenado como Dios manda ¿no?
-Si señor.
No sabía yo
que Dios mandara ordenar los préstamos por números, ni meterlos en un archivador,
ni que tuviera que ser a base de cortarse los dedos y despellejarse los
nudillos, pero en fín.., como yo tampoco había leído mucho la Biblia, pues
podía ser que…
-Pues
ahora.-abrió la puerta de un mueble que había a espaldas de donde estaba sentado-ya
solo quedan estos dos montoncicos más …
¡La madre que
me parió! .Si tiene mas fichas escondidas- seguro que aquí no se ha guardado
una ficha en su sitio desde que abrió la Caja- ¡Me cago en la leche, Guillén,
eres un canalla!-podías haberme dicho que tenías mas-Seguro que todos los
armarios que hay en la oficina-y había lo menos diez- están llenos de fichar
por archivar….¡Fichas-Fichas-Fichas…!
-No te he
dicho que había más para que no te desmoralizaras, pero la verdad es que éstas
son las últimas.
-¿Seguro?
-Si, si.., son
las últimas.
Pues
nada-Santa Ficha Bendita-que en el cielo estás inscrita- en armarios
guardadita-tan preciosa, tan bonita- hasta que he llegado yo-con mi sangre y mi
dolor- a meterte, sin piedad..¡en este maldito archivador!...
Tres días
tardé en guardarlas todas. Fichas de posición, fichas índices, verdes, azules,
rojas, mas chicas, mas grandes..¡Fichas!, ¡Fichas!.. y ¡Claro que había
más!...” En aquel cajón hay otras poquitas, en esa caja de cartón creo que
guarde unas cuantas… voy a ver si quedan mas por allí dentro..¡Fichas!,
..¡Fichas!..COMER FICHAS, SOÑAR FICHAS….Todo en la Caja de Ahorros se hacía en
fichas, y todas, todas.. todas las guardé yo en su sitio..Bueno, en su
sitio????
-¡Venga,
déjate ya las fichas y vamos a almorzar, que son las diez y diez..! Hola, soy
Luís Picazo.
-¡Hola!, pues
vamos.
-¿Te has
traído el bocadillo?
-Si, lo tengo
en el armario ropero.
-Pues, ¡hala!,
tira a por él y ahí, en el jardín nos vemos. Es costumbre salir a desayunar en
dos turnos, unos a las diez y diez; y otros a las diez y media.
-Vale.
Ya me había
traído, dos días, el bocadillo que mi madre me preparaba por la noche, pero no
me lo había podido comer. Nadie me había dicho cuando tenía que salir a
desayunar, ni siquiera Guillén y ya pensaba yo, si allí únicamente desayunaban
los veteranos.
-¿En que
negociado trabajaría Picazo, que llevaba una bata blanca?. Parecía un
enfermero.
-Estoy en
máquinas. Donde se registran todas las operaciones que cada día se hacen en la
caja. Luego se resumen en un parte y se pasan a unas fichas….
-¿A unas
fichas?.¡Joder, pero si hay mas fichas…!- Oye tu cara me suena.
-Y a mí la
tuya..¿Tu no andas en lo de la música?
-Si, con los
Nijar
-Claro, pues
de eso. Yo estoy en los Star.
-¡Ah, pijo!,
tu eres el cantante.
-Si
-Pues os suena
bien el conjunto.
-Si, estamos
contentos.
-Y tú ¿ no
haces nada?
-No, ahora no.
He estado preparando oposiciones y no he tenido tiempo. Ahora, que tengo las
tardes libres, igual me meto en algún grupo a ver si saco unas perras y de paso
me entretengo…
-Bueno, vamos
ya, que es la hora. Pues, ya sabes donde estoy, para lo que necesites. Adiós.
-Adiós y gracias. Es majo el Luís este.
35 color
caña.
Lo llevaba guardado como un gorrión en el bolsillo, cogido con la mano para
que no se escapara.
-Mira mamá, ya
me han pagado en la Caja. Toma-me temblaban las manos, cuando le di el sobre de
color caña.
-¡Tu primer
sueldo!.Qué, ¿ estás contento?
-La verdad es
que sí. No es mucho, pero algo ayudará en casa.
-Si, es mucho,
son quinientas treinta y cinco pesetas. Ya verás que contento se va a poner tu
padre.
Estaba
emocionado. Era mi primera paga y eso de trabajar no estaba mal del todo,
aunque echaba más horas que “el tostao”. Me iba de mi casa a las ocho menos cuarto
y volvía a las tres y media. Comía y volvía a la Caja a las cuatro y media y
algunas noches nos llevábamos la cena y salíamos a las cuatro de la mañana,
sobre todo los finales de mes, liquidando Negociables del Servicio Nacional del
Trigo o repasando Seguros Sociales con Felipe el de archivo. Luego los
relacionábamos para mandarlos al instituto Nacional de Previsión… y de horas
extraordinarias nada.
Era duro, pero
el ambiente de trabajo era bueno y aprender a trabajar me producía una extraña
y excitante satisfacción. Definitivamente había caído en la trampa de sentirme
mayor por el hecho de trabajar.
Además muchos
de los casi treinta empleados eran gente joven, de mi edad mas o menos y pronto
hice amistad con ellos. Isaac, que estaba en máquinas con Luís, Oscar y Samuel;
Emilio Panadero, que estaba en ahorro, Valentín- al que le gustaba cantar, y lo
hacía bien- Segundo Moreno y su hermano Paco, Juan Larrey, Blas Garví..Era como
una pequeña familia, aunque suene a tópico; D. Jesús Sánchez Ajofrín, que era
interventor, D. Vicente, el subdirector, D. Diego el Director, que me recordaba
mucho a D. Andrés Masiá, porque era de su estilo..¡Ah! Josefina, La Pepa, toda
una institución, exuberante, provocativa en el vestir e inteligente como ella
sola; Vitaliano, que era el Jefe de Contabilidad; D. Javier, el Asesor
Jurídico; Pepe López y Faustino, un gran hombre, honesto, algo maniático y
enamorado de la música clásica, Luís Guillén, Luís Duque, que había entrado
cuando yo, y una chica cordobesa que se llamaba…., “no me acuerdo como “ y que
luego dejó la Caja y se marchó para su tierra al poco tiempo de entrar yo…
El escenario
en el que se había de desarrollar mi vida profesional estaba servido. Allí
pasaría una media de doce o catorce horas diarias, durante los siguientes
veinticinco años, salvo épocas en que mi vida tomaría otro rumbo. Serían
conatos de escapada, tratando de ir a ver a mis amigos Víctor Manuel, Juan
Manuel Serrat o a Nuestro Pequeño Mundo, para decirles…”Esperar que voy a ver
si cuadro los Seguros Sociales y en seguida vengo…
36 …Cristina.
-¡Hola,
Isidro!
Supongo
que primero me puse blanco, luego rojo y después de todos los colores a la
vez.¡Madre mía y que flojera de piernas!
No
solamente estaba cuando lo de D. Andrés Masiá y lo de los Hidrocarburos; y en
el andén del Instituto, cuando recogíamos las notas de Reválida de 6º; y en
casa se Valero, cuando lo de Contadores..¡Ahora, estaba también aquí, en la
Caja de Ahorros!
-¡Hola
Cristina!
-¿Sabes
Isi?, yo creo que para que salga bien tiene que intervenir el Cielo. No andar
zascandileando, de aquí para allá,
preguntándole a todas ..¿Eres tú?. Vamos que no hay que correr detrás de
ellas, sino solo esperar a que Dios te la ponga delante y te diga..”Muchacho,
esta es la tuya”…
-¡Cállate,
Dro!, ya lo veo, pero no es momento de coñas. Además yo no he oído ninguna voz…
Además, seguro que enseguida se va.
-Pero,
Isi, es por la tarde. No ha venido a abrir una libreta, ni a pedir un
préstamo..¿Es que no oíste decir, el otro día, a Vitaliano que iba a entrar
gente nueva a trabajar en la Caja.?
-¿Qué
dices?.. Tu por aquí….
-Pues
ya ves, que a lo mejor trabajamos juntos.
-¿Lo
ves, Isi?
-¡Calla!
-Estupendo,..
me alegro de veras.
-Bueno,
solo he venido a entregar la instancia y ya me voy. Me alegro de verte…, adiós.
-Adiós
y que tengas suerte.
-¿Has
visto como huele, Isi?. Sigue igual de rubia como siempre-y tiene los ojos
verdes con manchitas marrones, como siempre; y la boca grande, como siempre- y
las palas grandes, como siempre- y se ríe y se le hace un oyuelo en la cara
como siempre… Isi, ¿ Seguro que no has oído ninguna voz de allá arriba?
-Isi, Isi,
Isi.. ¡Y si te callas y me dejas en paz!
37 Vitaliano.
-¡Ya estoy
harto, Isidro!. No hay manera de sacar partido de ti.
-Si, D.
Vitaliano.
-¡Hombre, por
Dios!. ¡¡Bueno está que no cuadres los Negociables !!,¡¡ Bueno está que tengas
atraso en las transferencia a CECA!!, pero es que , esta vez, no cuadra el
parte del día de Intervención..¡¡Porque Isidro ha perdido un cheque de la
Mutualidad Agraria, que después de abonarlo en cuenta a un cliente y de estar
todos sus compañeros buscándolo!!..HA APARECIDO EN UNA PAPELERA….¡¡¡¡¡¡ ISIDRO,
ME TIENES HARTO!!!!!!!!
-L-o-s-i-e-n-t-o.
Menos mal que
ya habíamos cerrado al público y no había clientes. De todas maneras me quedé
más corrido que una mona. Todos mis compañeros estaban mirando y yo sentía como
el dedo acusador de Vitaliano se me “hincaba, una vez más, en los sesos”.
Bronca mil
quinientos trece, de la mañana,- Vitaliano- le falta a usted echar espuma por
la boca-lo siento, pero aunque llevo ya cuatro meses trabajando, aún soy
novato-esto es bastante complicado para alguien que no ha trabajado nunca-
pongo todo el interés que puedo-¡Maldita sea mi estampa! Quien me mandaría a
mí-no me chille más que me va a sacar loco-¡Joder con la
mutualidad-negociable-agraria-el recibico de la mierda-a este hombre cualquier
día le va a dar un ataque y yo voy a tener la culpa-Vitaliano-eres como la
gaseosa-luego se te pasa y no eres nadie-cualquier día de estos me echan a la
calle por inútil-no se como no estoy acostumbrado si todos los días me echa,
por lo menos dos o tres mil broncas.
-Bah, no te
preocupes, Isidro, Vitaliano es así con todo el mundo.
-¡Pijo, Juan!
Si es que parece que la ha tomado conmigo.
-Ná,
Tu no hagas caso y fíjate. Es preferible que te cunda menos el trabajo, pero
que lo hagas bien. Y por las broncas no te preocupes…. Si te cuento las que me
echaba a mí cuando entré…
-Pues
vaya consuelo.
38 Alemañy.
-Me
llamo Paco Alemañy
-Isidro.
Encantado.
-Pues
nada, que me dicho D. Vitaliano que me ponga a echarte una mano a cuadrar las
fichas de los bancos y a liquidar negociables.
-Estupendo.
¿Qué pasa, que has entrado a trabajar ahora en la Caja?
-Si.
Creo que han contratado a seis o siete personas. Como esto está creciendo tan
deprisa…
-Ya.
Pues nada. Bienvenido. Mira, tienes que comprobar que los cálculos que han
hecho las oficinas, que han pagado los Negociables a los agricultores, tantos
kilos de cebada, o de trigo, al precio que dice en esta casilla, pues es el
total que dice aquí abajo, en este recuadro…y si está bien, pues lo punteas y
lo dejas aparte y luego, con todos los que están bien, haces una relación y los
mandas al Servicio Nacional de Cereales, con una carta de cargo en cuenta… y ya
está.
-Pues
parece fácil..¿no?
-Si,
si.., es fácil. Lo que pasa es que hay formularios de estos a sacos y cuando
llevas comprobados dos o tres mil ya no sabes si se multiplican los kilos por
las pesetas, o por el número de calle donde vive el cliente, en fin.. abre el
armario ese y coge unos pocos y empieza a comprobar….
¡¡¡Ahora
abre el armario- y se le atíran los diez millones de negociables- que hay
pendientes de liquidar-y se lo comen vivo- Toma este montoncito de aquí- y
luego, cuando acabes, ya te daré otros poquitos- No sabe este que todos los
armarios de la Caja están llenos de Negociables-si, si, fácil- se multiplica
del número de teléfono del cliente por el de la calle donde vive- y si te da el
número de su carné de identidad- pues está bien-o si no, réstale a la matrícula
de su coche el del número de los ciegos que juega esta semana y si te da su
nombre-pues está bien y si no- vuelta a comprobar….¡Negociables-Negociables-Neeeegooociiiiaabbblleeeeesssss!
-Oye
Paco..¿No sabes quién mas va a entrar a trabajar en esta hornada?.
-Pues
no.., creo que tres hombre y dos mujeres.
¡Ya
está, Isi..!
-¿Dónde
me siento?
-Tráete
la primera silla que pilles por ahí y siéntate.
-Vale.
-¡¡Isidro!!,
esto no puede ser.. Ahora resulta que…
-¡Joder,
no! Otra vez no, Vitaliano..¿A quién he matado esta vez?
-Dígame
usted
-¡Pues
que falta dinero en el frigorífico!. Tu eres el encargado de reponer las
Coca-Colas y de pagar las facturas. Hemos hecho las cuentas y faltas
ochocientas pesetas..¡ERES UN DESASTRE!
-Pero
yo no hago más que coger dinero de la
caja de puros que hay encima del frigorífico y pagar las facturas cuando las
traen..Como no sea que alguien se las bebe y no las paga…..
-¿Estás
acusando a tus compañeros de ladrones!
-Vitaliano
yo no digo nada, solo que….
-¡Pues
se lo voy a decir al Director, esto no puede ser!.
Bronca
diez millones quinientos veinte mil de hoy.-Ahora resulta que o soy un desastre
o me llevo los cuartos. A este hombre le va a dar un infarto. –a mi me parece
que esta vez echaba espuma por la boca-vaya castigo-la leche que me han
dao-Ahora viene Juan y me dice que no me preocupe-que no es peligroso, que no
muerde…
-Ya
he encontrado una silla. Oye.., ¿Qué le pasa a Vitaliano?
-Yo
que sé, que faltan perras en el frigorífico.
-¿Y
eso es grave?, porque se ha puesto…
-Ná,
no pasa ná. Es que por cualquier cosa se cabrea y chilla.
-Ya.
Oye ¿en que armario dices que están los negociables pendientes de liquidar?...
-En
ese que tienes delante.
-¡Joder!-dice
riéndose al abrir el armario-¿Con que unos poquitos, eh?--¡La leche!. No habrá
mas por ahí, ¡eh?
-Que
va, …que va..
39 el
ratón…
-¿Has
visto como sí, Isi?
-Ya
lo veo, no hace falta que insistas, tan rubia como siempre y tal..
-Y
la han puesto en ahorro, a abrir libretas, ya sabes, imposiciones,
reintegros…Oye, ¿todavía tendrá los ojos….
-¡Si,
verdes! Las personas no cambian de color de ojos cada quince días..¿no?
-Bueno,
bueno, me creía que te habías alegrado de verla…
-Si
no es eso, es por lo del frigorífico..
-Ya..
-Buenas
tardes, Isidro. Menos mal que se ha aclarado lo del frigorífico..¿no?
-Hola,
Paco. Pues sí, ya me tenía jodido ese asunto…
-Es
que no es para menos. Menuda jugada la del chaval ese…Como no le daría miedo
entrar por la noche, por la ventana del jardín…, por ochocientas pesetas..; se
podía haber matado…
-Ahí
el que ha estado astuto como un cepo ha sido D. Jesús, que se “olió la tostá”
desde el principio. Primero puso polvos de talco en todos los poyos de las
ventanas, como en las películas, y cuando vio que había huellas de zapatos, le
pidió a un amigo suyo, policía, que se quedara por las noches hasta las tres de
la madrugada; y a la cuarta noche picó el pájaro.. Lo siento por sus padres,
menudo disgusto tenían…
-¡Si
es que los chiquillos son la leche!..Oye,¿te ha dicho algo Vitaliano?
-Si,
que siente las broncas que me echa, incluida la del frigorífico. Que la verdad
es que he mejorado bastante y dice, riéndose, que el día de mi santo promete no
echarme ninguna, como regalo. Es un buen hombre… y trabajador como el sólo.
-¿Has
visto las chavalas que han entrado nuevas?
-Si,
son majas.
-¡Coño,
que te has puesto colorao!.Alguna te gusta ¿eh pillín?
-Pues…
-La
rubia,¿ a que sí?
-No,
es que la conocía de antes.
-¡La
rubia!
Paco
Alemañy era seis años mayor que yo, los suficientes para darse cuenta, por los
colores que me habían salido, de que “ la rubia” como él decía, me gustaba.
Paco
fue mi primer amigo de verdad. Era de mediana estatura, tirando a bajito. Tenía
el pelo rizado y le gustaba vestir bien, dentro de sus posibilidades . Antes
había trabajado en la oficina de una fábrica de confección de camisas y
dominaba la cosa de la contabilidad y el papeleo. Tenía sensibilidad para la
poesía y la música y tocaba la guitarra y cantaba muy bien. Aunque su aspecto
era el de un hombre serio, su sentido del humor y su afición por la pesca y la
caza hicieron que pronto congeniáramos y naciera una buena amistad.
40 con
los Trasgos.
-Entonces,
has aprobado “el preu”
-Si,
primo, y en septiembre me voy a Zaragoza
a hacer la matrícula para estudiar medicina.
-Me
parece muy bien, me alegro.
-Pero
antes…”¡El Pirata se va a tocar con los
Trasgos a Tarragona este verano…¡Ja!,¡Ja!,¡Ja!
-¡Que
dices!
-Lo
que oyes. Ayer estuvieron en mi casa “El Lobo” y “El Kocsila” para hablar
conmigo. Estuvimos tocando la guitarra un rato y…. me voy con ellos…
Ahora
si que me daba envidia. Con los Trasgos
a Tarragona, este verano…, todo el verano.. En salas de fiestas…¡Primo,
maricón!.
-Por
lo que se ve, se marcha Adrián “ El Aceitunero”.
-Pero
si estaban en Madrid..,¿no?
-Pues
si, chico, pero han discutido o yo que sé y ha dejado el grupo. Así que…¡el
Pirata Morgan se va a tocar con los Trasgos a la playa..! ¡Temblad, mujeres!..., el pirata os hará
prisioneras y os……
-¿Pero
no eras el pirata Drake?
-Si,
pero ahora he ascendido de categoría..
-¿Y
con qué guitarra vas a tocar, si la tuya la vendiste?
-Con
la “Asadora” de Pepe Robles.. Ya he hablado con el y me la deja.
