Afrodisíaco
De Luis Visentín
visenteatro@hotmail.com
Esta obra no podrá ser representada
total o parcialmente sin la autorización del autor por intermedio de ARGENTORES
(Sociedad General de Autores de Argentina)
Personajes:
Rigoberto
Venus
Gladiola
Jazmín
Una oficina y sala de espera, ambientada con elementos mínimos. Algunos
sillones. Un revistero. Un perchero. Un pequeño escritorio. Entra Rigoberto. Su
traje es llamativo, aunque intentó vestirse bien, no lo logró. Su corbata es
estridente. Peinado con raya al medio. Usa anteojos. Es tímido, torpe e inseguro. Trae un maletín
en su mano, que rara vez lo suelta. Observa el lugar. Saca un pañuelo, limpia
el sillón. Se sienta. Entra Venus, es
la secretaria. Es muy atractiva, voluptuosa, cabello recogido. Un trajecito muy
ajustado y los típicos anteojos. Deja unas carpetas sobre el escritorio. Repara
en Rigoberto. Sin mirarlo.
VENUS: Buen día.
RIGOBERTO: (Exageradamente simpático, se para, muy
formal) ¡Buen día!
(Venus saca unas carpetas del
escritorio y sale. Rigoberto la sigue, resopla entusiasmado. Se sienta, toma
una revista que tiene fotos de mujeres desnudas. Sorprendido, mira hacia todos
lados. Se divierte, se ríe. Silba. Transpira. Emite raros sonidos. Se seca la
frente con un pañuelo. Todo es muy exagerado. Vuelve Venus. Se asusta. Se le
cae la revista. Intenta disimular y es peor, se le cae el revistero. Acomoda
todas las revistas juntas, no entran, las aprieta con el pie, hasta que la deja
en el mismo lugar. Queda satisfecho.
Venus es muy formal. De carácter brusco. Nunca sonríe.)
VENUS: ¿Señor
tenía turno?
RIGOBERTO: Sí. Es
decir no.
VENUS: (Cortante) Sí o no.
RIGOBERTO: (Tartamudea)
Nooo, es de…decir, siiiii. La doc…doctora me dijo… ¡Bah, no se si es doctora!...Sí,
la doctora Afrodita.
VENUS: Licenciada
en el Arte de la Seducción.
RIGOBERTO: La
seducción...Digo la docto…licenciada en…en eso. Me dijo que venga y yo vine… (Ríe)
VENUS: (Irónica) ¡Ah, y Ud. Vino!
RIGOBERTO: (Alegre, reafirma) Sí. Vine.
VENUS: Aja…veo. (Tajante)
¿Y por qué andaba hurgando esa revista pornográfica y degenerada que tiene mujeres desnudas?
RIGOBERTO: (Descolocado) ¡Nooo!...
en realidad, tome una revista, no sabía lo que era…¿Vió?
VENUS: (Puritana) Vio lo
que era y no la dejo. Hay otras revistas. (Lo
apura) No se haga el inocente. Le encanta ver a esas atorrantas desnudas, que
van a ir al infierno junto a Ud.
RIGOBERTO: ¿Al
infierno? (Se asusta) ¡No en realidad yo quise..! ¡Quiso…!
VENUS: (Furiosa) ¡Quiso verlas porque le encanta!..
¡Se babea! ¡Porque disfruta!... ¡Porque se excita!.. (Grita) ¡Y no me diga que no!
RIGOBERTO: ¡No le
juro! ¡Nooo!… (Hace una cruz en sus
labios)
VENUS: (Frenética) ¡No
jure en vano, que señor lo está mirando! (Alza
la mirada, Rigoberto también mira
hacia arriba, muy temeroso. Inquisidora) ¿Seguro que nunca compro una de
esas revistas chanchas? Debe tener alguna escondida por ahí, pecador. ¡Al
infierno va a ir! Diga la verdad. ¿Tiene o no tiene de esas revistas cochinas?
RIGOBERTO: (Inocente, angustiado) ¡Noooo… no tengo
más!
VENUS: (Boquiabierta) ¡Ah, el señor no tiene
más! ¡Entonces quiere decir que tuvo!
RIGOBERTO: (Se da cuenta) ¡Sí, digo… nooo, nunca
tuve!
VENUS: (Se enfurece. Se le acerca) ¿Me esta
mintiendo? (Déspota) ¡Míreme a los
ojos! (Gritando) ¿“Tubí” o “no tubí”?