Estábamos,
como era lógico, en la Higuerica, donde solíamos ir a celebrar algo de vez en
cuando o simplemente a celebrar ..” que no teníamos nada que celebrar…”
-¡Un
kilo de vino!..., o mejor..¡Dos jarras de cerveza y unas gabardinas, para el
pirata Morgan y su primo, que es casi verano y hace muuuunnncha calor…..!
-¡Marchando….!
-¿Y
quien paga, primo?
-Pues
quien va a pagar…, tú que para eso trabajas en la Caja de Ahorros, y si no
pagas tú, lo saco de mis muchos tesoros…, para que te crees que abordo galeones
en alta mar….
-¡Caiga!
-¿Y
cuando os vais?
-Vamos
a empezar a ensayar mañana y a primeros de Julio, a Salou..
41 El puente “ la gorda”.
-Bueno,
Isidro, yo me voy por la otra orilla. A eso de las dos y media nos vemos en “El
Puente la Gorda”, ¿eh?.
-De
acuerdo. Antes de irte déjame una cucharilla blanca de hoja de roble, que la
última vez que salimos perdí las tres que tenía y ayer fui a casa de García y
ya estaba cerrado.
-Pues,
toma y daca. Déjame tú un tiro de mosca que lleve una negra ahogada, para
cuando apriete el calor.
Empezamos
a escarbar los dos en la caja de los aparejos y después de unos minutos
habíamos hecho el cambio de cebos.
-Bueno,
Paco, a las dos y media..
-A
las dos y media. Hasta luego.
El
Guadalquivir estaba hermoso en Junio, Habíamos llegado el sábado, a media
tarde, a Villa Carrillo, con el tiempo justo de pescar un rato en “Los Bidones”,
que le llamábamos nosotros, aunque sin mucha fortuna. Yo había clavado una
pequeña, que devolví al río intacta y a Paco se le había soltado unas, mas que
regular.
Después
de cenar en la fonda y dar una vuelta por la “ Casa de las Palomas”, lugar de
mas que dudosa reputación, donde habíamos tomado un güisqui, nos fuimos a
dormir, porque a la mañana siguiente nuestras amigas “ las pintonas” nos
esperaban en el río y, a esa cita, no se podía faltar.
Ahora,
a las seis de la mañana, entre dos luces, con la carne de gallina por el fresco
de la amanecida, la verdad es que me parecía estar en el Paraíso.
“Voy
a poner esta cucharilla del dos, de hoja de roble, que con el hilo del veinte
va bien..y, en cuando toque el agua y la vea la trucha…¡zasssss! Se atira como
un chiquillo a un pastel y con que sea palmerota me conformo.. Prepárate,
bonica, que voy a por ti-¡Allá va!- Ojo
que no se enganche en las piedras, que cada cucharilla vale treinta pesetas- La
última vez perdí tres, dos de ellas en el tronco de un chopo casi en la orilla- Parece que no hay mas que llegar y besarla
dormida, pero son mas listas que el hambre-En este lance no, pero al siguiente
seguro que pica…¡¡¡Ahí está!!, ya lo sabía yo… y parece buena por cómo tira…¡El
corazón se me va a salir de la caja!..¡Me cago en la leche que es gorda!..¡No a
la corriente no…! ¡Si se suelta.. me da algo!..¡No, joder, debajo del tronco
no..!. Suéltale hilo poco a poco, Isidro, pero sin aflojar que te va a romper…..así, así.., hasta la
orilla…¡Ya está!..”Menuda temblaera patas”!..¡Jódete Paco, que ya tengo una!, y
por lo menos pesa medio kilo..¡Menuda cara vas a poner en el puente…, si es que
voy, porque como sigan picando, de aquí no me mueve ni la guardia civil.-Buenos
días, bonica.. Un beso en el morro y al
zurrón…..”
Ya
ha amanecido. El pájaro negro ha echado por lo menos veinte viajes, de la
higuera al zarzal, donde me apuesto algo que tiene el nido. Cuanto debe
costarle sacar los pollos adelante.
Después
de andar, por lo menos cinco kilómetros río abajo, cambiando de cucharilla y
sin ninguna picada, decido poner mosca.. Parece que boquean- negra
ahogada-falangista y esta amarilla
limón, que ya no tiene ni alas, ni plumas ni ná- con esta saqué cinco truchas
hermosísimas en Riópar.. Claro, así quedó ella….
A las dos y veinte en el Puente
La Gorda. Allí está Paco.
-Que,
¿cómo se ha dado?
-Una
buena y dos pequeñas. Algo es algo..¿y tú?
-Ná..¡Una
de kilo y cuatro palmeras!
-Paco,¡maricón!
Se reía como un chiquillo.
Almorzamos
en la casa hundida, junto al puente, en lo que alguna vez fue un molino. Allí,
imaginaba yo, alguna familia habría sacado adelante a sus hijos, como el pájaro
negro, echando viajes, moliendo y moliendo
pero, quise pensar que, felices de estar junto a un río tan hermoso y
donde además había pintonas.
¿Habrían
unido sus mundos?, o habrían creado uno especial para ellos. Quizás seguía cada
uno en el suyo, ajeno al otro..¡Papá, no le chilles a mamá!,… anda, dile que la
quieres…
-Oye,
Paco, tu que estás casado.¿ Como se convive con una mujer?
-Pues
conviviendo..
-Ya,
pero digo que ¿Cómo es eso…?,¿ que si es difícil?
-Hombre,
difícil es, porque con las mujeres no hay quien conviva.
-¿Y
eso.?
-Porque
son muy raras. No les gusta pescar, ni cazar, ni cantar, ni beber cerveza…
-¡No
jodas!
-Lo
que oyes, y si no pregúntale a “la rubia”
-Entonces,¿cómo
se convive con ellas?
-Pues
eso.
-Explícate..
Isidro,
la vida es bastante rara. Las cosas son como son y no hay que darles vueltas.
Uno conoce a una chavala y cree que ha encontrado “la piedra filosofal”, que no
hay otra mujer como esa…. Sales con ella y te enamoras, porque tienen ese “no
se qué” que las hace diferentes de nosotros y te quedas prendado. Luego, te
casas y te das cuenta de que es una mujer, simple y llanamente una mujer….
-¡Claro,
no va a ser una cabra!
-¡Calla,
que estoy inspirado!. … Lo que quiero decir es que tú creías que los demás no
habían tenido la suerte que tú.., que tú si que habías encontrado la mujer ideal..
Cuando descubres que es una mujer normal…..
-¿Qué?
-¿Lo
ves, Isi?
-¡Calla
Dró!
-Pues
que se rompe el encanto y te das cuenta de que te pasa lo que a los demás. No
tiene arreglo, las cosas son así y ya está.
-¿Y
entonces?
-Pues que te pasa lo mismo que al principio.
-¿El
qué?
-Pues
que ves en las demás lo que al principio viste en la tuya
-¿Y
entonces?
-Pues
una de dos, o te resignas y te limitas a vivir o te buscas otra.
-Para
qué, si al final te volvería a pasar igual…
-Pues
porque mientras repites el proceso….
-Ya,
vuelves a engañarte y así una y otra vez..¿hasta cuando?
-Hasta
siempre.
-Ya.
Y ¿no sería mejor tratar de conocerse de verdad y hacerlo todo juntos?
-¿Conocerse?,
¿juntos?..- me miró extrañado-
-Si.
Me refiero a tratar de mostrarse cada uno como es hasta en las cosas mas
íntimas, mas pequeñas.., los gustos, los miedos, las experiencias.., en fín, ya
sabes…y luego con todos esos materiales coger los mas comunes y sólidos y
construir, entre los dos, a base de amor y compañerismo los cimientos de un
mundo donde cada cual viva para el otro, que en definitiva es vivir para uno
mismo- cada vez me miraba mas raro- porque el mundo que estás haciendo es para
los dos…, no sé..¿me entiendes?...
-Y
entonces viene El Espíritu Santo, en forma de paloma y se para en el tejado de
la casa y empieza a rumbar como una zurita.. No sé, Isidro, suena a cuento de
hadas…
-Ya
lo sé, pero ¿y si no?...
-Pues
eso, convives…. Además luego vienen los hijos y los problemas y la monotonía
y…, yo que sé.. Si fuera tan fácil y tan bonito todo el mundo sería feliz y no
habría gente que discutiera y se separara…¿O acaso piensas que todos somos
idiotas menos tu?
-Yo
no digo que sea fácil, ni que no haya que discutir. Claro que hay que discutir
y pelearse con el otro por ver que es
mejor para los dos, es más, creo que lo que falta es discusión..¡Hablar!. Lo
que no se le puede decir al otro es “ Yo llevo razón- tu te callas- tu que
sabrás de esto- Lo que pasa es que eres un egoísta-mas tonto y mas borde eres
tú-si ya me lo decía mi madre- a que te doy un guantazo- y aquí las cosas se
hacen así porque lo digo yo-aquí mando yo- y no hay mas que hablar- basta- no
hay quien te aguante-me tienes harto- a ti no hay quien te entienda- cualquier
día doy un portazo y me voy-…¡YO, YO, MI! . No es –mi-yo-yo-tu-tu-tu… , es
¡NUESTRO!-
Creo
que con eso lo que se está haciendo es destruyendo el mundo común del que,
quizás muchas veces no hemos intentado
ni siquiera hacer los planos juntos; sin darnos cuenta de que es nuestro mundo el que estamos
dinamitando, no el del otro…¿me entiendes?. Lo siento, no sé explicarme
mejor…..
-Tal
vez somos todos un poco…, bastante egoístas.
-Oye,
que no pretendo llevar razón. Quizás hablo así por ignorancia, porque es muy
fácil teorizar, tratar de ganar algo sin arriesgar nada.., A lo mejor si
estuviera casado vería las cosas como tú. No sé, es hablar por no callar, pero es que se juega uno mucho..¿no?
-No
lo sabes tu bien, pero lo sabrás algún día; y si no prueba a decirle a “la
rubia” que si quiere coles, que como te diga que sí… “ te vas a enterar de lo
que vale un peine”. –se levantó de la piedra en la que estaba sentado-
-Y
menos charla que las truchas están saltando.. ¿Ves para que sirve, ni siquiera,
hablar de mujeres.. ¿para perder el tiempo. Ya podíamos llevar el zurrón
lleno.., lo que pasa es que ¡están tan buenas!, que…
-Quien,
¿ las mujeres o las truchas?
-¡Las
dos, amigo mío, las dos…
El
sol caía a plomo y hacía un calor de mil demonios. Bajamos, otra vez al río y,
diez minutos después del primer lance, las truchas dejaban de mosquear- las
comunes, ya se sabe- y decidimos bañarnos. El agua estaba fría como la muerte.
Luego, volvimos a tentarlas y, estuvimos pescando hasta el oscurecer.
Una
cerveza en el pueblo y de vuelta a casa en el ochocientos cincuenta de Paco.
Habíamos pasado el fin de semana fuera y
el lunes, en la Caja, nos esperaban, a los dos, millones de “negociables” por
liquidar y seguir metiéndole mano a la cuenta corriente del Banco Central, que
no cuadraba ni a tiros. Además a mí, que no era mi santo, me esperaban las
broncas de Vitaliano.
42 escarceos………
-¿Qué,
como va el trabajo?
Había
hecho acopio de todo mi valor y, con una voz que apenas la oía el cuello de mi
camisa, me había atrevido a preguntarle como le iba.
-Bien.
Un poco monótono, pero bien.
-Oye
me ha dicho Valentín que, ha dicho Conchi, que el domingo que viene, podíamos
ir a su huerta a pasar el día…
-¿Conchi?..
y ¿Quién iría?..
-No
sé.., me imagino que ella, Valentín, tú si quieres-me puse rojo como un tomate-
y no sé.. yo y algunos mas de la oficina.
-No
sé, ya veremos…¿ Y por donde está su huerta?
-Muy
cerca, por el cementerio..
-Pues
vaya sitio de tener una huerta- Y me dejaba descolocado, como siempre. Tenía
esa virtud.
-¿
Y van mas chicas?
-No
sé.
-Bueno,
luego hablaré con Conchi- y se reía- Otra vez descolocado.
-Bueno,
me voy a mi sitio.
-Has
estado muy bien, Isi. Muy natural.., ni nervioso, ni nada…
-Ya
sé que no tengo mano izquierda, pero es que.., es hablar con ella y me pongo a
cien. La miro a los ojos y no se lo que digo y cuando me contesta.., me
descoloca.
-Pues
tú sigue así. Además ha habido uno, en la oficina, que creo que no se ha
enterado de que has estado hablando con ella y de que te has puesto “más
colorao que un tejo”. Chico, no se como te las gobiernas pero, todo el mundo
sabe que te gusta, menos ella.
-Bueno,
Dro, déjalo ya.. ¿ Vale?
-No,
no.., si yo lo dejo, pero…
-¿Pero
qué?
-Pues
que así no vas a ningún sitio. Esto está lleno de chavales y cualquier día te
enteras de que algún elemento de estos le ha pedido que salgan juntos..¡Pero
mira que eres zorro, Isi!
-¿Y
que quieres de haga?, que le diga…”Oye Cristina, que ya estoy harto- que si
quieres salir conmigo- que tienes unos ojos verdes, con manchitas que…- que nos
vamos a bailar o, al cine- y que los vamos a pasar pipa- que soy un tío
estupendo que sabe tocar la guitarra- que boca mas bonita tienes- y que pelo
mas largo y mas rubio- y además-además-además..¡No sé que además decirle!. Lo
único que quiero es que salgamos juntos y hablemos.. A ver que piensa y… , si,
Dro,.. ¡conocer su mundo….! La corteza
de la naranja me gusta, pero quiero pelarla y ven que hay dentro…
-Isi,
te estás poniendo rojo otra vez y ahora estás solo…
-Dró,
mira que si además por dentro está dulce….
43 Valentín.
-Isidro,
he hablado con Manolo, de Radio Popular y me ha dicho que esta tarde a las
cinco nos espera.
-Bien.
¿Le has dicho que es solo para oír unos discos
y copiar la letra de algunas canciones?
-Si.
Dice que no hay problema, que lo que queramos.
-Pues,
entonces, como te pilla de camino, te pasas por mi casa a las cuatro y media y
nos vamos para la emisora.
-De
acuerdo, ¿cómo llevas lo de la última canción?
-Bien,
ya tengo terminada la letra, me falta ajustarla con la música. En cuanto la
tenga terminada la ensayamos.
-Vale,
hasta luego.
-Adiós
A
Valentín le gustaba la música y cantaba bien. Vivía por la carretera de Barráx,
cerca de las Casas Baratas. Era un chaval muy majo y tiene una voz potente y
modulaba bien.
Nos
conocimos cuando entré a trabajar en la Caja. Le gustaba el mismo tipo de
música que a mí y eso hizo que pronto nos hiciéramos amigos. Habíamos empezado,
medio en broma, medio en serio, a cantar juntos y parecía que la cosa iba bien.
Yo componía las canciones, le hacía voces y tocaba la guitarra. Nos pasábamos
en mi casa las horas muertas cantando cosas de Víctor Manuel, de Serrat, e
Adolfo Celdrán y de Aute,. ..De Donovan, de Meter Seeger, Dylan,.. y en general
de todo aquello que sonaba a Folk , a
“Nova Cancó, y a canción protesta.
Casi
todas lar tardes íbamos a Radio Popular a oír discos de los que mandaban de
promoción las casas editoras a las emisoras de radio. Muchos de ellos ni
siquiera saldrían al mercado porque la censura los prohibía, alegando que
contenían mensajes políticos subversivos, lo que le daba a la cosa “ mas
enjundia”.
La
verdad es que no sé como nos aguantaban. Nos pasábamos allí la tarde entera oyendo
música, copiando letras o sacando los acordes y las voces de las canciones
para, luego en casa, montarlas nosotros y, poco a poco ir incorporándolas al
repertorio.
Algunas
veces, con la gente de la Caja, nos íbamos a beber cerveza al Candil, al Vidal
o al mesón del Pollo. Empezábamos cantando cosas nuestras y cuando el ambiente
se calentaba, Paco Alemañy cogía la guitarra y empezaba a cantar cosas de María
Dolores Pradera o de los Panchos y nos “quedábamos con la gente” del bar; que
luego a luego se sentaban con nosotros y se ponían a cantar y se metían en el
lío.
44 ¿y si no quiere?
-Tienes
que tomar una decisión, Isidro.
-Ya
lo sé, Paco, pero…¿Qué hago?
-Pues
lo que se hace en estos casos, decírselo.
-No
sé.., me da cosa.
Estábamos
trabajando en la Caja, cuadrando la cuenta con la CECA. Yo iba cantando
cantidades de la ficha de registro de la Caja y él las iba punteando en el
extracto, de color rosa, de la Confederación.
-Y
si no lo tienes claro, prueba a salir con otras tías a ver que pasa…A lo mejor
estás obsesionado. De todas maneras así no puedes seguir, vas a salir loco,
llevas así casi un año.
-Locos
vamos a salir del calor que hace aquí.. . ¡Joder con el veranico de los…..!
-¿Cuántas
veces has estado con ella, a solas, para hablar tranquila y claramente…?
-Nunca.
-Pues
de toda la vida, cuando alguien quiere estar con alguien, va y le dice..”Oye,
Cristina, quiero que salgamos juntos- a pasear- a merendar-a coger caracoles- o
a ver si llueve- porque tengo que decirte una cosa-que para mi es importante- y
a lo mejor para ti es una tontería- pero por lo menos haz el favor de
escucharme- y quedas con ella y os vais a donde sea –y habláis- y le dices lo
que tengas que decirle-y ella te dice que si-o que no- y aquí paz y después
gloria-y si te dice que si-tan ricamente-y si te dice que no-pues adiós-buenos
días señora- pero haz el favor de tomar una decisión-porque vas a pegar un
trueno como el lagarto Jaén- y ella no va a perder nada- tu vas a perder la
vida- y yo un amigo…¡ME OYES, CAPULLO!
-Mensaje
recibido-pero me da miedo-porque .. y si me dice que no quiere salir conmigo-ni
a ver si llueve-ni a ver el arco iris-ni a la esquina a comprar castañas-y que,
qué me he creído- y que quien soy yo para querer saber- si debajo de la corteza
de naranja- de su pelo largo y rubio y de sus ojos verdes con manchitas
marrones-y de su boca grande-y sus palas-y su oyuelo -hay un mundo- y que en
todo caso el mundo es suyo- y a nadie le importa-y menos a mí-que soy un gordo-
y me quedo sin saber si es dulce o agria-¿eh?,¿eh?-¿Qué hago yo
entonces?-porque estoy convencido de que por dentro es aún mejor que por
fuera-aunque no quiere que se le note-por miedo a que le saquen las pepitas- y
se las echen a los güitres- si es que no se lo han hecho ya- porque hay algo
triste en esos ojos verdes- ¿eh?,¿eh?- y entonces que hago yo..¡SO ENTERAO!.
-Isi,
tu no tienes ningún derecho a pedirle a nadie que te enseñe, y menos aún que
comparta contigo su mundo, si no quiere hacerlo…
-¡Tu
te callas, que contigo no estoy hablando! ¡Me oyes!
-La
verdad es que, cuando te pones así, da gusto hablar contigo.
45 la
corbata.
-Toma
esta corbata de punto que te he hecho- y se rió- para que te la pongas cuando
vayas al baile a las fiestas de tu pueblo.
-La
segunda parte de la explicación sobraba, señorita, ¿ a que sí, Isi?
-¿Quién
yo?...,¿ Es para mí?
-Si
hombre, para ti.
-¿Y
eso?
-Pues
nada. Que he comprado un poco de lana y como no tenía nada que hacer he
dicho..” Como ahora están de moda las corbatas de punto, pues..¡ voy a hacerle
una a Isidro, para que se la ponga cuando vaya al baile de las fiestas de su
pueblo..!.
-Otra
vez descolocado, Isi, ….¿a que sí?
-¡Totalmente,
Dro..!
-Muchas
gracias, Cristina, pero este pueblo es el tuyo también, ¿no?
-No.
Yo no soy de aquí. Estoy aquí porque me han traído, pero no soy de aquí..
Además yo no quería venir.
-¿De
donde eres?
-Del
norte. De donde las vacas.
-¿De
Asturias?
-No,
de Santander.
-Ah,
aquello es muy verde ¿no?
-Si
-Bueno,
pues muchas gracias.
-Isi,
te está abriendo una rendija para que veas su mundo, eso es que quiere….
-¿Qué?
-Nada,
nada, que la conozcas.
-Ah….
46 ¿por fin….?
El
mes de abril estaba siendo lluvioso. El Barrio estaba precioso. Con las
fachadas de las casas recién encaladas que deslumbraban de blancas. Se veía a
los gorriones con briznas de hierba en el pico, metiendo nido; y los gavilanes planeaban en la torre de la
Iglesia de Fátima, riñendo con los tordos por la teja donde criar. Las acacias
ya estaban casi vestidas, lo mismo que los albaricoqueros y las higueras de los
patios.. Con la lluvia, olía a madreselva y a jazmín.
-Oye,
Dró, ¿ estás dormido?
-Casi,
¿Qué quieres?
-Nada…,
hablar un poco..¿ Como estás?
-Bien.
Un poco cansado por el ejercicio, pero bien. La verdad es que me siento mejor
estando más delgado.
-¿Cuántos
kilos te has dejado en el gimnasio?
-Exactamente
veintidós. ¡Veintidós kilos en setenta días!
-Te
has quedado hecho un dandi. El otro día en la calle mayor ni los amigos te
conocían..¿ Te acuerdas cuando nos cruzamos con “ El rana”, el de los
Trasgos?.” Oye, tu no serás Isidro.., perdona que no te haya saludado, pero
es que no te había conocido… te has
quedado hecho un figurín..”
-¿Que
hora es?
-
El despertador va adelantado diez minutos.., pues las dos y cinco.
-Oye
que mañana hay que madrugar..
-Espera..¿Cómo
ves tu lo de Cristina?
-Pues
no sé. Sigue levantando barreras, muros, empalizada, en fin.. todo lo que puede
para que no sepamos, en realidad, como es.
-Ya
me doy cuenta. Bueno, al menos, has conseguido que salga contigo, ¿no?
-No
es mucho después de dos años…
-Si,
pero..
-¿Te
acuerdas como empezó todo?
-Si,
con lo de la corbata.
-Entonces
tu le regalaste un frasquito de perfume, aunque de ese asunto prefiero no hablar, porque fue un desastre…
-¿Porqué?
-¿No
te acuerdas, o es que no quieres acordarte?. Primero, para no dárselo delante
de todo el mundo, lo pusiste en el armario, donde dejaba el abrigo, encima de
su bolso y con una notita..” Para ti. Isidro”, y luego a la hora de salir, con
todo el mundo cogiendo sus abrigos, va ella y pregunta de quien es aquello que
había en su taquilla. Todo el mundo volvió la cabeza y pudieron asistir al
brillante espectáculo de oírte decir…”Es para ti, te lo regalo yo”.. Risas y
carcajadas de los asistentes y sonrojo tuyo..La verdad es que no eres muy hábil.
-Luego,
durante el verano, conversaciones furtivas en la oficina, sobre temas
intranscendentes, y por fin lo de la Feria de tu pueblo- Septiembre- Aquello
estuvo bien, ves tú. Ahí si estuviste astuto.
-Bueno,
surgió solo.
-¿Solo?
Pero si estuviste dándole el follón a Maruja, la telefonista, que entonces
empezaba a salir con su novio, para ver si convencía a Cristina y os ibais los
cuatro a bailar.
-Yo
solo se lo sugerí.
-¡Calla,
canalla.!
-¿Y
cuando, ya en la Caseta de los Jardiníllos, por fin, aceptó ante tu insistencia
y la de Maruja, a salir a bailar?
-Aquello
si fue la pera. No sabía como cogerla, me daba miedo.
-Si,
hombre, ¿por si se rompía?
-Bueno,
es que como soy tan grande. Tiene la cintura como el cuello de un azulón..¡Que
noche!
-Y
luego subimos en la noria, ¿ te acuerdas?
-¿Qué
si me acuerdo?..¡Joder!, lo que no me acuerdo es de haber pasado más miedo en
mi vida.
-¿
Y lo del traje?
-¡Ah,
sí!..Ella llevaba un echarpe blanco y yo un traje azul marino, con una rayita
roja, que se puso de pelillos blancos, del echarpe, hasta arriba..
-Y
luego le dijiste a tu madre que no lo cepillara hasta que tu se lo dijeras.
-Es
verdad.., pues cosas de …
-¿De
que?
-Cosas
mías..¿vale?. Oye Dró, lo que preocupaba entonces y me sigue preocupando ahora
es que no hay manera de saber como es.
-Ya
me doy cuenta, ya…
-Parece
como si tuviera miedo de que alguien supiera como es en realidad. Empiezas una
conversación normal y, en seguida, se vuelve reticente, irónica y ves como,
poco apoco, empieza a levantar barreras. Al principio de palos y cañas, que
solo te permite ver entre las juntas, te hace “cuca-monas” desde el otro lado;
como queriéndote decir.. “ Anda, chico entrometido, atrévete a entrar en mi mundo..¡Ah,
si!, con que quieres seguir intentándolo, pues ahora otra barrera de piedra y
luego otra de hierro, y luego unas planchas de acero.. Hasta que te cansas y, entonces,
la conversación se vuelve tensa, casi insostenible.. y te dan ganas de
decir..¡Pues anda y que te zurzan, niña rara..! –Yo solo quiero saber como eres
en realidad- si tu quieres- y lo estoy intentando mostrándome como soy.. Si mi
corteza de naranja no te gusta, ahora me pego setenta días sin comer y de
gimnasio y me hago una nueva..! Una y otra vez insisto y una y otra vez,
picando en esta barrera de cemento, a ver si consigo abrir un agujerito y ver
algo….
-¿Y
porqué tanto insistir, Isi?
-Porque
sé, mejor dicho intuyo, que dentro hay una mujer sensible, inteligente y
soñadora.
-Puede
ser, pero también bastante sádica porque lo de la otra noche, en la puerta de
su casa…
-¿El
qué?
-Lo
de que ella no valía para nada y que hacía una noche tranquila y preciosa para
dejarse caer por el balcón…¡Joder, Isi!, decirle eso a un tío que sabe que la
quiere…
-¡Bah!..,
¿Pero todavía no te has dado cuenta, Dro? Eso son barreras, amenazas..” Chico
atrevido, si intentas romper estar barrera, que es una de las últimas, moriré
como un bonzo!
-Pero,
Isi, no puedes obligar a nadie, si no quiere, a compartir su mundo y su vida
contigo. Te lo he dicho mil veces, pero no haces caso a nadie…Además, para que
salga bien, según tú, tienes que oír una voz de arriba..
-¿Qué
voz?
-¡Vaya,
que olvidadizo eres cuando quieres!.¿Que voz, que voz.?.. A ver si te suena
esto…” Muchacho, ahí la tienes, esta es la tuya…” o algo así, vamos…
-¡Ah,
ya! Pero lo que no sé es cuando tengo que oírla, igual es mas adelante.
-¡Vaya,
hombre! Tan tonto como eres para tratar con los demás y lo hábil que eres para
tratar de convencerme a mí. Pues yo de tonto no tengo ni un pelo..¡Habrase visto, el pájaro!.
-Bueno,
vale..
-Lo
que tienes que hacer es intentar lo de la música en serio y dejarte de gaitas.
A ver si de una vez podemos dedicarnos a lo que nos gusta a los dos…., a cantar
y a ver mundo.
-No
te creas que no lo pienso, Dro. Sobre todo desde que salimos en televisión en
el mes de Enero. Desde entonces todo el
mundo empieza a tomarnos un poco más en serio. La Caja nos compró el equipo de
sonido y a organizarnos recitales por los pueblos donde hay oficinas. La verdad
es que a la gente le gusta. A ver que pasa ahora con el Festival del Trabajo el
día dieciocho de Julio. Si ganáramos. Podríamos pensar en irnos a Madrid para
intentar grabar un disco… Un disco sería el primer paso.
-Lo
de los recitales está bien. Eso fue cosa de Ángel Díaz, que tiene buenas ideas.
Claro, como el hacía publicidad en la Radio… Parece majo..¡Oye Isi y toma nota!
¿Has visto la novia que tiene? ..¡Eso es una novia! A donde vais vosotros a
tocar, sea de día o de noche, va Ángel y donde va él..¡allá que va ella!,
¿Cuántas veces ha ido Cristina a un recital tuyo?. No me lo digas, a ver si lo
acierto…¡Ninguna1.
-Pero
nosotros no somos novios, Dro
-¿Ah,
no?
-Pues
yo creo que no. Ella ha aceptado salir conmigo durante tres meses, a partir de
ahora, pero yo creo que es para ver si me aburre y lo dejo. Lo que no sabe es
que voy a intentar con toda mi alma, romper las barreras que me ponga hasta
saber como es.. y después, cuando vea de que color tiene el corazón, si me
gusta y ella quiere…y si oigo la voz..
-¿Dro?..¡Dro!..
Se ha dormido.
47 El festival…
La
Piscina de Educación y Descanso, de las Casas Baratas, donde se iba a celebrar
el Primer Festival de la Canción del Trabajo, estaba engalanada.
Habían
montado un gran escenario junto al agua y a aquella hora, las diez de la noche,
el movimiento de músicos y técnicos era grande…¡Y los nervios, también!
Valentín,
con una camisa de color rosa y pantalón negro, canturreaba por “lo bajini” la
canción obligatoria para todos los participantes..” Las tres de la noche”, de
los Iberos; y yo en medio de aquel “giry-gay”, trataba de afinar la guitarra
que había comprado en Madrid, en la calle Arenal, y estrenado en el programa de
televisión “Musica-3”.
La
gente empezaba a entrar y a tomar
asiento, formando ese murmullo, que tantas veces en los recitales, Valentín y
yo, habíamos oído y que servía para rompernos los nervios haciéndonos
pensar..”Cuanta gente..¡Madre mía, mira que si se nos olvida la letra, o los
acordes… o si no nos oímos bien y salimos fuera de tono…”!
Yo
había hecho, para ese festival, una canción que hablaba de marineros y
pescadores, de lo difícil que era su vida y del valor que había que echarle
para salir a pescar, estuviera el mar como estuviera… Se llamaba “José el
pescador”.
La
verdad es que tenía puestas todas mis esperanzas en ella. Si ganábamos aquella
noche, Valentín y yo habíamos decidido dar el salto a Madrid buscando la
oportunidad de grabar un disco y dedicarnos a la música. Sabíamos que era muy
difícil, pero estábamos dispuestos. No le había dicho nada a Cristina, que por
cierto tampoco había ido esa noche, pero si las cosas salían como teníamos
planeado estaba dispuesto a arrasar Madrid en unos cuantos años, costara lo que
costara; y volver y decirle..” Aquí tienes, lo he hecho para ti y para mí, para
los dos. Si quieres es la ocasión de hacer un mundo nuevo entre los dos y reventar
de gusto, viviéndolo.. Para entonces esperaba haber roto las malditas barreras
que ponía.. y que dentro hubiera lo que yo creía que había…
-¿Qué,
Valentín, tranquilo?
-Pues
no, para que te voy a decir otra cosa. Aquí hay muchos grupos y gente buena y…
-Tranquilo
que esto es lo de siempre, gente, gente y gente. Al final sabemos que lo que
tenemos que hacer es cantar para nosotros, como si estuviéramos solos y
disfrutar…. Además, si sabemos como acaba siempre todo esto… Empezamos, suena
de maravilla, nos crecemos y…¡ a por
todas!
-¿Y
si se nos olvida la letra? ¿ y si no nos oímos y salimos fuera de tono?
-Pues
paramos, volvemos a empezar y listo.
-¿Tu
has visto la gente que hay?
-Mejor.
Ya sabes …., si sale bien a Madrid, si no….
-¡Hola,
Isidro!, Era “ El Pira”, un guitarrista de primera que tocaba con su conjunto.
-
¡Hola Pepe!, ¿Qué?
-Pues
aquí, a echar un rato.
-¡Venga,
palante!
Eran
las once menos cuarto. Los zapatos, de estrena, me apretaban y seguía llegando
gente. Llevaba puesto el pantalón azul, con una rayita roja, del traje que se llenó de lana del echarpe
blanco y una camisa amarilla y blanca a listas. “ La verdad es que me he
quedado hecho un fideo- las once- se apagan las luces-luz sobre el escenario-
sale el presentador- salen los primeros a cantar -¡La madre que me parió!,
quien me mandaría a mí meterme en estos fregaos- pero la verdad es que me gusta
estar aquí, mas que comer con los dedos-
¡Dios que adrenalina!- mira que si se rompe una cuerda de la guitarra, al
primer acorde,- mira que si nos vamos de tono- mira que si hacemos el indio-
pues eso es la música, Querido,- o es que te crees que esto es fácil- pues lo
hacen bien estos- suena bien el equipo ….- sale un solista- este es flojete-
aplausos- nos toca a nosotros…”
Sale el presentador….-¡Isidro y
Valentín!- ¡Dos amigos!- aplausos.
-Valentín,
nos toca,..¡Arriba!
-Buenas
noches y muchas gracias…
Empiezo
a tocar la guitarra. Una versión de la
canción obligada, adaptada para hacerla a dúo,-casi a capela.-..Suena limpio el
punteo, lo oigo por monitores.., esto está chupado.. empezamos a cantar a dúo..
suenan bien las voces…., empastadas..
“Las
tres de la noche han dado, corazón y no
dormís,
Mis
recaudos os desvelan viendo que a Dios ofendí…
Si
no duerme el agraviado, que Dios no puede dormir,
mal
dormirá quien le agravie, si no está fuera de si….
Para cerrar, José el
Pescador…¡Joder que bien suena!- no veo a la gente.
…Y
tú lo sabes, José, que por las madrugadas
Coges
tu barca y tu red y te haces a la mar…
¡Y
tú lo sabes José!
Aplausos,….
Aplausos….¡Aplausos!...
-Muchas
gracias..
-¡Hemos
armado el taco, Valentín!
-¡Totalmente,
Isidro!, ¡Ha sonado de muerte!.
-¡Enhorabuena,
muchachos, de verdad. Me ha gustado mucho.
-Gracias,
gracias.
-¡Joder
como has cantado, Valentín!
-¿Te
ha gustado?
-Mucho
-La
verdad es que la canción es preciosa.
-Me
alegro que te guste.
“
A ver ahora quien sale- estos son buenos- a ver si la vamos a liar- es igual
que sea lo que Dios quiera-¿ cuantos quedan por salir?- tres conjuntos y dos
solistas- y otro dúo-¿porqué me gustará a mi esto?- me aprieta el zapato-¡Si te
pasas la actuación sufriendo!- bueno, disfrutando-bueno, yo que sé- ya se ha
terminado- sale el presentador- esto se acaba-¡ a ver que pasa!
-Isidro,
si esto sale bien, nos vamos ¿eh?
-¡No
lo dudes!
-Bueno
amigos. El jurado, después de escuchar a todos los participantes, va a tomarse
unos minutos para cambiar impresiones y procederá a emitir su veredicto.
Nervios,
murmullos- ahora viene cuando la matan a ella- esto está hasta los topes- ya
parece que viene el cabecilla del jurado- sube al escenario con el presentador-
que por cierto lleva la pajarita torcida- cierro los ojos y pienso en “ la
rubia”.
-El
Jurado, después de deliberar, ha concedido los siguientes premios….
Dilo
ya- hombre- que nos va a dar algo- todos los participantes- estamos juntos
detrás del escenario-todos nos conocemos-muchos hemos tocado juntos en grupos
anteriores- no pasa nada- gane quien gane- ¡pero quieres decirlo?
-Premio
a la mejor interpretación….¡Isidro y
Valentín!
-Nosotros,
Isidro,… ¡ nosotros!
-Premio
a la mejor composición…¡Isidro y Valentín!-
-¡Ahora
si hemos arrasado.. Enhorabuena, Isidro!
-Enhorabuena,
Valentín..
Aquello
se venía abajo. En el escenario los dos, con mas miedo que vergüenza- Nos echa
la mano el cabecilla del jurado- Aplausos- Mira allí está fulanita- enhorabuena
Isidro- Cantas como quieres Valentín- Era el Pira- lo habéis hecho muy bien- me
alegro, de verdad- abrazos de otros músicos. Ahora nos entregan el premio- diez
mil pesetas- eso está bien..
-¡Que
nos vamos a Madrid, Isidro!
-¡Que
nos vamos!.- ¡Cómo me hubiera gustado que estuvieras aquí, “rubia”!
-¿Qué
dices, Isidro…?
-Nada,
que si,… que nos vamos.
48
y, ¿ahora…?
-¡Ahora
que hago, Dro!
-Pues
lo que teníamos pensado, ¿no?, irnos a
Madrid.
-¿Y
como se lo digo a mis padres?
-Con
la boca. Tu madre lo sabe y te apoya… Papá que tu hijo quiere irse a Madrid, a
buscar fortuna-que es que, el nene, quiere dedicarse a la música y a grabar
discos-y a vivir dando tumbos toda su vida, como los titiriteros-que el Estado
es muy seguro- y la Caja de Ahorros también-pero el va y dice que lo mejor es
ser músico-que es su vida-que lo que de verdad le gusta es eso- y deja todo
colgado-incluso la mili, que se iba voluntario a Aviación-y esta es mi vida- y
quiero vivirla como yo quiero. Además en la Caja me dan la excedencia-Total que
si sale mal me incorporo al mismo puesto-Adiós-ya escribiré-Además Madrid está
aquí al lado-¡Ah!, y le dices eso de que la música es fundamental en tu mundo-y
todas esas cosas raras que, de vez en cuando, me cuentas a mí-¿ VES QUE FÁCIL
ES, ISI?...