RIGOBERTO: (Aturdido) ¡Nooo, “no tubi.!”...”Youtubi” (Resignado) ¡Es decir, “sí, tubi.!”
VENUS: (Indignada) ¡Entonces tuvo, cochino!
RIGOBERTO: (Quebrado) ¡Sí, “tubi” hasta que salió
la video!
VENUS: ¿Qué
video?
RIGOBERTO: La
videograbadora
VENUS: (Asombrada) ¡Ah, y
después se modernizo! ¡Y alquilaba películas pornográficas!
RIGOBERTO: ¡Le juro que nunca más! …bueno “dos ve”…fueron “dos ve”,
nada más…
VENUS: (Irónica) ¡Así que “dos ve”! ¿Y las
revistas?
RIGOBERTO: Y… de
esas revistas, esteeeeee… sí… hace muchos años… me presto una… un amigo.
VENUS: ¿Y cuando las tuvo? ¿Que hacía con esas chicas todas
desnudas? ¿Las abrigaba?
RIGOBERTO: ¡Nooo! Leía los artículos, los reportajes… (Exagera, quiere ser creíble) ¡Son muy
interesantes!… (Lascivo) ¡Había cada artículo!
VENUS: (Puritana) ¡Leía esos artículos que
seguramente eran de sexo!
RIGOBERTO: ¡Siii, digo...noo!... ¡Nooo son artículos!…eran artículos
de “muy interés” general.
VENUS: (Firme)
El sexo es de interés general.
RIGOBERTO: (Ingenuo) ¿Sí?
Era por curiosidad nada más. Para instruirme. (Sincero) Se que es una de fantasía...
VENUS: (Feroz) ¡Ah, te gusta la fantasía, retorcido,
puerco, perverso!
RIGOBERTO: ¡Siii, digo, nooo!... ¿A quién no le gusta tener
fantasías?... (Pausa. Angustiado) Es
que soy muy tímido y…y...y...
(Saca de su maletín, un Control Remoto de TV, mucho más grande que los
normales, apunta a Venus. Efecto sonoro. Cambia la luz. Es el “pensamiento” y
el “deseo” de Rigoberto. Venus modifica su actitud y se pone muy sensual.)
VENUS: (Cachonda) ¿Y nunca se te ocurrió
seducir a una mujer real?
RIGOBERTO: (Inhibido) Bueno…
en realidad... nunca tuve la oportunidad… ¡Bah, cuando tuve!… (Desolado) ¡No me anime!…
VENUS: (Sensual, intencionada) ¿Porque sos muy tímido, papi?
(Le coloca
provocativa, la rodilla sobre su pierna, a Rigoberto la situación lo supera.
Está muy nervioso.)
RIGOBERTO: Buenooo…yooo…yoooo…
VENUS: (Lanzada) ¿Vos que…“papito”?
RIGOBERTO: Es que
estoy un poco nervioso... una mujer… (Venus
juega su cuerpo. Danza divertida.)
VENUS: ¡Una mujer como yo, pone nervioso a cualquiera!... ¿No? (Se le acerca, provocativa, sensual.) ¿Que
viniste a hacer acá? ¡¡Papi!! ¿No es ésto lo que buscas?
RIGOBERTO: (Alterado) ¡Noo, digo, sí!…vine…estoy
acá… al concurso, digo, al curso… para... para poder vencer mi timidez. Eso.
VENUS: (Burlona y sensual)
¡Ay, mi “papuchi” es tímido! (Se ríe. Lo
toma de la corbata y lo levanta. Lo pasea.
Rigoberto se deja llevar. Todo es muy grotesco. Venus se divierte.) ¿Y qué
te pasa cuando tenes cerca una mujer? ¿Cuándo estas cuerpo a cuerpo? ¿Piel a
piel? ¿Labio a labio? (Lo atrae
bruscamente hacia su cuerpo.)
RIGOBERTO: (Tonto. Muy rígido,
con los brazos caídos mirando para otro lado, mientras Venus lo abraza y
acaricia) Me trabo…me “tildo”…no…no me salen las palabras…me pongo como un
celular…me “bloqueo” y no encuentro el “asterisco”…muy…me pongo muy…
VENUS: (Divertida) Te pones muy estupido.
RIGOBERTO: ¡Sí,
digo nooo!... ¡No se como manejar mi “celular”!…digo mi timidez…
VENUS: (Melosa) ¡Y te va
a encontrar el asterisco! ¡“Mamita” te va a sacar toda la timidez! ¿Sabe mi
“papuchi”?