-Ya.
¿ Y la Caja?
-Pues
la misma música, pero cambias algo la letra. VERÁ USTED, SEÑOR
DIRECTOR-resulta-yo considero- la Caja ha sido fundamental en mi vida-para
darme cuenta del valor del trabajo-y me ha formado como empleado-Vitaliano, no
te rías,- le estoy muy agradecido- Ahora archivas las fichas tú, Guillén- y te
cortas los dedos-pero resulta que-después de mucho pensarlo- he tomado la
decisión de dedicar todos mis esfuerzos -al arte-y total –por favor me conceda
usted una excedencia- que dice Faustino que tengo derecho-porque si no mi padre
no me deja que me vaya y pierda el puesto-que me voy a Madrid-que está aquí al
lado- a tratar de grabar un disco-¡Y YA ESTÁ!, con mucha educación, pero con
mucha firmeza.¿ Ves, Isi, otro problema resuelto.
-Si,
Dro, pero….
-¡Ya!,
Cristina…Ahí el que manda eres tú…
-Bueno,
ya veremos…
-Pero,
nos vamos a Madrid, ¿eh,Isi?
-Que
si, hombre, que sí…..
49 ¿ porqué
no…?
-Hola
Cris.
-Hola.
No iba a venir, pero…
-¿Porqué?
-Porque
no estoy de humor.
-¡Vaya!
-Eso
de que salgamos juntos es una tontería.
-Isi,
descolocado.
-No
digas eso, mujer. Paseamos un rato, hablamos, tomamos algo y….
-Si
es que no vamos a llegar a ninguna parte.
-Pero,
¿porqué?. Lo único que trato es de nos conozcamos, que pasemos un rato
agradable juntos. ¿Es que no te gusta salir conmigo?
-Si
no es eso..
-Pues entonces…
-Nada,
déjalo..¿ A donde vamos?
-A
donde tú quieras. Te apetece que tomemos un café con leche y charlemos.
-Bueno.
¡Será
posible!.. Yo que llevo media hora delante de la puerta de su casa, esperando
que salga. Que vengo a verla como el que va a Lurdes, con una sonrisa de oreja
a oreja-..¡Que guapa está!.. Cuando se enfada le aletea la nariz de una manera
muy graciosa.. Y que traigo pensadas mas de cien salidas para cuando me diga lo
que me ha dicho hace un momento, y nada…¡descolocado!. ¿Qué hago?..¿que digo?.
¡Dro, échame una mano, maldita sea!- Cógele la mano- ¡Pues si, buena está la
cosa!.-Llévala a bailar..¿ A bailar?, ¡Tu crees que la cosa está para
bailes!...
-¿Qué
te pasa?
-Nada,
Isidro, que esto es una tontería, pero te has empeñado tanto en que salgamos
que…
-Pero
vamos a ver. ¿Porqué es una tontería ..? Muchas muchachas y muchachos lo
hacen.. Se van a pasear, a bailar, o al cine y hablan y discuten y se lo pasan
bien..¿Es que no estás a gusto conmigo? O es que hay alguien con quien
quisieras estar y yo te estorbo?. Si es así dímelo y me marcho.
-No,
no hay nadie, no es eso…¿Lo ves?. Estás tan contento con que habéis ganado el
festival y con lo bien que han salido los recitales del verano, y con que te
vas a Madrid a intentarlo en serio.. y es juntarte conmigo y te pongo de mal
humor..El fallo es mío.
-Pero
si a mí no me importa…
-Es
que debería de importarte. Soy un incordio.
-No
digas eso.., ¿de verdad no hay nadie más?
-Que
no,¿vale?. Vamos a dejarlo…
-Descolocado,
Isi… Descolocado.., siempre estás descolocado.
-¡Y
que lo digas, Dro!
-¿Nos
sentamos aquí mismo?
-Bueno.
-¿Qué
va a ser?
-Yo
un café con leche, ¿y tú?
-Un
vaso de leche.
-De
acuerdo, señores, enseguida se lo traigo.
-Gracias.
-Si
estás enfadada porque me voy a Madrid, no te preocupes. Te prometo que te voy a
escribir todos los días. Además está muy cerca y vendré de vez en cuando.
-Dile
que la quieres, Isi.
-Ya
sabes lo importante que eres para mí, Cris. Yo te quiero.
-¡Muy
bien, Isi, por fin se lo has dicho.
-¡Pues
no deberías! Tú, en Madrid, lo que debes hacer es trabajar y no acordarte de
mí.
-¡Eso
es!..
-¡Nada!
-Aquí
tienen, un café con leche y un vaso de leche.
-Gracias.
-Pero,
¿porqué eres así?
-¡Como
tu deberías ser!- y me miraba desde sus ojos verdes, con manchitas marrones.
-Tienes
unos ojos preciosos, Cris- y se reía-¿Quieres que no me vaya?. Si es eso lo que
quieres, dímelo y no me voy.
-Para
que te vas a quedar, ¿para verme todos los días con esta cara?
-Pues
trata de cambiarla. Me da la sensación de que estás saliendo conmigo como si te
hubieran condenado a hacerlo.
-No
es eso. Es que sé que no vamos a llegar a nada.
-Pues
entonces vamos a dejar de salir y así, por lo menos, te quitas una obligación
de encima.
-¿No
ves como soy un incordio?. Vamos a cambiar de tema.
-¡Descolocado,
Isi!.
-¿Descolocado?....
¡Y a punto de salir loco!..¡Pero porqué tengo yo que estar aquí, si podría
estar con cualquier chavala hablando tranquilamente, divirtiéndome! O tocando
la guitarra, leyendo, o con amigos, tomándome unas cañas y unas bravas..,
riéndome. O pescando, cazando, bailando, oyendo música, incluso… iba a decir
una barbaridad.. pero no, tiene que ser ella….¡Pica, pica, escarba, escarba!
Otra muralla…¡ Ahora voy a traerme el soplete, que lo que viene es de acero..!
No sé que fuerza me obliga a estar aquí.., sus ojos, su boca..¡No es
cabezonería Dró..! es algo superior a mis fuerzas, de verdad; Como si algo me
atrajera hacia ella…, como un imán..¡Oye, que no soy masoquista, eh!, no vayas
a pensar que esto me gusta.. Lo que de verdad me gustaría es cogerla de la mano
y llevarla a bailar y sentir su cuerpo entre mis brazos y su cintura delgada,
como el cuello de un azulón, y que me sonriera y besarla y hablar sin tensión;
y que me dejara ver como es ella de verdad.. y cuales son sus ilusiones y sus
sueños..¡ porque tiene que tenerlos, vamos digo yo!, y luchar, junto a ella,
por hacerlos realidad y demostrarle que ahí afuera hay cosas bonitas que
merecen ser vividas y disfrutadas…, y.., y….,y..¡Joder, Dro, algún buitre ha
tenido que entrar antes en su mundo y sembrarlo de tanta tristeza, miedo y mala
leche como me estoy encontrando…!
-Yo
no sé como podéis vivir en un sitio así…, con tanto sol y sin montañas, ni
vacas.., tan llano.-ahora sonreía de otra manera y sus ojos tenían un brillo
distinto- Si vieras mi pueblo..
¡Entones
quería morirme!. Asomaba la otra Cristina, la que me gustaba, por la que
luchaba y a la que trataba de entender y sacar a flote para siempre…, aún a
costa de que, ella misma tuviera que matar con sus propias manos, para siempre,
a esa muchacha cerrada, áspera y recelosa que aparentaba ser.
Durante
un buen rato me contaría, con ilusión de niña, como era su pueblo; como vivía
allí.. Vería reflejado en sus ojos verdes, el verde fuerte de los campos de su
tierra, y escucharía de sus labios, incluso con palabras dulces de niña
traviesa, sus andanzas en el colegio.. Y yo, hablador por naturaleza, callaría
para disfrutar, por unos momentos, casi siempre breves, de ver a la muchacha
que siempre había intuido que existía detrás de un montón de murallas que nunca
sería capaz de derribar.
-Bueno,
ya hemos llegado. Mañana te vas..¿no?
-Si,
¿ me dejas que te coja la mano?
-A
la vuelta lo venden tinto.
-¿Me
das una fotografía tuya?
-¡Ni
lo sueñes, Isi!
-Escoge
la que quieras- y sacó lo menos veinte- ¡Esa no!, que estoy muy mal.
-Pues
entonces esta, y esta, y esta y….
-Tantas
no,¿ o es que piensas regalarlas?
-No
digas tonterías. Si no me dejas que te coja la mano.. Déjame que te dé un beso
de despedida…
-¡Aprovecha,
Isi, que puede ser buen un buen momento.!
-A
la vuelta…
-Si,
ya sé.. lo venden tinto..¿ Me escribirás?
-No
sabré que contarte.
-Pues
lo que quieras. Cosas como las de esta tarde.
-No
se, ya veremos.
-Adiós,
Cris. Aunque me dijeras que no ibas a leer mis cartas, te escribiré todos los
días.
-Adiós,
Isidro.
50 ¡aquí estamos…!
-Pensión
Velasco…, 2º piso..¡Aquí es!
Estábamos
en la calle de San Bernardo. Era ancha, como las de las Casas Baratas, pero en
vez de acacias había enormes plataneras. Su sombra, grande y fresca, hacía
agradable pasear por la acera aquel caluroso mediodía de Octubre.
El
portal era amplio y oscuro, hasta parecer lúgubre. Subimos por una escalera,
con peldaños de madera que crujía al pisar, con una barandilla de hierro y
pasamanos de madera. Al llegar al rellano del primer piso se abrió una puerta y
empezaron a salir chicas jóvenes, de aspecto agitanado, que pasaron a nuestro
lado riendo y bromeando entre ellas. Cuando la puerta se cerró, dejó ver el
letrero “Pensión Velasco”.
Empujamos
la puerta y, en ese momento, una señora que parecía ser la dueña por la manera
en que daba órdenes a otra chica joven, que asentía con movimientos afirmativos
de cabeza a sus instrucciones, se dirigió a nosotros….
-¿Ustedes
dirán?
-Pues….,
queríamos un habitación para los dos- contestó Valentín-
-¿Van
a comer aquí?, lo digo por tenerles en cuenta a la hora de las comidas.
-No,
no, comeremos fuera. Solamente para dormir.
-Bien,
acompáñenme y les enseñaré la habitación.
Con
paso firme echó a andar por un pasillo largo, con habitaciones a los dos lados,
y hacia la mitad, se paró delante de una puerta. La abrió y nos invitó a pasar…
-Esta
es la habitación. Dos camas, escritorio, con luz a la calle… Son trescientas
pesetas diarias.
-Vale,
nos quedamos.
-¡Ah!,
si traen visitas, procuren no formar mucho jaleo, sobre todo hasta medio día;
casi todos los huéspedes son artistas que trabajan de noche y duermen hasta la
hora de comer. Esas chicas tan guapas que han visto ustedes salir, son del
ballet de ….”Las Brujas”-dijo orgullosa-¿Cuánto tiempo piensan quedarse…?
-Pues
no sé-contesté-, en principio tres meses.
-¿Son
ustedes músicos?- dijo mirando la funda de mi guitarra.
-Si
-Muy
bien, aquí estarán estupendamente. ¿Me déjan
sus carnets de identidad que tome nota, y ahora después se los
devuelvo….
-Tenga
usted..
Salió,
cerrando la puerta. Cuando se alejaba,
pasillo adelante, le oí decir..”Otros que vienen a conquistar Madrid”.
Valentín
y yo nos reímos. El cuadro era el que, imagino, había visto muchas veces.
Si,
allí estábamos los dos. Cada uno con su maleta, con dos jerséis, tres camisas,
cuatro mudas, la guitarra y un millón de ilusiones y de direcciones y una cinta
que habíamos grabado en Radio Popular.
“Señor
Carpintero- ahora ha salido mejor- yo creo que ya vale-No, que aún se oye mucho
ruido de fondo-vamos a grabarla otra vez- y vuelta- Y tú lo sabes,
José-Amigos-me marcho- he andado muchos caminos- de Machado-¡Ahora ha quedado
bien!- Son las cuatro de la mañana, porqué no lo dejamos ya- el “ ferrograf
“está que echa humo-mañana que la oiga Ángel Díaz y Paco de Aguilar, o Manolo-
que si os decidís a ir a Madrid, pues mi hermano Juan Pedro- que está muy
metido allí en la radio y en el teatro- que vive por la Plaza de castilla, ha
dicho que vayáis a verlo y os echa una mano en lo que pueda- que os ha oído y
que lo hacéis muy bien- tu que opinas-Manolo Jiménez-puede valer- ¡¡ PUES AQUÍ
ESTAMOS Y, A VER QUE PASA!
-¿Nos
vamos a dar una vuelta, Isidro?
-Vamos.
Podíamos ir a ver a Juan Pedro, lo saludábamos y de paso que nos dijera por
donde podíamos empezar. Aquí en la funda de la guitarra tengo su dirección.
¡Y
a andar! Paseando, por Bravo Murillo a Cuatro Caminos- a Plaza Castilla, en un
edificio moderno, de quince pisos.
-Aquí
debe ser. Es en el número doce, apartamento 23..¡Menuda pinta tiene esto,
¿eh?..¿ Que hora es?
-Las
nueve y media. Igual están cenando..¡Vaya hora hemos escogido!
Abrió una chica rubia, con acento
extranjero.
-¿Vive
aquí Juan Pedro Aguilar?
-Si,
pasad, estamos cenando.
¡Estupendo!.
Ahora nos dirá-vaya, ya están aquí los de mi pueblo-no podíais esperar hasta
mañana-es que hemos querido venir a verte para saludarte y de paso para ver que
puedes hacer por nosotros-presentarnos a gente que esté metida en esto de la
música y que nos oigan y eso- a ver que les parece- como tu estás muy metido,
aquí en Madrid, en estas cosas- y nos lo ofreciste- ¡Pues nada, que estamos
aquí y ya está!
Nos
recibió con la mejor de sus sonrisas. La verdad es que era un tío simpático.
Siempre tenía una frase agradable para con la gente que apreciaba. Con nosotros
se portó estupendamente. En cuando nos vio se levantó de la mesa.
-Pasad,
pasad..¿ queréis cenar?
-No
gracias, ya hemos cenado.
-Os
voy a presentar. Esta es Rebeca, americana de nacimiento y española de corazón;
que es la compañera de Alberto, un amigo mío que es piloto de Iberia y que
ahora estará volando por Inglaterra.. Estos son Isidro y Valentín, dos
muchachos de mi tierra, poetas y troveros, que componen y cantan una música
preciosa. Dos artistas-sonrió.
-Encantada.
-Encantado.
-Encantado.
-¿Queréis
tomar algo?. Venga, por favor, sentaos a la mesa que termino de cenar y
hablamos.
-No,
si nos vamos enseguida.
Hasta las
cuatro de la mañana-Menos mal que los de la pensión trabajan de noche y cuando
lleguemos no molestaremos a nadie-¡vaya apartamento! Es una monería- Con que
Rebeca y Alberto son compañeros- y tu, Juan Pedro estás aquí viviendo con
ellos- Pues muy bien-a mí no me extraña nada-pero bueno- lo mejor es no
preguntar. Tú dinos con quien podemos hablar- o mejor preséntanos a alguien que
pueda echarnos una mano en lo de la música y te lo agradecemos.
-Pues
yo, mañana,-decía Juan Pedro- tengo grabación en Radio Intercontinental.
Estamos haciendo un programa de teatro para la radio y voy a estar con José
Luís Pécker, si queréis quedamos a las nueve de la mañana y os lo presento,
seguro que os oirá y si le gusta, que le gustará, puede echaros una mano. Lo
hacéis muy bien.. ¿Habéis traído la cinta que, me dijo mi hermano que, estabais
grabando?.
-Si,-dije-
La verdad es que en Radio Popular se han volcado con nosotros. Carpintero y tu
hermano nos han ayudado mucho.
-Nada,
nada, pues en eso quedamos.. y ¡adelante!, que ya veréis como lo conseguís.
-Muchas
gracias, Juan Pedro, mañana nos vemos en la Radio.
Hacía
fresco en la calle. El cielo estaba cuajado de estrellas como cuando salimos
corriendo del Güisqui Club, con mi primo Andrés, porque le dolía la tripa.
Apenas se veía gente por la calle.
Cogimos
la Castellana abajo, andando deprisa. Al día siguiente, a las nueve de la
mañana, teníamos nuestra primera cita con gente importante en el mundo de la
música y antes había que dormir un poco.
-No
está mal para ser nuestro primer día en Madrid ¿eh, Valentín?, nada menos que
José Luís Pecker.
-Desde
luego, como le guste ya hemos dado un paso importante. Yo tengo confianza.
Estoy seguro que cuando oigan José el Pescador, o el Óyeme Señor..- y se
puso a cantar.
¡Óyeme
Señor, escúchame!
¡Atiéndeme,
Señor, óyeme!
necesito
tu ayuda,
es
preciso cambiar…
Y
yo miraba al cielo y se me saltaban las lágrimas, como la noche que hice esa
canción para ella, después de darme cuenta de que no había sido buena la idea
de salir con aquella muchacha, menuda y simpática, que se llamaba María Amelia,
para tratar de olvidar a Cristina.
-Anda,
Isi, que te estás poniendo triste..¡pero si solo es una canción!..
-Ya.
51 ¡primer asalto….!
-Hemos
quedado aquí con Juan Pedro de Aguilar a las nueve.- ¡Ná que se nos iba a hacer
tarde!
-Pues
ya no debe de tardar, tiene una grabación a las nueve. Si queréis podéis
esperarle en la salita y yo os aviso cuando llegue.
La
chica era morena, alta y guapa y más simpática que las pesetas.
-No,-dijo
Valentín- es igual, le esperamos aquí.
-Vale,
como queráis.
Aquello
si era una emisora de verdad. ¡Joder!, era grandísima. Había un montón de
despachos, de los que salía y entraba gente, que ellos sabrían donde iban…
Parecía la Puerta del Sol a las tres de la tarde.
-¿Dónde
estarán los estudios donde graban los programas, eh, Valentín.?
-Por
allí, si queréis os los enseño.
Menudo oído tenía la morena. ¡Si
yo había dicho aquello casi, en voz baja!
-Venid
conmigo.
Y sin darnos tiempo a reaccionar,
echó a andar, mientras nos iba explicando.
-Es
que esto es enorme y si os dejo solos, a lo mejor, os perdéis. De todas maneras
dentro de dos meses ya no estaremos aquí, nos trasladamos a los nuevos estudios
en las afueras, porque estos se nos han quedado pequeños… Mirad, allí al fondo están las salas de grabación, ya
llegamos.
-¡Joder!,
si esto parece una ciudad- es casi tan grande como Televisión- te acuerdas
Valentín- con la etiqueta que nos pusieron para poder circular por allí- todo
lleno de estudios enormes-cuando nos dijeron-mirad a la cámara-encima hay un
piloto-cuando se ponga rojo empezáis a cantar-y cuando se Ponga nuevamente verde- es señal de que ha
terminado la grabación.-Pedro Meyer-focos y gente-Prado del Rey-Amigos-hemos
visto algo-pero no todo-porque ahora va de verdad-aquello fue un ir y
venir-aunque fue estupendo-pero ahora no nos vamos a nuestro hasta que no nos
llevemos un disco grabado debajo del brazo- bien grabado-con sus arreglos y
todo-TOMA CRISTINA, PARA TI, ISIDRO.
-No
hagáis ruido que están grabando- señaló el piloto rojo que había sobre la
puerta del estudio-Observamos durante unos instantes y nos hizo una señal para
que la siguiéramos…Aquí es donde se guardan todas las grabaciones hechas en los
tres últimos años.
-El
archivo, vamos-dije yo.
-Exactamente.
A
través de una cristalera se veía una gran sala, con estanterías hasta el techo,
donde había cajas con carretes de grabación a montones.
-Y
aquí, la gente de administración- Otra gran sala llena de gente, trabajando en
mangas de camisa, con máquinas de escribir, teléfonos y demás…
-Los
chupatintas-dijo Valentín-De eso entendemos nosotros que trabajamos en una Caja
de Ahorros.
“Que
trabajábamos, querrás decir-pensé yo- porque como salga bien no volvemos.
Cuando
volvíamos a recepción, Juan Pedro estaba hablando con José Luís Pecker. Al
vernos, lo cogió por el brazo y se dirigió a nosotros con una sonrisa en los
labios, como siempre.
-Buenos
días, muchachos- y dirigiéndose a Pecker- Estos son, José Luis; los dos guapos
muchachos de mi tierra de los que te
hablaba.., ¡espera a oírlos cantar!
Era
exquisito. Cuando hablaba parecía que estuviera escribiendo. Tenía un
vocabulario preciso y se deleitaba hablando. Era mas bien alto, ni flaco ni
gordo, ni feo ni guapo, sino todo lo contrario. Cuando hablaba entornaba los
ojos, como si estuviera haciendo memoria de algo. Su dicción era correcta y siempre utilizaba la palabra exacta; y
siempre decía, exactamente lo que quería decir.. y sonreía de una manera
natural…
-Traerán
una cinta- dijo José Luís-, porque todos los que vienen de provincias la traen.
-Pues
si-dije yo-, que no me separaba de ella ni a pié, ni a pata-Aquí está.
-Entonces,
si os parece bien, vamos al estudio y la oímos –dijo José Luís.
-Muchas
gracias-dijo Juan Pedro- Ya verás como cantan..¡Son una maravilla!, tienes que
echarles una mano..¿eh?
-Lo
mío- dijo Pecker- ya sabes que es la radio, pero también conozco gente que
puede ayudarles…
Cogimos
el mismo pasillo por el que, unos momentos antes, Maite, que así se llamaba la
morena de recepción, nos había llevado hasta las salas de grabación. José Luís
y Juan Pedro iban delante hablando del programa que iban a grabar esa mañana.
Detrás, Valentín y yo, comentábamos en voz baja.
-Ya
veremos como suena ahora la cinta….
-Pues
bien, Isidro, porque la hizo Carpintero en el “ ferrograf” bueno de la Emisora.
Llegamos
a la puerta del estudio. Pasaron ellos y detrás nosotros. Yo iba con el corazón
encogido por el miedo y los nervios.
-Buenos
días, Antonio, saludó Pecker.. A Juan Pedro no tengo que presentártelo… y estos
son unos amigos que cantan, veníamos a oír una cinta.
-De
acuerdo..Encantado, Antonio.
-Isidro.
-Valentín.
Nos estrechó la mano y le
entregué la cinta.
-Haz
el favor Antonio, pon la cinta tú que eres el técnico. Vamos a sentarnos-señaló
unas sillas, alrededor de una mesa- y a escuchar
.
Antonio
sacó la cinta de la caja de plástico y la puso en un magnetófono vertical y
empezó a rebobinarla. No podía evitarlo, se me puso un nudo en la garganta. …
Valentín y yo nos mirábamos y Juan Pedro y José Luís cuchicheaban..
Localizó
donde empezaba la primera canción. Se oyeron nuestras voces y paró, rebobinó un
poquito y la dejó lista para escuchar…
-Esta
cinta se ha grabado, por lo menos, por lo menos…en Albacete. Ese ruido de
fondo…, preparados…¡Allá va!
Ruido
de fondo había, pero cuando empezaron a oírse, primero la guitarra y luego las
voces..¡Aquello sonaba como el cristal!...¡Uffff, menos mal!.
Se
tragaron, en silencio, la cinta entera. Amigos, José el Pescador, El
rompeolas.. una, tras otra las siete que había.
-¿
No hay mas?
-No,
.dijo Valentín- tenemos más canciones, pero solo hemos grabado estas siete.
-Pues
eso suena muy bien, muchachos,-dijo José Luís-, ¡Pero que muy bien!
-Ya
te lo decía yo-intervino Juan Pedro- Son unos trovadores. Cantautores del 69.
Unos artistas.¿Has visto que bonitas son las canciones? ¿ Y las voces?...
Juan Pedro sonreía satisfecho y
cantaba y bailaba…
“ Y tu lo sabes, José
que
por las madrugadas
coges
tu barca y tu red..
y
te haces a la mar…” Precioso… Precioso..
Valentín y yo nos mirábamos y no
salíamos de nuestro asombro. Les había gustado.
-Bueno,
lo que vamos a hacer, si os parece, es lo siguiente…
Todos
miramos a José Luís, atentos a lo que iba a decir.
-Vamos
a grabar una entrevista para que contéis a la gente quienes sois.., como os
llamáis, de donde venís.. y las aspiraciones que tenéis y después metemos dos
canciones vuestras. Así la gente os va conociendo, y además….-¿Ah, pero había
más? –Os vais a ir a Radio Madrid, que allí hay unos amigos míos y os
presentáis a Fulanito de Tal y le decís que vais de parte mía, que os haga otra
entrevista y que meta dos canciones vuestras… Yo hablaré con Menganito de Cual,
que está organizando un festival folk en el Cine No se Cuantos, para que os
ponga entre los participantes.. y, en fin si tenéis un poco de paciencia.., lo
conseguiréis.
-¿Has
oído, Isidro.?, dice que si tenemos un poco de paciencia lo
conseguiremos..-¡Tiembla, Madrid…, ya eres nuestro!.
-Bueno,
Antonio, encárgate de la entrevista y, cuando la tengas grabada, me la das…
-Vale,
José Luís.
-Muchas
gracias Antonio, muchas gracias José
Luís, muchas gracias Juan Pedro….
-Venid
conmigo que vamos a preparar la entrevista..¿Como os llamáis?
-Isidro
y Valentín.
-Oye
Isidro, cuando queráis pasaros por casa. Allí, sobre todo los sábados por la
noche, nos reunimos gente de teatro, músicos, pintores… y charlamos, recitamos,
cantamos…y, por supuesto, cualquier cosa que necesitéis ya sabéis, sin
dudar…¿eh?
-¡Muchas
gracias, Juan Pedro, ya nos veremos.
-¡Este
Juan Pedro, si que es un artista!
52 la carta…
Madrid, 19 de Septiembre de 1969
¡Hola
Cris!
Ya
estoy en Madrid, en la pensión que nos recomendó Juan Vicente, el amigo de
Valentín. La verdad es que no está mal. Casi todos los huéspedes son artistas,
músicos, bailarines y gente así. Nos han dado una habitación que da a la calle
y está limpia.
Hemos
estado en Radio Intercontinental de Madrid. Nos llevó Juan Pedro Aguilar, que
trabaja allí y nos ha presentado a José Luís Pecker. Se han portado de
maravilla con nosotros. Han estado escuchando la cinta que grabamos en Radio
Popular y les ha gustado. Nos han hecho una entrevista y han puesto dos
canciones nuestras, la de José el Pescador y Óyeme Señor. Dicen que si tenemos
un poco de paciencia lo conseguiremos.
Además
nos han dicho que vayamos a Radio Madrid, a ver a unos amigos suyos que nos
harán otra entrevista y pondrán también dos canciones y que hablará con no sé
quien ¡Ah, sí! Con el realizador del programa de Música 3, que está preparando
un festival de música en un cine de
aquí, para que actuemos. La verdad es que no está mal para empezar.
¿Y
tú, como vas?..¡Come!, que últimamente comías menos que un pájaro. Me acuerdo
mucho de ti.
Por
si quieres escribirme, la dirección es Pensión Velasco, Calle San Bernardo,
55-2º derecha, 02008 Madrid.
Hasta mañana, Isidro.
53 ¿El cuento
de la lech…?
-¿Cuánto
tiempo llevamos aquí, Isi?
-Casi
un mes.
-Pues
ha pasado deprisa..¿ verdad?
-Si,
pero es que no paramos..¿Cuantas casas de discos hemos visto?.
-Yo
que sé, lo menos siete.
-Pero..
-¿Qué?
-Pues
nada, que todas dicen lo mismo. Muy
buenas palabras.. “Déjennos la cinta y su dirección y ya les
avisaremos…”
-Es
que las cosas funcionan así.
-Oye,
este jardincito, enfrente de la pensión, no está mal. Da gusto sentarse aquí
por las tardes, después de ensayar.., bueno, cuando no andamos trotando por las
emisoras o las casas de discos.. Te has dado cuenta, siempre vienen las mismas
madres con sus hijos a darles la merienda y los mismos viejos a echarse un
cigarro.., para mí que no les dejan fumar en casa…, Y pasa la misma gente, a la
misma hora, en la misma dirección.. Ves, ya viene otra vez esa señora con la
cesta, seguro que son las siete…
-Menos
cinco…, hoy va adelantada.
-¿Te
gusta Madrid?
-No
está mal. Demasiado grande, demasiada gente.
-¿Te
has fijado en sus caras?.. Van siempre pensativos, como autómatas.., y siempre
corriendo.
-Porque
llevarán prisa… vamos,. ,digo yo.
-Mira
Dró, esa se parece a Cristina.
-Es
verdad..¡Como que es ella!..¡Cris!..¡Ahí va, que chasco!- Perdón la he
confundido..¡Dro, no me lo vuelvas a hacer!
-Lo
siento, chico, pero es que es exactamente igual, no me digas que no…
-¡Anda,
ya!... Cristina es más alta y mas rubia…y..! No me lo vuelvas a hacer!. El otro
día, en el Parque del Oeste, la misma faena.!
-Lo
del otro día fue sin querer.
-Ya…¿Oye
que estará haciendo ahora?
-Pues
mejor no lo pienses. A juzgar por sus cartas que, dicho sea de paso, son mas
bien pocas, las cosas están como antes de venir, o peor….
-No
exageres..
-Bueno,
lo que tu quieras, pero si fueras medianamente inteligente te darías cuenta de
que lo que quiere es cortar. Son frías y ya no sabe que contarte…; que si ha
estado con Conchi dando una vuelta, que el trabajo es monótono .., pero de lo
que tu quieres que te diga nada..y, en esto como en todo, lo que no va para
adelante…
-¿Qué?
-Pues
que va para atrás, Isi. Todo lo que no sea “ Querido Isidro-dos puntos- tengo
ganas de verte-¿porque no vienes?- o si no, mejor voy yo, y de paso me enseñas
Madrid- que con los paseos que te das debes conocerlo como la palma de la mano-
y me llevas a comer al Ritz- y después a bailar a no se donde- y me llevas
contigo a las casas de discos- y así cuando cantes en algún sitio estoy yo y te
doy ánimos- no te preocupes que estoy bien- y como mucho- y estoy deseando que
grabes un disco-con esas canciones tan bonitas que haces-y luego vengas para
que estemos juntos y, y,….¡JODER , ISI, ES QUE NO TE DAS CUENTA..! Todo lo que
no sea eso, no es estar en tu mundo, ni
gustarle siquiera, ni mucho menos compartirlo..¡NO DICES TU ESO!.
Si,
pero ya verás como todo cambia, porque..¡Ahora, llego yo! –y resulta que grabo
un disco- y se vende como churros- y me hago famoso-y escribo canciones para
gente famosa- y gano dinero- y me voy a vivir a mi pueblo- pero antes me compro
en Madrid-que seguro que venden-porque aquí venden de todo-una taladradora para
el hormigón-otra para el acero -y una pala excavadora- y un montón de cartuchos
de dinamita-y un rayo láser-y rompo todas las barreras que pone-y entonces
sale- de debajo de tantas corazas-La Cristina tierna y soñadora- que yo sé que
está ahí dentro-y, y, y…¡JODER DRO, YA VERAS COMO SÍ….!
-Isi,
¿ te suena ¿.. y me compraré una vaca y con la leche que me dé la vaca me
compraré un ternero…¿A que sí? Además..¿Y LA VOZ?.. Ya va para tres meses y de voces nada…¡Yo por lo
menos no he oído ninguna!
-¡Basta,
Dro!..¡¡ Quieres callarte de una vez…!!
-Miento.
Si que he oído voces, pero no son de arriba precisamente.
54 Juan Pedro.., o la Casa La Troya.
-Buenas noches
-Pasad,
pasad…¿Qué decís?
-Pues
nada, que no sabíamos donde ir, y….
-Siempre
sois bien recibidos. Mi casa es vuestra casa.
Y de todo el que llega, porque
esto está siempre hasta los topes y además hoy hay gente nueva.
-Os
presento. Didier, un maravilloso pintor. Ana, una bella y estupenda
bailarina.., a los demás ya los
conocéis, mis amigos y colaboradores del teatro.., y estos, para quienes no los
conocen, son dos estupendos trovadores, compositores, cantantes y guapos mozos
de mi tierra, Isidro y Valentín, de los que ya se comenta por Madrid que pronto
triunfarán.
-Todos
maravillosos, todos artistas, todos triunfadores…¡Todos locos! Aquí el mejor
artista eres tú, y el mejor amigo y el mejor anfitrión.. No creo que haya nadie
que quiera tanto a la gente como tú y, además de decirlo lo demuestre…
-Gracias
Isidro, pero eso son cumplidos..
-No
son cumplidos, Juan Pedro, es la verdad.
¡¡Aplausos
de todos hacia Juan Pedro!!.
-¿Habéis
cenado, Valentín?
-Si,
y además muy bien.
-Bueno,
pues cenar otra vez. Venga que después haremos una “queimada” con el ritual de la reina de las meigas y
cantaremos y danzaremos….
-No,
si nosotros vamos a estar solo un rato y enseguida nos marchamos.
Si,
sí. Las cuatro de la mañana- que gente mas extraña y estupenda-que bien baila
Ana-has visto los dibujos de Didier- que
bien actúa Juan Pedro y como escribe- me encanta el padre nuestro que nos ha
recitado-ese si que llega, seguro- y la zíngara que me ha leído la mano-dice
que moriré viejo y de muerte violenta-
seguro que doblo el mandil joven y enfermo-
son buena gente-da gusto estar aquí-que bien lo hemos pasado-si hubiera estado
aquí “ la rubia”-Mañana –Valentín- tenemos que ensayar por la mañana-que por la
tarde es lo del festival- en el cine ese- aunque sea nos bajamos al
jardincico-vámonos ya a dormir-que noche mas buena hace- Bravo Murillo-Cuatro
caminos-andando deprisa-menos mal que cuando lleguemos a la pensión no molestaremos a nadie-porque trabajan de
noche-tengo que escribir- mañana sin falta a mis padres-que hace una semana que
no escribo-andamos flojos de dinero-antes de ayer no comimos casi nada-un
bocadillo de calamares-con razón anoche soñé con la tortilla de patatas-del bar
de abajo de la pensión-y el jueves vamos a ir a Columbia que nos dijeron que
tenía que oír la cinta el maestro Benito Lauret- que volviéramos el jueves-que
ya la habría oído y que nos dirían algo-Juan y su grupo-Los Castillos- va a
grabar en Columbia- eso dice Juan- ya hemos llegado- que gusto la cama- hasta
mañana Valentín –hoy tampoco he tenido carta- Que hará Cristina, me gustaría
verla por un agujerico..- dormir- Escríbeme, anda- y dime…-Si Dios quiere-
Amén.
55 ¡Cantala….
-Vaya
pinta tiene esto, Isidro.
-Parece
que estamos en la piscina de las Casas Baratas, hasta los topes, como se nos dé
como allí…
-¿Y
porqué no?
Era
un cine. En el escenario habían montado un equipo de sonido tremendo. Había
micrófonos y cables por todas partes. Técnicos de sonido, músicos y público.
Vamos que había todo lo necesario para un festival. El ambiente ya lo conocíamos
y nos gustaba.
Subimos al escenario, donde no
cabía ni un alfiler y una muchacha se acercó a nosotros.
-Hola,¿
Vosotros venís a cantar?
-Si,
somos Isidro y Valentín
-A
ver que vea el programa..
-¡Ah,
si! Música 3. Vosotros vais detrás de Ricardo Cantalapiedra. Primero sale
Fulanito de Coplas, luego Nuestro Pequeño Mundo, después Ricardo,… luego
vosotros; y después, el último Patxi Andión.. No os vayáis muy lejos…¿eh?
-Vale.
Oye, Valentín, voy a ver si puedo afinar la guitarra en algún sitio donde haya
menos ruido.
-Si,
pero no te pierdas que ya has oído a la nena.
-Aunque
sea me meto en los servicios, enseguida vuelvo.
-Oye,
tú
-Dime,
tú
-¿Me
vas a poder dejar la guitarra?, Soy Ricardo, Ricardo Cantalapiedra…Como salgo
antes que vosotros.., es que vengo de
tocar en otro sitio y no me ha llegado la guitarra, sabes…
-Bueno,
… voy a afinarla y ahora vuelvo.
-No,
déjamela y aquí mismo la afino yo...
-Pero
hombre, con el follón que hay…
-Nada,
sin problemas..
-Bueno,
pues toma…
-Me
la quedo y, cuando termine de cantar, en el escenario te la doy…
-Bueno.
“Ojo
con la guitarra- no me jodas- que es buena- y me ha costado un dinero- y está
nueva-¿eh? Sigue entrando gente-lo que yo te diga-hasta la bandera-pues
mejor-mas gente nos ve- a eso hemos venido,¿no?-si es fácil, primero se pasan
nervios-luego miedo- luego te toca salir- y entonces nervios y miedo-luego
suena-y suena bien- y se te pasan los nervios y viene la tranquilidad y la
seguridad- y disfrutas y la gente aplaude-y ya está- hasta la próxima-que bien
lo hacéis-me ha gustado mucho- y ya está.”- que estará haciendo “ la rubia “- no tenía que haberle dejado la
guitarra al pájaro ese… no me gusta….”
-Isidro,
ya está
-¿El
qué?
-Que
me ha dicho la chica esa que organiza todo esto, que tres canciones.. Le he
dicho que José el Pescador, En el
rompeolas y Amigos…
-Pues
muy bien. Vale, Vamos para arriba y nos
ponemos detrás del escenario para cuando nos toque, como en la piscina, en
Albacete..