(Música. Britney Spears- “Early mornin”. Cambia la luz. Venus comienza a sacarse la ropa, se
suelta el pelo, se saca los anteojos. Esta muy sensual, desenfrenada, grita. Su
cuerpo tiene movimientos frenéticos. Rigoberto
se regocija, se afloja la corbata. Va tomando una actitud formal. Se sienta en
el escritorio de Venus, coloca sus pies sobre el escritorio. Ella termina de
danzar y se reacomoda la ropa. Sale música. Luz general. Se invierten los roles.
Venus tiene una actitud de timidez, reprimida. Se siente observada. Se sienta
en el lugar que estaba Rigoberto.)
RIGOBERTO: (En el tono
autoritario anterior de Venus) ¿Tiene turno? (Venus nerviosa. Toma la personalidad y las inseguridades de
Rigoberto)
VENUS: Sí,
digo nooo...
RIGOBERTO: (Autoritario) ¿Sí o no?
VENUS: (Titubea) Bueno la doctora…me dijo...bah...No
se si...
RIGOBERTO:
Licenciada Afrodita.
VENUS: La
licenciada Afrodita… me dijo...que…que
RIGOBERTO: (La apura) ¿Qué le dijo?
VENUS: Que
viniera. Y yo vine.
RIGOBERTO: (Burlón) ¿Ahhh, y Ud. es tan sumisa que
hace todo lo que le dicen?
VENUS: A veces,
sí... ¡¡¡Digo nooo!!!
RIGOBERTO: (Seco) ¿Sí, o no?
VENUS: Bueno en
realidad me cuesta…no sé como…soy muy indecisa.
RIGOBERTO: ¿Para
que sos indecisa? (Se le acerca, su
actitud y sus movimientos son de un típico “ganador”)
VENUS: Bueno…en
realidad para todo... (Le pone la rodilla
en su pierna. Igual que Venus en escena anterior)
RIGOBERTO: (Meloso) ¿Sí “mamita”, sos insegura?
¿Para todo, sos insegura?
VENUS: (Muy tímida) Sí, me cuesta…cuando...me
cuesta relacionarme cuando tengo un hombre cerca. Soy muy tímida…
RIGOBERTO:
¡Papuchi le va a sacar toda la timidez! ¿Sabe “mamuchi”?
(Música: Wisin y Yandel -
“Ahora es” Cambia la luz, se saca la corbata, la coloca en el cuello de ella y la
pasea. Rigoberto imita ridículamente el baile sensual que hizo ella. Se va
sacando la ropa. Sale la música. Se reacomoda. Empuja bruscamente a Venus,
hacia interior.)
RIGOBERTO: ¡Pasa,
es tu turno! (Para sí. Por el control
remoto) ¡Ah, si pudiera tener esa personalidad! ¡Pero no puedo!
(Cambia la luz. Rigoberto toma la revista. Se
sienta en el mismo lugar de espera. Deja el control remoto en la silla. Se pone
a leer. )
RIGOBERTO: (Para sí) ¡Ah, si pudiera tener esa
personalidad! ¡Pero no puedo!
VENUS: (Entra. Seria) ¿Su nombre Señor?
RIGOBERTO: (Tímido)...Goberto...
VENUS: ¿Roberto?
RIGOBERTO: (Tose) Ri…Ri…
VENUS: ¿Roberto
Ri?
RIGOBERTO: ¡No,
digo sí! Soy Rigoberto. Ri- goberto todo junto…
VENUS:
¿Rigoberto? (Se ríe) ¡Que nombre
estupido!
RIGOBERTO: Sií,
¿no? (Ingenuo) Mi mamá me lo
puso…mamá era muy absorbente... muy… Yo fui hijo único….mamá…
VENUS: (Tajante) Su mamá es lo que menos
importa ahora. (Vuelve a la formalidad)
Rigoberto ¿Qué…?
RIGOBERTO: ¿Qué?
VENUS: ¿Qué, que,
qué?
RIGOBERTO: ¿Qué,
que, qué, que?
VENUS: Que, su
apellido. ¿Cómo es?
RIGOBERTO: (Se ríe estupidamente) ¡Ah, mi apellido!
Es Alcarchofa.
VENUS: (Ofendida) ¿Ud. me está tomando el pelo?