Sale
el presentador y la gente se calla. Hay gente hasta en los pasillos. Como hace
efecto el “Mayo Francés”, aunque sea un año y pico después-Canción
protesta- Patxi-y Cantalapiedra -falta
Paco Ibáñez que también iba a venir- pero anda de recitales por las
Universidades-yo no veo grises-serán secretas de la social-A ver como suena
Nuestro Pequeño Mundo- antes he estado hablando con el del contrabajo- son
gente maja- muy sencillotes-
-…
Con vosotros.. ¡Fulanito de Coplas!
La
gente aplaude- a este tipo no le conocí-lo hace bien-esto no es el pueblo-pero
lo que de verdad me ha gustado son los
de NP. Mundo- Oh, Zimerman-me casó mi madre-chiquita y bonita-ay-ay-ay, que
voces mas bien empastadas-que Folk mas bien hecho- me recuerda a Joaquín
Rodrigo-el muchacho ese que se ha recorrido media España-por los pueblos para
que los viejos le enseñen las canciones de su tiempo-y ha hecho un disco con
ellas.-como toca la guitarra –Patxi-ese pelado que lleva-está haciendo la
mili-que voz mas gorda y mas rara tiene-suena muy bien- A ver Cantalapiedra-ojo
que la guitarra es mía-¡Será maricón el tío! Es que no ves que no lleva
golpeador para que no se apague el sonido-y es buena que me ha costado un
dinero en la calle Arenal-por Sol-¡Córtate las uñas!..será…. me está arañando
la guitarra-este tío suena raro-la guitarra está desafinada.¡me cago en la
leche que le han dao!-ya termina menos mal…
-Como
representantes de Música 3..¡Isidro y Valentín!
Aplausos-
debían ser baratos-porque se los daban a todos-¡Trae aquí la guitarra,
maricón-aquí la tienes-esta desafinada- yo creo que es que no es muy
buena-¡sabrás tú lo que es bueno- es una Ramírez-y me la has arañado- no ves
como se queja la pobre-¡Cantalamierda! Trae acá, so gilipollas!, ¡Te parece sí
lo que ha hecho con mi guitarra!
-Valentín,
trata de entretener un poco a la gente, a ver si mientras consigo afinar, que
el tonto el haba no sabe ni eso…
-Vale…
Buenas tardes amigos, vamos a cantar para vosotros unas canciones en las que
tratamos de expresar como piensan y sienten dos muchachos jóvenes, que son
amigos, a sus veinte años… -aturrullado total…y nervioso, el y yo..—mi,
mi…mi-la-re-sol-si-mi. La cuarta está baja-la quina alta-no oigo las notas-la
prima esta baja-joder que desastre-sol-un pelín más abajo- ahora parece que
medio..-no empieces todavía Valentín
….¡noooooooooooooo!
¡Y
tú lo sabes, José,
qué por las madrugadas..!
¡Eso
es…., a todo trapo!- y fuera de tono-porqué no se abre la tierra y nos traga a
todos- lo mejor es que se quede sordo todo el mundo-¡Cantalamierda, me has
matao!- un poquito arriba la prima-la quinta un poco abajo-ahora parece que
medio suena-es que no te das cuenta Valentín- bájate de tono- cuando tengas que
subir se te van a reventar las venas del cuello-Dios mío que me muera ahora
mismo-ahora-sobre la marcha a transportar toda la canción al tono en que está
cantando- esto es mi menor-después era
re mayor-luego ahora es do-ahora cojo las cadencias-y listo- Gracias
Dios- ¡Y tú lo sabes José!¡CHIN PON! Se acabó- Aplausos.
Las
otras dos canciones sonaron bien. Lo habíamos hecho mejor otras veces, pero en
fin los nervios también cuentan y era la primera vez que actuábamos en Madrid,
con gente de talla y ante tanto público.
-Me
he puesto nervioso- Isidro.
-Y
yo también. Como vea al pájaro ese de
Cantalapiedra, se a va enterar. No sabe afinar la guitarra y me la ha hecho
mixtos.
-Menos
mal que la segunda y la tercera han sonado bien. Me han dado ganas de cantar
alguna más, pero..
-Ea,
que vamos a hacer, de todas maneras no ha quedado mal la cosa, para serla primera
vez…, a la próxima saldrá mejor.
Nos
dieron, a todos los participantes, un obsequio como recuerdo. El nuestro era un
cañón del siglo XVII, en bronce. Muy bonito.
56 …mira a ver, anda..
Madrid, 20 de
Octubre de 1.969
Amigo
Ángel:
Ayer
estuvimos cantando en un festival, con Nuestro Pequeño Mundo y Patxi Andino, en
un cine de Madrid.
Aquí
hay gente muy buena y eso nos puso un poco nerviosillos, y la verdad es que,
cuando terminamos, un poco desmoralizados, nos fuimos y medio nos roscamos.
Es
duro esto de Madrid, aunque a mi no me importa, yo sé que tarde o temprano
tendremos nuestra oportunidad y grabaremos un disco.
El
jueves tenemos que ir a Columbia. Estuvimos allí hace una semana a dejar una
cinta y nos dijeron que volviéramos para el día 25 este mes y que nos dirían
algo.
Tu,
que tienes novia, sabes lo malo de estar un mes y pico sin verla. Yo, llevo
casi diez días sin recibir carta de Cristina. Por favor habla con ella, como el
que no quiere la cosa, y me escribes y me dices como está.
En
cuando tengamos buenas noticias, te las haré saber. Gracias por todo cuanto nos
has ayudado y animado.
Un
fuerte abrazo. Isidro
57 Pues…..
-Buenas
tardes, ¿está D. Benito Lauret?
-¿De
parte de quien?
-Isidro
y Valentín. Vinimos la semana pasada a dejar una cinta y nos dijo que
volviéramos hoy jueves.
-Un
momento, por favor.
Nos
había atendido la misma muchacha que cuando vinimos la primera vez. Era bajita
y delgada y no sonreía ni por una apuesta.
Estábamos
acostumbrados al trámite-pues verán ustedes ahora es que lo que se busca son
grupos o solistas-los dúos también- pero cuando son algo excepcional-hay que
invertir mucho dinero en un disco y si luego no se vende-pues ya saben ustedes-
de todas maneras oiremos la cinta- y ya les diremos algo.
-¡Amigos
míos, pasad, pasad…! Precisamente estábamos hablando de vosotros. Por favor
sentaos y vamos a hablar….
“Que
pasa aquí- Valentín y yo nos miramos. El maestro Lauret ha salido a recibirnos
en persona ¿y este otro quien es…?”
-Juan
Manuel, Jefe de Producción… Isidro y Valentín, de Albacete..¿Lleváis mucho
tiempo cantando juntos?
-Pues
va para dos años-dijo Valentín.
-Bueno
la verdad es que está muy bien. El estilo es bueno y las voces también.¿Tenéis
mas canciones?..
Si,
como veinte o así.
Yo
dejé que Valentín llevara la conversación y me limité a escuchar y a asentir de
vez en cuando.
-Todas
vuestras, claro.
-Si.
-Pues
lo cierto es que estamos interesados. Hemos pensado que lo mejor es que hagamos
un contrato por cinco años. Haríamos un LP cada dos años y sacaríamos, además,
un Ep todos los años. Vosotros tendríais un cinco por ciento de las ventas y lo
que ganaríais de las actuaciones. La publicidad y los carteles y demás serían
por cuenta de la discográfica..¿ Que os parece?
“¿Qué
nos parece, Valentín?..¡Que nos parece!. Ya lo decíamos nosotros- tenías razón
Juan Pedro- ves Carpintero- gracias a tu grabación, que por lo menos está hecha
en Albacete y tiene ruido de fondo-que la han oído los de Columbia y les gusta-
ahora nos ofrenden un contrato- Ves, Cantalapiedra-deja la guitarra que me la
has jodido-Pues claro que queremos-mamá, vamos a grabar un disco-gracias porque
ya lo decías tú que algún día..-y vamos a dedicarnos a la música- aprenderemos
lo que no sabemos y haremos buenas canciones- TOMA.., PARA TI, “ RUBIA”
-A
mi me parece bien, si Isidro quiere…
-Si,
si yo creo que está bien..- ¿y nosotros que sabemos de esto..?
-Escogeríamos-decía
Benito Lauret- cuatro canciones, de entre todas las que tenéis, yo haría los
arreglos y … en fin, que puede quedar un buen disco..-el jefe de producción
asentía con la cabeza- Sois mayores de edad..¿no?
-Si,
si
-Muy
bien, pues si os parece, quedamos así- y miró el calendario que tenía sobre la
mesa- Ahora estamos grabando unos programas de zarzuela para televisión y
tendremos ocupados los estudios hasta ..si, para el quince de noviembre, que
habremos terminado, os venís por aquí, firmamos el contrato, escogemos las
canciones y nos metemos en el estudio a hacer la maqueta del disco; hacemos los
arreglos y a grabar..¿ de acuerdo?
-Lo
que usted diga, D. Benito.
Se
levantaron y nos acompañaron hasta la puerta de la calle.
-Hasta
el día quince, muchachos.
-Adiós,
D. Benito.., hasta luego D. Juan Manuel.
Cuando
nos quedamos solos, empezamos a chillar en medio de la calle como si
estuviéramos locos…
-¿Has
visto, Isidro?..¡Somos los mejores!. Al mes y medio de estar en Madrid vamos a
grabar nuestro primer disco.
-¡Un
disco, Valentín.., un disco! Nuestro disco, redondo y todo y con un agujero en
medio….¡Somos cojonudos!
-¡Vamos
a celebrarlo!
-Podíamos
ir a casa de Juan Pedro a decírselo..
-No,
esta noche no. Mañana vamos y se lo decimos. Ahora vámonos a cenar los dos y a
bebernos unos vinos..¡Nos lo merecemos!.
Eran, mas o menos, las nueve y
media de la noche y había empezado a lloviznear.
-Vamos
a los mesones que hay detrás de Sol, a Ventura de la Vega y por ahí..¿ te
parece?
¡Pues
vámonos!.
…………………………………………………..
-Aquí
hay más gente que en la guerra, ¿Porqué no nos vamos a otro sitio?
-Y
que mas da. A las horas que son hay
gente en todas partes. Vamos para adentro.., a ver si hay una mesa libre….¡mira
allí hay un hueco!..
El
mesón “ Los Motivos” era el sitio al que solíamos acudir, muy de tarde en
tarde, a tomar un vino y a hacer planes. Era zona de teatros y siempre había
por allí actores que iban a cenar entre las dos representaciones que daban al
día. Era curioso, ver a la gente famosa, por las pintas que llevaban.
Nos
sentamos y pedimos unos pinchos de morcilla y unos vinos. Andábamos flojos de
dinero, como siempre.
-Bueno,
Valen, esto empieza a funcionar. Vamos a grabar un disco…¿Te imaginas como
sonarán las canciones con los arreglos, la orquesta y todo eso..? ¡tiene que
ser la leche!.
-Ya,
pero…..
-¿El
qué?
-Pues
que.., como yo soy el que hace la voz principal..¿ cómo vamos a hacer un disco
en que figuremos los dos en la portada si tú lo único que haces son voces y
toca la guitarra?.Cuando hagan los arreglos y metan orquesta y eso.. , la
guitarra no se va a oír y entonces… bueno…
-Ya...
bueno, yo creo que eso debemos dejarlo que sea la casa de discos quien lo
decida; a mi me da igual. Para mí es suficiente con que las canciones que se
graben sean mías.. Si quieres tu figuras como cantante y yo como autor… En fin,
no sé… A ver que dicen los de Columbia cuando volvamos….
“
No sé, pero este vino está agrio y la morcilla rancia..¡A lo mejor es que no me
ha sentado bien!.”
Cuando
salimos a la calle todavía llovía. Andamos deprisa y en silencio y en quince
minutos en la pensión.
-Señora
¿sabe si he tenido carta?
-No,
Isidro, hoy tampoco.
-Lo
que faltaba…¡Me cago en la leche!
58 … y
mientras..?
-¿Qué
vamos a hacer ahora?
-Pues
no sé, Valentín. Si quieres nos vamos para la casa, damos una vuelta, vemos a
los padres y les damos la noticia y descansamos unos días…
-¿
Y si nos vamos a Barcelona?
-¿A
qué?
-
No sé, a ver el ambiente de la música por allí.
-Pero
si ya tenemos un contrato para grabar.¿ que más vamos a sacar en Barcelona?
-¡Joder,
Isidro!, aún nos queda algo de dinero, podíamos tomarnos unas vacaciones antes
de volver a casa..
-Bueno,
pues vale.
-Oiga,
señora, ¿sabe si he tenido carta?
-No,
ha venido el cartero, pero no hay nada
para ti.
-Gracias.
¡Me cago en la leche!
“Yo
lo que quería- o no quería- no lo sabía- era ir a Albacete- y ver a “la rubia”-
para contarle todo lo que por carta le había dicho de las novedades- de lo del
disco-pero no sabía lo que pensaba ella- porque no había vuelto a recibir carta
suya”- ¡A Barcelona!
59 Adiós, adiós…
-Caja
de Ahorros…, ¿dígame?
-Hola,
Maruja, soy Isidro.
-¡Hombre,
Isidro!- y se rió con esa risa, característica suya, que contagiaba.¿ Donde
estáis?, ¿Y Valentín?.. ¿Cómo os va?
-Bien,
muy bien.. Estamos en Madrid, ¿puedes ponerme con Conchi?
-¿Con
Conchi?.. Será con Cristina..¿no?
-No,
no.., con Conchi, por favor.
-Vale,
te pongo.., me alegro de oírte.
-Gracias
Maruja.
-¿Dígame?
-Conchi,
soy Isidro.
-Hola,
Isidro, ¿Qué dices?
-¿Cómo
está Cristina?
-Pues
hombre,… la verdad es que está fastidiada. Yo hablo con ella todos los días y
salimos juntas.. Trato de que se distraiga.. Ya sé que no te escribe, pero es
que está hecha un lío…., dice que no quiere hacerte más daño, que en tus cartas
tu vas a más y ella..
-Oye,
Conchi, tienes que hacerme un favor
-Lo
que quieras.
-Mira,
yo salgo para allí dentro de un rato, en el tren. Hoy me imagino que saldréis a
dar una vuelta..¿no?..¿ a que hora?
-Pues
como todos los días.., a las siete.
-Bueno,
pues, vas y la recoges como todos los días y os vais por la calle del parque
hacia el centro..,; yo estaré donde la cafetería Herco.., allí os espero. Trata
de no faltar,¿eh?.. y por supuesto no le digas nada..
-Vale,
allí estaremos.
-Gracias,
Conchi, adiós
-Adiós,
Isidro.
Había
llamado desde una cabina de teléfonos, enfrente de la pensión. Cuando subí,
Valentín me esperaba haciendo la maleta. Recogí mis cosas, nos despedimos de la
dueña de la pensión hasta dentro de quince días y salimos a la calle.
-Bueno,
Isidro, a casa. Vemos a la familia, descansamos, cogemos ropa limpia y el
quince de noviembre otra vez a Madrid, a grabar nuestro disco.
-Vaya..
Estábamos saliendo de Chamartín.
En tren se movía lento, casi cansino…
Había
leído mas de diez veces la carta- Hola
Isidro- esta es mi última carta- no volveré a escribirte más- como ya te dije
es inútil que sigamos-porque sé que no llegaremos a ninguna parte-cuando tú
dices si-yo digo no- y al contrario- siento mucho si esto te causa algún daño-
he dado muchas vueltas antes de escribirte-pero he tomado la decisión-creo que
es lo mejor para ti- la culpa es mía-como siempre-aunque no quieras reconocerlo
soy un incordio-que tengas suerte- adiós- Cristina.
60 ¡A la m……
-¿Cómo
estás, Isi’
-¿Tú
que crees?, ¡jodido!
-Ya.
Lo que pasa es que bebiendo no solucionas
nada.
-Es
igual, ¡ A ver si reviento!.
-Pues
vaya una solución…¿Puedo hablarte?
-Haz
lo que quieras.
-Si,
pero si te hablo es para que me escuches, no para que me dejes hablar y hablar
y al final, como siempre, me digas ¡Cállate, que me tienes harto con tanta
monserga!.
-Haz
lo que quieras. Si quieres habla y si no, no hables, yo haré lo que me dé la
gana.
-Bueno,
voy a intentarlo otra vez… Mira, yo sé que todo lo que ha pasado el último mes
te ha roto los esquemas, pero.. no es el fin del mundo. Es una putada, pero el
mundo está lleno de putadas… Tienes que hacerte duro. Tu, no me mal
interpretes, eres un iluso, te crees que los pájaros maman y sabes muy bien que
nunca hemos visto un gorrión con
chupete. Te lo he dicho muchas veces, todo eso de los mundos y de encontrar
alguien con quien compartir el tuyo… La gente pone barreras ante los demás para
que no le hagan daño y se esconde detrás de ellas, o por lo menos se agazapa..,
pero tú, volviendo a lo de los pájaros, andas siempre con la pechuga abierta y
claro…
-¿Qué?
-No,
decía que lo de los mundos…
-Ah…
-Lo
de Cristina se veía de venir. La muchacha, por lo que sea, no quiere compartir
su mundo con nadie Ella, es como es y ya está. Te empeñaste, desde el
principio, en verla como si fuera especial, casi sublime; y es una mujer normal
y corriente.., con sus virtudes y sus defectos, como todo el mundo. Nunca ha estado
ilusionada con lo vuestro y jamás te dio la más mínima esperanza de nada.
Si,
de verdad, crees en esa teoría tuya de los mundos y de compartir hasta el
aliento, tienes que reconocer que, por mucho que tú le hayas enseñado el tuyo y
le hayas ofrecido entrar en el , a ella tu mundo le da igual; y además o no ha
querido enseñarte cual es el suyo, o no lo tiene.. Ya te lo dije desde el
principio…¿Es que esperabas conquistarla con un disco?... ¿con dinero?..., ¿con éxito…?
No
sé, Isi…. Me refiero a que ella no tiene
la culpa de que la hayas idealizado.. Al menos tienes que reconocer que ha sido
sincera desde el principio. No puedes considerarla culpable de lo que tú crees
un fracaso amoroso, porque no ha habido nunca, por su parte, nada hacia ti.
Además me extraña que no pienses en las consecuencias.. Si por cabezonería o
lástima, hubierais llegado a algo, el
resultado ya sabes cual es.., lo has tenido muchos años cerca y tú mismo lo has
sufrido y criticado..¿ o no te acuerdas?..”Por favor, papá no le chilles a mamá
y dile que la quieres…” ¿Me entiendes, Isi?.
-¿Qué?
-Es
inútil, cuando no quieres escuchar.
-¡Te
he oído!
-Pero
no me has escuchado.
-¡Ya
te lo advertí!
-Estaba
apelando a tu sentido común. Mi misión es intentarlo..¡Yo también lo sufro,
imbécil!
-¡Allá
tú!
-¡Eso
es…..! ¡será tonto el pijo! ….
-Mira
Dro- es la última vez que te lo explico- ¿Cuándo le he dicho yo a ella que no?-
¡Porqué dice que es un incordio?,¡Porqué me dio su fotografía!¡Porqué accedió a
salir conmigo?-por muy pesado que me pusiera- cuando uno no quiere-¡No quiere y
en paz!- ¡Porqué tiene esos ojos verdes tan preciosos con manchitas marrones
que me vuelven loco!-¡Porqué se le hace el oyuelo cuando sonríe-porque tiene el
pelo tan rubio y tan largo- porqué tiene esa cintura como el cuello de un
azulón! ¡¡¡ Porqué, Porqué, Porqué!!!¿eh? ¿Quieres explicármelo?¡¡¡PUEDES
EXPLICARMELO TU, SO ENTERAO!!!
-Todas
las cosas que me has dicho tienen una explicación muy fácil..¡IMBECIL!.. ¡ES
UNA MUJER! , ¡Es un ser humano!, Simplemente eso…¡¡CAPULLO!!.
No
es una diosa, ni nada por el estilo y tiene todo el derecho del mundo a vivir
como quiera y con quien quiera. La culpa es tuya por idealizarla tanto.. y, a
lo mejor, con eso, lo único que has hecho ha sido asustarla… Ha tenido miedo de
tu reacción cuando, mas adelante, te dieras cuenta de que es una mujer normal y
corriente que va al baño y todo… Además, y ¡es la última vez que te lo digo!,
si de verdad crees en eso de los mundos y en lo de la voz, de que tanto hablas,
dime, de una jodida vez, ¿porqué te empeñas en que sea esa y no otra mujer, la
que está destinada para ti?. O si, tal vez, no existe ninguna. Ya lo sé, ahora
me dirás que es porque lo intuyes o porque lo de , “ la voz de arriba”, a lo
mejor, tienes que oírla mas adelante… y yo, que –también-tengo-que oír-esa voz,
no he oído mas que tus jodidas broncas.. ¡Déjame en paz, de una puta vez, Dro!
-¡DEJAME
EN PAZ, DE UNA PUTA VEZ, DRO!
-¿Lo
ves..? Pues sabes lo que te digo, que te vayas a la mierda., Isi.
-¡Vale!
-Oye,
Tony, ponme otra ginebra con tónica.
-No
bebas mas, Isidro, que ya llevas seis.
-¡Otro
enterao!...¡Ponme otra, coño!
-Bueno,
vale…
-Ves
tú, lo de Valentín es otra cosa. Ahí te doy la razón.
-¿No
quedábamos en que me iba a la mierda?
-¡Que
quieres, que me quede cruzado de brazos, mientras tu te haces mixtos.? ¿Y yo,
que?..También estoy en esto..,¿no?.
-¡Allá
tú!
-La
verdad es que no me lo esperaba. Tanto con la música, tanto con lo de la
amistad, tanto con el disco.., en fin te digo lo mismo que con el asunto de
Cristina, son cosas de humanos.
-¡No
me jodas, Dró! Después de tener el contrato para grabar…
-Primero
me asoma con lo de la portada del disco… ¡ y trago!; y luego, cuando venimos a
Albacete, dice su padre que su hijo está muy delgado, que ha pasado muchas
calamidades por ahí y que eso no es vida..¡que de discos nada!, ¡y de Madrid,
nada.!.;que a trabajar en la Caja, que eso si es un sitio seguro, cómodo y
confortable y con porvenir…; Y Valentín dice que tiene razón su padre y…¡A la
mierda el disco y todas las ilusiones!...¡Ah y encima, va y le dice a
Cristina-Oye bonita-que si quieres salir conmigo-y “la rubia” le dice que
no-pues anda y que te zurzan-igualmente-adiós-isidro-me voy a trabajar a la
Caja-que se acaba la excedencia- la culpa ha sido tuya por empeñarte en venir a
Albacete-para ver a “la rubia”- ¡pues toma rubia!- tu verás lo que haces-ahí te
quedas tirado como una colilla- Se van hundiendo los pilares que sujetan el
puente.. y ¡esto se cae…! ¡ el cebollazo va a ser de “anea”..¡A QUE ME AGARRO,
DRO!...¡ ME CAIGOOOOOOO!.
-Por
si te sirve de algo, yo estoy aquí y, como puedes comprender, tengo interés en
que salgamos para adelante… Siempre hemos estado juntos.. Además, lo de la voz…
-Lo
de la voz, me temo que es una gilipollez mía, como lo de los mundos y otras mil
cosas más que tú y yo sabemos…
-A
lo mejor no, Isi.
-Oye,
Dró, ¿ tú crees que las perdices tendrán un mundo como las personas?
-No
sé, ¿porqué?
-Por
saber que pasa cuando un cazador les pega un tiro…
-Pues
me imagino que se hará mixtos y, el pobre pájaro, deja de existir..¿porqué?
-¿Y
ya no siente ni padece?
-Claro,
si está muerto..¡Oye, porqué dices eso?!
-No
por nada…, cosas mías.
-Isi,
no me jodas, que te conozco!.
61 La resaca.
El nuevo
edificio de la Caja, en la “calle ancha”,
era bonito. Lo habían vestido de Navidad y, no se porqué, aquello aún me ponía
mas triste. Trataba de no pensar. Llegaba por las mañanas a las ocho y me metía
en el despacho de la tercer planta, donde me habían destinado y me enredaba con
las fichas y los extractos de los bancos a tratar de cuadrarlos.
Al principio
no salía a desayunar, así evitaba hablar con alguien y tener que contarle mi
experiencia en Madrid y, lo que era peor, tener que escuchar…”Ea, al menos lo
habéis intentado.., que se le va a hacer.., aquí tampoco se está mal, ese mundo
es muy difícil.., Al fin y al cabo, aquí tienes a tus amigos y desde aquí
también puedes seguir intentándolo.
Desde aquella
tarde, cuando Conchi la había llevado hasta la puerta de Herco y, con un
“bueno, Isidro, yo he cumplido, aquí os quedáis, buenas tardes..” no la había
vuelto a ver…
Ahora trataba,
por todos los medios, de no encontrarme con ella en la Caja. Le huía y temblaba
ante la posibilidad de dar vuelta a un pasillo y encontrarme con ella, cara a
cara.
A Paco Alemañy
lo habían destinado a la Urbana número uno. Nos veíamos casi todas las tardes.
El muchacho, que sabía que yo estaba hecho un trapo, trataba de animarme y
salíamos, unos días a cazar con el ochocientos cincuenta y otros a dar una
vuelta y tomar unas cervezas en “ Nuestro Bar”. Al principio íbamos solos y
luego con otros compañeros de la Caja, Aguantó a pié quieto tardes, e incluso
noches, todas las llantinas, borracheras y charlas filosóficas sobre el amor,
la música, las mujeres, la muerte y demás elucubraciones en que yo andaba
zambullido en aquel tiempo; y siempre se portó conmigo como lo que era, un buen
amigo. Quizás el único que había tenido hasta entonces.
-Juan, tráete
unas cervezas y unas bravas.
Éramos
habituales de “Nuestro Bar”. Casi todas las noches nos dejábamos caer por allí.
Nos conocían bien y, aunque nos poníamos un poco pesados, sobre todo yo cuando
bebía, siempre éramos bien recibidos.
-Sabes, Paco,
me han propuesto hacer un conjunto para tocar estas Navidades y sacar un
dinero..
-Eso puede
estar bien..¿ y con quien?
-Con Luís, “el
Lobo, Juan “el Rana”,Pepe Vergara; los de los Trasgos y “Pichi” un tío que toca el bajo.
-¿ Tú crees
que te vendrá bien volver a coger la guitarra?.
-Ná, será por
poco tiempo, solo las Navidades. Hemos empezado a ensayar.., cosas de
blues, improvisación y eso.. Tocaremos
solo en la discoteca Galaxi y cuando pasen las fiestas lo dejamos…
-No sé, tu
verás..¿Y guitarra?
-“La asadora”,
me la ha dejado Pepe Robles.
-Hombre, lo
que me preocupa es que te metas otra vez en esas cosas.., te van a traer
recuerdos y ..,pero en fin si tu crees que ya estás mejor…
-Si, lo voy a
intentar. Lo que no puedo es estar toda la vida metido en un agujero.., tendré
que intentar salir..¿no?
-¡Así me gusta
que hables…!, ¡Con dos cojones y un palito!,Juan, tráete otras dos cervezas!.
-Gracias,
Paco.
-¿Porqué?
-Porque me has
echado un cable y te lo agradezco
-Venga,
Isidro, No me jodas, ¿ es que tú no hubieras hecho lo mismo conmigo?
-Me imagino
que sí.
-Pues por eso.
Anda, calla y bebe.
62 inevitable.
-No
quisiste hacerme caso y… La habrías hecho voluntario en Aviación y, al mes, con
el pase pernocta, a dormir a casa. Ahora, sin embargo, a Alicante.. En fin de todas
maneras, yo hablaré con el Coronel de la Base y a ver si, cuando jures
bandera, puede conseguir que te traigan al Gobierno Militar o a la Caja de
Reclutas.
-Gracias,
papá.
-¿Cuándo
tienes que incorporarte?
-Mañana
a las doce, en la Caja de Reclutas.
-¡Ay,
hijo mío!
-No
te preocupes, mamá, si Alicante está cerca, seguro que dentro de quince días
estoy aquí con permiso.
-Ten
cuidado, Isidro.-y lloraba.
-Venga,
Amalia, que tampoco se va a la guerra.
-Ya lo sé,
pero…
…………………………………………………………..
-¿Tú que
opinas de esto de la mili, Dro?
-No está mal,
a mi me gusta, vacaciones…
-¡Y una
leche!, pues menudas hinchás a andar y hacer gimnasia-¡Venga inútiles, arriba,
que son las seis y media-dentro de un minuto formados ahí fuera en perfecto
estado de revista-el toddy está malísimo-sabe a petróleo- el bollo está como un
risco-hacer instrucción-tu que eres el mas alto de la compañía, serás el
guía-cualquier cosa que salga mal en la marcha será culpa tuya-¡Alto!-A
cubrirse- a ver los de cabeza-no puedo estirar el brazo porque éste está pegado
a mi como una lapa-mi capitán yo no llego-la culpa es del guía-bofetada para
los siete de cabeza-y yo que sé-las botas me rozan-los pies me echan sangre- en
el botiquín tienen una cosa –un líquido-que te lo echan en los pies y se te
ponen como piedras-cuando te eche esto ponte a correr- y cuando dejen de
arderte-paras-¡joder que calor hace en Rabasa- .Mayo-Junio-Julio-Agosto-ni por
las noches se puede dormir- la última litera es la peor-porque aunque entra un
poco de fresco-se oyen venir los mosquitos en bandadas-como los cazas en la
guerra- esto es una gilipollez-como vamos a recoger colillas de este descampado-si
eso es abono para la tierra-Nada, he dicho que ha recoger colillas y a
recogerlas-mañana de marcha-me duele la garganta-tengo anginas-me pongo un
pañuelo al cuello- a ver tú que pareces del ejército de pancho villa- tres
kilómetros a font-calent-a tirar tiros-eso me gusta-bocadillo de mortadela-y
para el campamento-las doce el mediodía-julio-no cae agua en las duchas-a
vestirse otra vez sudado -y a
comer-mosca no te comas eso que es mío-echan la ristra de morcillas en salsa de
tomate hasta con la chapa-el chusco está bueno-voy a coger otro para la
merienda-esta tarde debajo e las moreras-con los amiguetes de Albacete-una lata
de mejillones y cerveza-es el mejor momento del día-a formar-retreta-fulanico
de tal-presente-mi sargento es que menganito está en el botiquín-ahora nos roca
morirnos hasta mañana-en que volvemos a resucitar-a las seis y media-en mi cama
hay una tía-imaginaria- tráeme el jarrillo para mear-no os tiréis pedos
maricones-todos fuera a hacer el pato-ya veréis como se os quitan las ganas de
cachondeo-ya están aquí los mosquitos-¡AMEN!
-Si, Isi, pero
no vemos a nadie, cambiamos de aires-por las tardes en las duchas viejas-que
están inundadas porque se han roto las tuberías y dentro hay metro y medio de
agua-nos bañamos-te acuerdas de la balsa de la huerta del obispo-el gustico del
agua fría en la pechuga-esta está igual o mas fría si cabe-y de paso no bebes-porque
aquí no se puede uno roscar-que te meten en la prevención-y además estás mas
flaco-y eso es bueno-dentro de diez días juras bandera y si te vas a tu pueblo
pues bien-no quisieron los boinas negras que te fueras con ellos-joder que
manía con los cuerpos especiales-el tuyo es especial- tienes el tobillo derecho
torcido y te roza la bota y echas sangre como un gorrino-como cuando te pilló
tu padre el pié con la colorá-te acuerdas-y además así no vas a Galaxi, que
aquello se estaba poniendo peligroso con Mari-Carmen-ni te bebes la ginebra
como el agua-y en fin que la mili es un chollo-que te lo digo yo-y ¡YA HEMOS
TERMINADO!
63 ¡Si, j…..
-¡Ay, hijo
mío!, que guapo estabas vestido de uniforme.
-¿A que sí,
mamá?- me reía.
-No te burles-
A mi me ha emocionado lo de la jura de bandera, con los tambores y eso..
-He hablado
con el Coronel de la Base y ha dicho que cree que sí. Le ha escrito a un
Coronel, amigo suyo, de tierra y le ha dicho que va a hacer lo que pueda.
-Gracias,
papá
-Que bien,
hijo mío, así estarás ya en casa.
-Y podrás ir a
trabajar a la Caja cuando no tengas guardia. ¿no decías que si haces cien horas
al mes te dan la paga completa?
-Eso me dijo
Vitaliano.
-Pues nada, a
ver si hay suerte.
-Gracias papá.
64 ¿mas música…?
-¿Te
acuerdas de mí?
-¡Joder
que si me acuerdo!. Rodolfo, Robert, Joahn…, “ El Pava”.
Ese
día me tocaba guardia. Había entrado por la mañana, a las doce y a las siete le
había pedido permiso al Teniente, par acercarme a casa a por la cena.
Cuando
iba a entrar al Gobierno Militar, Rodolfo me había visto. Llevaba sin saber de
él desde lo de los Nijar.
-El
mismo. ¿Qué haces vestido de militar?
-Tú
que crees, debe ser la mili ¿no?
-¿Y
donde estás?
-Aquí
en el Gobierno Militar.
-¡Vaya
enchufe!
-Pues
anda que el tuyo, porque alguien me dijo que la hiciste en la Caja de Reclutas,
dos puertas mas allá de esto…
-¿Cómo
llevas la música?
-Mejor
que nunca, porque no toco.
-¿Hombre,
algo harás?
-Si,
darle clase de guitarra a la hija del Teniente.
-No,
si digo de conjuntos.
-Pues
no
-Entonces,¿
estás libre?
-Como
un gorrión.
-Pues
vienes que ni pintado, porque estoy buscando un guitarrista y un bajo. Tengo un
batería en Pozo Cañada, Paquito, que es
panadero y toca de maravilla y con el Botero que toca la trompeta y Juan que
toca el saxo y el clarinete, queremos hacer un grupo, para tocar para bailes y
eso…
-No
sé, no sé. No tengo muchas ganas de meterme en músicas.
-¡Si,
hombre!.Mira, voy a hablar con Luís, “ El Lobo”, que toca la guitarra de muerte
y, si quieres, tu tocas el bajo y ya está.
-¿Y
de equipo?
-Yo
tengo un equipo de voces de la leche, con eco Binson y todo..
-Pero
yo no tengo equipo.
-Bueno,
eso ya lo buscaremos. Voy a ver a Luís y con lo que me diga, te llamo esta
noche al Gobierno. Si dice que sí, mañana por la noche, nos juntamos en el
ensayo, que es en casa del Boti, el trompeta y hablamos…¿te parece bien?.
-Bueno,
aunque ya te digo que no tengo muchas ganas de música. Además, yo nunca he
tocado el bajo.
-Es
igual, como sabes tocar la guitarra, tampoco será muy difícil…, digo yo.
-Dices
tú.
65 La Banda.
-Pasa,
pasa…
-Buenas
noches muchachos, soy Isidro.
-Este
es Pepe “El Boti”, Juan y Paco… a Luís ya le conoces, ¿no?-Rodolfo había hecho
las presentaciones.
-¿Qué
pasa “Lobo”?.
-Pues
nada, aquí el liante de Rodolfo, que dice de hacer algo para sacar unas
perrillas.
Paquito,
al que pronto llamaríamos “El Mada”, porque se dedicaba a hacer magdalenas, era
un chaval de nuestra edad. Como buen batería que se precie no dejaba de darle
palos a la “Premier” y parecía que lo hacía bien.
Pepe
“El Boti”, que hacía botas de vino para exportar, y Juan, a quien bautizaríamos
como el “Medicinas”, porque era mancebo
de farmacia; rondarían los cuarenta. Tenían un equipo de voces aceptable y un
ensayo. El balance estaba hecho, podía haber grupo.
-Lo
único que nos falta es un bajo para que lo toque Isidro-Y además tenían ganas,
porque Rodolfo insistía.
-Hombre,
yo nunca he tocado el bajo, pero puedo comprar uno de segunda mano y…
-Yo
tengo equipo de cuando Los Trasgos-dijo Luís- y el amplificador para el bajo
podemos pedirlo prestado. Se quien tiene el “Selmer” de Kocsila.., a lo mejor
nos lo dejan para probar, a ver como suena esto.
“Esto”,
iba a ser primero “La Banda” y después, cuando se marchó Rodolfo y entró Tony
Arcos, “ Los Brujos”.
Durante
los tres años siguientes, tocaríamos en todos los pueblos de la provincia y en
los de Murcia y Alicante. Un grupo de baile que sonaba bien, sin más
pretensiones, al principio, que tocar las canciones del momento para que la
gente bailara y sacar unos duros, que buena falta nos hacían.
Para
mí, aunque no quisiera reconocerlo, suponía una nueva oportunidad para volver a
intentar la escapada.
No
sé como no escarmentaba. Volvía a sentir la música metida en la sangre. No
había vuelto a escribir una canción desde lo de Madrid., con Valentín, pero
sentía deseos de hacerlo. Era marzo del 71.
Cuando
salimos a la calle, como casi siempre que había emprendido algo en la música,
no se porqué, estaba lloviznando. ¿Porqué hará tanto frío en los ensayos?.
-¿A
que te dedicas, Luís?
-Ahora
mismo a nada. He terminado la mili y estoy buscando trabajo…¿ Y tú?
-Yo
estoy haciendo la mili, me licencio en Mayo. Somos de la misma quinta, solo que
tú del reemplazo de Marzo.
-Si.
Si te enteras de algún trabajo, avísame.
-Descuida.
Bueno, Luís, mañana nos vemos.