RIGOBERTO: (Se desespera) ¡Noooo, digo sí! ¡Digo, nooo!…
¡Es mi apellido! Le muestro el documento.
(Busca el documento en todos los bolsillos del saco. De cada uno saca algún
elemento extraño. Busca en el maletín.)
Bueno, se ve que no lo traje. Pero es mi apellido. Alcarchofa…¿Estúpido también,
no?
VENUS: Si es
estúpido o no eso lo dirá la Licenciada
Jazmín. ¿Nacido?
RIGOBERTO: (Rápido) Sí. (Pausa. Venus espera respuesta) Sí, nací…nací, aunque
usted no lo crea... (Se quiebra) ¿Para
que habré nacido? Yo no quería nacer... (Lloriquea)
Porque sí me preguntaban…porque si me preguntaban les iba a decir que sí, ¡digo
que no!
VENUS: (Dura) ¿Qué día nació? (Tiempo. Rigoberto sonríe tontamente.) ¿Qué
día nació?
RIGOBERTO: (Afirmando.) El día de mi cumpleaños... (Venus lo mira furiosa.) El día de
mi cumpleaños… es el 28 de diciembre de…
VENUS: (Incrédula) ¿El día de los inocentes? (Irónica) ¡¡Ahhhh…buenooo!! ¡Completito
el hombre! (Ríe.) ¿Cuándo tuvo su
última relación sexual?
RIGOBERTO: (Queda cortado) ¿Ehhh?
SECRETARIA: Siempre hay una última vez. ¿Cuando fue? (Irónica) ¿O hace tanto tiempo que ya ni
se acuerda?
RIGOBERTO: (Queda sin habla)
Eh...Mmm… (Pausa. Ingenuo) ¿Para que
haya… una última vez, tiene que…tiene que haber al menos…una primera vez, no?
VENUS: Generalmente…la
lógica aristotélica así lo indica. (Pausa)
¿Tuvo una última vez o nunca tuvo
relaciones sexuales?
RIGOBERTO: (Se desespera) ¡Nunca tuve!... ¡Nunca!...
¡Siempre quise y nunca tuve!
VENUS: ¿Tuvo alguna
relación homosexual?
RIGOBERTO: (Alarmado) ¡Nooo! ¡No soy homosexual! A
mi me gustan las mujeres.
¡Las mujeres! ¡¡¡¡Todas
las mujeresss!!!!
SECRETARIA: ¿Cómo
sabe si nunca tuvo una relación con una mujer?
RIGOBERTO: (Desconcertado)
Bueno, porque en fin... nunca tuve una relación con un hombre y se que no me gustaría
eso. Adoro las mujeres, las deseo, me conmueven… y mucho...mucho...me gustan…
VENUS: ¿Hizo
alguna vez psicodrama?
RIGOBERTO:
¿Circo, qué?
VENUS:
Psicodrama.
RIGOBERTO: (No entiende) ¡Ah, no!... nunca tuve
drama…bah, no se…creo que si...
VENUS: Bien, ya puede
pasar. La licenciada Afrodita lo espera.
RIGOBERTO:
¡Muchas gracias! (Toma el maletín.)
VENUS: (Le indica el camino) Por aquí.
RIGOBERTO:
¡Permiso! ¡Gracias!
(Venus acomoda unos papeles en su escritorio. Suena una campanita. Ingresa
Gladiola. Estereotipo de una mujer muy reprimida. Pelo recogido, anteojos de
aumento, muy antiguos. Es miope. Blusa abotonada hasta el cuello. Pollera muy
larga. Los colores de su ropa son muy apagados.)
GLADIOLA: (Muy tímida) ¡Buen día! ¡Permiso!
VENUS: (Hosca) Buenas.
(Gladiola se sienta. Silencio. Observa el lugar. Toma una revista, es
la de chicas desnudas. Da vuelta una página. Se asusta, la tira, se sube al
banco, como si hubiera visto algo espeluznante)
GLADIOLA: (Gita desesperada) ¡Ahhhhh…! ¡Por Dios! ¡Ay, que horror!
(Se tapa los ojos con sus manos. Venus la observa en silencio. Lentamente
va hacia la revista que está en el suelo. La levanta. Abre sus páginas. Mira a
Gladiola, que sigue petrificada arriba del banco.)
VENUS: (Desenfadada, grosera) Es una mina en “bolas”…
¿Tanto lío? ¿Vos cuando te bañas, te sacas la ropa?