-Hasta
mañana, Isidro.
Conocí
a Luís en las Navidades del 69, cuando hicimos aquél engendro que se llamó “ La
Cosa” y tocamos en Galaxi. En plena época negra.
El
había intentado lo de la música con toda su alma en el 66, con Los Trasgos.
Todos ellos dejaron trabajos y estudios y se embarcaron en la aventura. Lo
tuvieron muy cerca cuando les apadrinaron “Los Brincos”, pero las cosas no
salieron.
Estuvieron
en Madrid y luego, después de discutir con Adrián, en Tarragona con mi primo
Morgan de solista.
Después
se fueron a Canarias para tocar y buscar una orientación en la música que
hacían. Cuando volvieron de allí, que sonaba el grupo de maravilla, lo dejaron
todo por culpa de la maldita mili.
Ahora,
Luís, que tenía novia, Mari Carmen, andaba loco por un trabajo fijo, para
casarse y reorganizar su vida…¿Porqué será que me sonaba aquella canción…?, por
lo menos algunas estrofas de la
letra.
66 …..Bueno, pues.
-¿Qué
piensas, Isi?
-Nada,
Dro. Mira ahí está la “Fifí”
Era
mi gata. Me esperaba siempre subida en los machones de la verja de los primeros chalets de las Casas Baratas.
Le había puesto un cascabel , con un lazo rojo y por la noche, cuando venía del
ensayo, a las doce o la una de la noche, nada mas llegar al barrio, oía el
tintineo. Yo seguía andando, ignorándola y, luego a luego, se acercaba a mí. La
tomaba, le hacía unas carantoñas y la echaba al suelo y, entonces se veía
andando a mi lado hasta la casa.
-No
suena mal “ La Banda”, ¿eh, Isi?
-No.
Está bien. Da gusto tocar con la gente esta. Son buenos chavales. Con quien
mejor me llevo es con Luís. Debe ser porque le conozco de hace más tiempo y
eso. … Te acuerdas el otro día, cuando estaba tan morrudo y al terminar el
ensayo nos juntamos en la puerta los dos y…¡Joder, Isidro!, que a las mujeres
no hay quien las entienda-hoy hemos vuelto a tener otra enganchada- porque él
es de Lugo-Mari Carmen y yo-que si no te pongas esa falda tan corta-pues me la
pongo porque quiero-que a ver si buscas trabajo-que no es tan fácil-ya lo
intento-hemos ido Isidro y yo a ver a un tío en Banesto que lleva lo del Hotel
Los Llanos y nos ha dicho que ya veríamos- y a una gestoría-pero las cosas no
están fáciles-total que tú-que yo-que los dos- no hay quien las entienda
Isidro- a mi me lo vas a decir Luís- que ahora resulta que aquello que te conté
de “mi rubia”-ahora está saliendo con Ángel-que ha reñido con su novia-seguro
que cuando estábamos en Madrid, Valentín y yo-ya le había tirado los tejos-si
es que las tías son la leche-vamos a hincharnos a vino-y a roscarnos como
piojos-que ¡ay!- que desgraciado soy Isidro-porque Luís es de Lugo-pues anda
que yo Luís- así estaba yo como tú, cuando hicimos la Cosa-en Galaxi-pero a mi
me habían dejado y estaba jodido-y a ti no- porque aunque hayáis discutido- a ti la Maricarmen te
quiere mucho- no seas zorro-ya nos hemos bebido una botella de vino-que nos
traigan otra-aquí no hay vino bastante para roscarnos nosotros-pero a mi Luís
la cosa me la trae floja-yo creo que los mundos y la voz y la matraca-y si no
oigo la voz no me enredo con ninguna tía-si pero tu tienes trabajo-pero oye
Luís has oído la voz-que voz Isidro-tu estás como una cabra-y eso de los
mundos-joder estás mas borracho que yo, que ya es decir- ahora pillamos y
lloramos-y luego nos reímos y contamos chistes-Paco me echó a mí una mano-ahora
nos la echamos los dos-y listo- que no se puede consentir-que mañana voy y le
digo a la Maricarmen-que si ha oído la voz-y que lo del mundo es fundamental
para que sigamos juntos-y que si no-¡¡Ay Isidro!!-¡¡Hay Luís!!-no está mal lo
de la Banda-hacemos un conjunto y nos vamos con la música-si a otra
parte-Ja,Ja,Ja-venga que van a cerrar-vámonos ya-pues vámonos-adiós muchachos y
que quede constancia que aquí no hay vino bastante-para roscarnos a
nosotros-¡HALA!
-Por
cierto, Dró, que no se me olvide que tenemos que decirle a Luís que hay
oposiciones para entrar en la Caja y que Vitaliano, en la academia, prepara a
gente. Ya verás que alegría se va a llevar. Con lo metódico y lo astuto que es,
seguro que aprueba.
-Seguro.
Había
morciguillos, volando alrededor de la luz de la calle, delante de mi casa,
cazando mosquitos. Las acacias ya tenían hojas; y las higueras y los
albaricoquero de los patios…Los chalets, recién blanqueados olían a cal, a
jazmines y a madreselva.. El Barrio de las Casas Baratas se había vestido de
primavera y estaba como siempre precioso…
67 no, no, quita…
-¿Es
que no piensas echarte novia, Isidro?
-De
momento no, mamá.
-Y
el conjunto, ¿Cómo va?
-Bien,
son gente muy maja. Estoy muy a gusto con ellos.
-Pues
ahora, que ya has terminado la mili, podías buscarte una buena muchacha y
casarte. Es lo que hace todo el mundo ¿no?
-Mamá,
a mi lo que haga todo el mundo me trae sin cuidado. ¿Qué quieres, que busque
una novia, una casa y me case., no?..¡Eso es! Y que me meta allí todo el día
con mi mujer, a ver la televisión y a oír llorar a los chiquillos..; y los
sábados al cine y los domingos, después de misa, a tomar el aperitivo..¿no?..
Eso no es para mí.
-Pues
es lo que hace todo el mundo. Tus amigos ya tienen novias y se han metido a
comprar un piso y piensan en casarse y eso…¿y el trabajo?
-Bien,
muy bien…
Estaba
claro. Mi madre no sabía cuales eran mis pensamientos, ni mis proyectos y eso
le preocupaba.
Cada
vez que nos quedábamos solos, trataba e sonsacarme. Hábilmente empezaba una
conversación de manera intranscendente y cuando me daba cuenta estabámos hablando de lo mismo. La novia, casarse,.. Lo
único que sabía de mí es que no paraba en casa. Me levantaba, me iba a
trabajar, venía a comer y ya no me volvía a ver hasta el día siguiente. Estaba
preocupada.
El
trabajo en la Caja iba bien. Había sustituido a César en el Negociado de
Valores y desde la tercera planta, en el mismo despacho donde entré cuando
volví de Madrid, me habían trasladado a la primera. Era un despacho muy bonito,
con cristalera de colores y las paredes chapadas en madera, junto al de
Subdirección y Secretaría.
El
trabajo era mucho y, como me habían dado la oportunidad de pedir un compañero,
llamé a Paco Alemañy, que andaba por urbanas, por si le podía interesar.
Paco
había accedido y, ahora trabajábamos juntos. Nos pasábamos allí todas las
tardes, incluidos algunos sábados y, yo hasta algunos domingo.
Cuando
salíamos, a las siete o has ocho de la tarde, tomábamos una cerveza hasta las
nueve o las diez y luego iba al ensayo, casa del botero y al terminar, sobre
las doce, a casa.
Los
sábados y domingo, si había contrato, a tocar por los pueblos con el grupo y,
si no, con Paco, Luís Picazo, “El Gamba”, César y, un muchacho de Badajoz, que
trabajaba en la Central Contable de Banesto y, al que llamábamos “Veneno”; a
pescar al Guadalquivir o a cazar perdices, todo dependía de la época del año y
de la veda que estuviera abierta.
Cuando
el trabajo no era tan agobiante nos juntábamos, a las cuatro y media de la
tarde en “El Cármen”, una cafetería de las Casas Baratas y jugábamos a los
dados y proyectábamos la próxima
pesquera del domingo. Luego, a beber vinos al Mesón del Pollo, o a Nuestro Bar.
Solíamos
llevar la guitarra y, cuando empezábamos a cantar, hacíamos corrillo. La gente
participaba y lo pasábamos bien. Terminábamos como siempre, en los bares de
mala nota, y normalmente pasados de
cucharadas.
Uno
de los más liantes era yo. Trataba, por todos los medios, de no tener un minuto
libre que me permitiera quedarme a solas con Dro.
Sabía
que no le gustaba lo que estaba haciendo. Me había vuelto algo camorrista y
frecuentaba un bar de alterne, en la carretera de Circunvalación, junto a la
SEAT, donde algunos días me daban las tres y las cuatro de la mañana, burreando
con las chicas de la barra. Más de una vez tuvieron que sacarme de allí, Paco o
César, borracho como una uva, para que el chulo de turno no me rajara como a
una sandía.
En
Septiembre, después de la Feria había estado saliendo, durante algún tiempo,
con Juanita, una chavala de Pozo Cañada que había conocido una vez que fuimos a
tocar allí con la Banda. Me la había presentado Paco, el batería, que era del
pueblo.
Pero
mi manera de ver a las mujeres había cambiado. Ya no pensaba en otra cosa que
ir a bailar o a divertirme con ellas y, cuando me hablaban de noviazgo, les
confesaba abiertamente que eso no formaba parte de mis planes. No tenía ningún
interés en conocerlas mas a fondo ni, por supuesto saber si tenían un mundo y
mucho menos conocerlo y participar en él. Solo me interesaba lo que estaba a la
vista y lo que se adivinaba; lo demás eran inventos y gilipolleces mías que,
como decía Dró, eran cosas de ilusos e ingenuos.
La
ley del péndulo, como sabría después, había funcionado en mi vida, como en la
de todos los seres humanos, a la perfección.
68 ¿
entonces…?
-¿ Que te
pasa, Isi?
Era inevitable. Tarde o temprano tenía que suceder.
-Nada, Dro. Ya
sabes que las Navidades me ponen triste, no lo puedo remediar.
-Eso no es
malo. Es época de reflexión, y…
-Claro, por
eso apareces tú, ¿no?
-Hombre para
algo estoy aquí…¡No te quejarás!, en el último año y medio te he dejado hacer
digamos… tonterías, sin de decir nada, aunque a veces, he estado a punto de saltar y…
-¿Y qué?
-Nada, nada,
solo que.., en algunas cosas te has pasado.
-¿Cómo en qué?
-De sobra lo
sabes. Has bebido como un cosaco y, lo de los mundos, te ha importado tres
leches.
-¡Ya estamos! ¿Pues
no habíamos quedado que eso era un tontería?,¿a que vienen los reproches?
-¡Y lo de
andar, siempre, de gresca en lo de la SEAT.
-¡Bah,
tonterías!. Yo no le he hecho mal a nadie.
-Tú no, pero
has estado, un par de veces, a punto de que te rajen.
-Ná, exageras.
-Si, si..
Bueno, solo quiero que sepas que sigo aquí y que, en lo que pueda ayudarte… En
fin, me alegro de que haya pasado el temporal. Has estado un poco dramático y
guerrillero y si llega a durar un poco más, reventamos.
-Quizás se me
ido un poco la mano. Si te digo la verdad me daba miedo volver a encontrarme
contigo.
-Pelillos a la
mar. Oye, Isi, es buena gente esa de la Banda, de verdad, me gusta. Me ha
alegrado un montón que Luís aprobara las oposiciones y entrara a trabajar en la
Caja. Es un muchacho estupendo y su novia también.
-Hombre,
alguna cosa buena tenía que sucederme en el tiempo que hace que no hablamos, y
la amistad de Luís es de lo mejor que me ha pasado últimamente.
-Me alegro.
¿No te importa que haya venido, Isi?
-Al contrario.
-Entonces,
¿amigos?
-Amigos, Dro y
esta vez, hasta la muerte.
69 ¿
..clases de qué?.
-¿Isidro?
-Si, dígame.
-Soy Eloisa.
Igual no te acuerdas de mí. Estuvimos juntos dado clase de Matemáticas en la
academia de D. Ascle.
-¡Ah, si!,
dime, dime..
-Pues nada,
que unas amigas y yo, queremos aprender a tocar la guitarra y me he acordado de
ti. Si quieres, nos podías dar clases y nos enseñas.., nada, solamente a
acompañar y eso.., para cantar canciones cuando nos juntemos las amigas..¿a ti
que te parece?
-Pues…, no sé.
Nunca he dado clases a nadie, así en plan formal.., pero bueno..¿Cuantas sois?.
-Seis o siete.
-¡Hala!..bueno,
pues vale.
-¿Y donde
daríamos la clase?
-No sé, en mi
casa mismo.
-¿Y de
cobrarnos?
-No tengo ni
idea.
-Hombre, a una
amiga mía le cobraban trescientas pesetas al mes, por tres clases a la semana,
de una hora…, si te parece bien..
-Pues…
bueno...
-¿Entonces?
-Hoy
es viernes.., pues el lunes si queréis empezamos.., nos vemos en mi casa a las
cinco de la tarde, tómate nota de la dirección.
-Dime.
-En
el Barrio de las Casas Baratas, detrás de la Iglesia de Fátima.., calle…..
-Vale,
ya se donde es, el lunes a las cinco estaremos allí.
-Y
llevaos las guitarras.
-¡Ah,
claro!
-Adiós.
70 Si
te sacas unas perrillas…
-¿Aquí
en casa?
-Si,
si no te parece mal.. Solo será una hora por la tarde, a las cinco y únicamente
lunes, miércoles y viernes.
-¿Y
donde vas a dar la clase?
-En
el salón. En el único sitio que se me ocurre.
-Vaya
tiberio..¿ Y les vas a cobrar?
-Si,
trescientas pesetas al mes a cada una y son seis o siete.
-¿Y
quienes son?
-Yo
que sé, mamá. Solo conozco a Eloísa, la que me ha llamado. Estudió conmigo en
casa de D. Ascle,.. dice que son amigas suyas…
-Ya.
Bueno, pues nada, si te sacas unas pesetas, bueno va.
La
verdad es que a mí tampoco me volvía loco la idea de tener una obligación más.
Estaba acostumbrado a terminar de comer y, con el último bocado, salir pitando.
Suponía apartarme, un poco, del resto de los amigos. No podría ir a jugar la
partida de dados a las cuatro y media a “El Carmen”, pero bueno…ya me juntaría
con ellos después, aún quedaba mucha tarde, si es que los pillaba porque,
después de salir de la cafetería no sabíamos nunca donde terminaríamos, ni a
qué hora.
La
otra cosa que me preocupaba, era que nunca había tratado con tantas mujeres a
la vez y no sabía si podría barajarlas y como hacer para que la clase no
terminara en un “guiry-gay”.
La
actitud de mi madre, cuando le dije lo de las clases, me había dado la
sensación de que no quería convertir su casa en un gallinero. En fin, me había
comprometido y la única manera de saber lo que iba a pasar era, que pasara. Al
fin y al cabo, si se daban mal las cosas, o no me veía capaz de seguir adelante,
siempre podría inventar alguna excusa para cortarlas. Además, un dinerillo extra
nunca venía mal a gente que, como yo, entregaba en casa, todo el dinero que
ganaba.
71 Isi, ¿ has oído…?
-¿Qué
opinas tú de eso de las clases, Dro?
-Hombre,
no está mal.
-Pues
no lo dices muy convencido. Como si no te conociera.¡Anda, habla!
-De
verdad, me parece bien. Te sacas unas pesetillas, el ambiente es bueno..
Algunas son un poco escandalosas, pero es normal, tantas muchachas juntas..¡Ah!
y las hay guapas y otras con dinero..
-¿Y..?
-Pues
que son muchas, ¿no?
¿Y
qué?, ¿o es que no domino la situación?
-Si,
si. La verdad es que me has dejado sorprendido, no esperaba tanta eficacia.
-¿Entonces?
-No,
sé, verás…, no sé como decírtelo sin que te enfades, ni te rías..
-¡Joder,
Dro,.., me estás poniendo
nervioso!.¿Quieres decirme que es lo que te preocupa?
-Bueno,
verás..¿Te acuerdas del otro día, cuando volvíamos de trabajar, a las tres de
la tarde, con un calor de justicia y…
-¿Y
qué?
-Y
vimos a la rubita esa, que es delgada y tiene los ojos alegres como un gorrión
y las piernas tan bonitas y sonríe a todas horas… Si, hombre, la que se sienta
justo enfrente de ti, en las clases y que se pone nerviosa cuando le hablas y
le salen los colores….
-Sigue..
-Y
le dijiste…”Venga, que ya no puedes ni con los zapatos”… y se echó a reir..
-¡No
me digas nada, Dro.!
-Isi,
¿oíste lo mismo que yo?
-Si.
-Entonces,
¿porqué no me has dicho nada?
-Porque
nunca pensé que, de verdad, algún día… oiría esa Voz…
©Isidro Martínez Palazón.
Capítulo Página
1
gorriones y tebeos. 2
2
Víctor. 3
3
morciguillos… 5
4
Las palomas…. 9
5
La bici. 11
6
Cantar. 12
7
El palo 14
8 el Instituto 17
9 problemas. 20
10 mis padres 21
11 la química 22
12 el gordo Sotoca 24
13 ¡salta! 26
14 las notas 27
15 la “Sonik” 28
16 los nijar 29
17 El mosca 31
18 mas notas 34
19 en el patio 35
20 aquí en mi mube 36
21 La Bolera 38
22 apendicitis 40
23 Adiós 41
24 ¿y ahora? 42
25 los pobres y.. 43
26 ¿contadores? 46
27 Don Jesús 47
28 ¡Ya! 48
29 y “botones” 49
30 ¿contadores? 50
31 la Caja 51
32 a Madrid 52
33 Dro 53
34 fichas 55
35 color caña 57
36 Cristina 58
37 Vitaliano 59
38 Alemañy 60
39 el ratón 62
Capítulo Página
40 con los Trasgos 63
41 El puente la gorda. 64
42 escarceos 67
43 Valentín 68
44 ¿y si no quiere? 69
45 la cobata 70
46 ¿por fin? 71
47 El festival 73
48 y, ¿ahora? 76
49 ¿porqué
no..? 77
50 ¡aquí estamos! 79
51 ¡primer asalto! 83
52 la carta 85
53 ¿el cuento de la lec.. ? 87
54 Juan Pedro.. 89
55 ¡Cantala…! 90
56 mira a ver, anda.. 92
57 Pues… 93
58 …y mientras..? 95
59 Adiós, adios. 96
60 ¡A la m…. 97
61 La resaca. 98
62 inevitable. 100
63 ¡Si, j… 101
64 ¿mas música..? 102
65 La Banda 103
66 bueno, pues… 105
67 no, no, quita… 106
68 ¿entonces? 108
69 ¿clases de que? 109
70 Si te sacas unas p… 110
71 Isi, ¿ has oído? 111