(Gladiola Asiente
con la cabeza, sin dejar su postura de pánico.)
VENUS: (Seca.) Bueno a
ellas le sacaron la foto justo antes que se vayan a bañar. (Dura.) Y bájate de ahí, que arruinas el tapizado. (Despectiva.) Tanto lío por una “araña”…
¡Como seria si vieras una víbora!
GALDIOLA: (Angustiada) Es…es que… no me lo
esperaba. Pensé que era una revista de modas.
VENUS: Es una
revista de moda. El sexo esta la última moda. ¿No ves televisión?
GLADIOLA: (Puritana.) ¡No,
es un asco! ¡Para vender un helado un traste! ¡Para vender un reloj, un traste
más grande! ¡Para vender una gaseosa otro traste y dos lolas con siliconas! (Se desespera. Es una lección de moralidad)
¡Donde vamos a parar a este ritmo! ¡Esto no es libertad, es libertinaje! ¡Es
una asquerosidad!... (Bruscamente
lasciva.) ¡Nunca una publicidad de un slip, de un bóxer! ¡Nunca un moreno
africano musculudo! ¡Que desigualdad! ¡Cuanta discriminación! (Revuelve el revistero. Desinhibida) ¿Ché,
no tenés una revista de esas de hombres musculudos, esas de hombres que están todos?…ehhh…
¿Que se sacan fotos antes de bañarse?
VENUS: (Sorprendida) No, nunca se me hubiera
ocurrido.
GLADIOLA: ¿Ve?
Aca también nos discriminan.
VENUS: No, no es
eso…
GLADIOLA: (Se larga, demanda)
¿Qué acaso yo no tengo derecho a disfrutar de un cuerpo masculino? ¿De unos
músculos atractivos? ¡De un cuerpo joven
musculudo y desenfrenado! (Se va posesionando) ¡De un… de una…¡Esto es
desesperante! ¡Basta de disimulo! ¡Soy una mujer! ¡Sí…soy una mujer de carne y
hueso! ¡Y estoy en la edad de merecer! (Desesperada)
¡Me lo merezco! ¡Porque soy una mujer sensible, como cualquier mujer, como
una mujer cualquiera! ¡Sí tengo debilidad como una cualquiera!
(Exaltada)¡Quierooo ser una cualquiera! (Se calla de golpe. Llora en
silencio.) ¡Pero no puedo, no puedo! (Tiempo.
Se recompone) ¡Y quiero poder! ¡Para eso vine aquí! (Seca sus lágrimas con un pañuelo) ¡Ah, cuando agarre a un hombre,
ese no se olvida más de mí! (Se sienta. Venus la mira. Tiempo.)
VENUS: (Fastidiada) ¿Tiene turno?
GLADIOLA: (Burlona.) ¡Hace rato que estoy de “turno”,
todas las noches estoy de “turno” y nadie me toca el timbre!!!
VENUS: Si tiene
turno con la Licenciada Afrodita.
GLADIOLA: (Se recompone) ¡Ah, sí!... a las 18 A.M. Pasado el meridiano… a
las 6 de la tarde para ser más fina.
VENUS: Bien le tengo
que tomar algunos datos. ¿Apellido y nombre?
GLADIOLA:
Espumarola Gladiola…
VENUS: (Desorientada.) ¿Ehhh?... ¿Cuál seria su
apellido?
GLADIOLA:
Espumarola.
VENUS: (Anota.) ¿Hizo sexo grupal?
GLADIOLA: (Se escandaliza.) ¿Ehhh?
VENUS: Perdón. Si
hizo… terapia grupal.
GLADIOLA: (No entiende) ¡Nooo, ojala! ¡Una vez me
invitaron, pero eran muchas manos! Digo…muchos monos!
VENUS: (Didáctica) En general las terapias
grupales son entre varias personas y de ambos sexos.
GLADIOLA: ¡Mira
lo que me perdí! (Muy interesada) ¿Y
usted, che?… ¿Fue a uno de coso?… ¿como es?... ¿Grupal?
VENUS: Si, fui a
varios. Este trabajo requiere de una preparación específica...especial...
GLADIOLA: (Alegre) ¡Ah,
picarona! ¡Y con esa carita de mosquita muerta! (Intrigada) ¿Y como es, che? ¿Que se siente? (Se ríe) ¡Hay che, no me digas, me imagino!
SECRETARIA: La
terapia grupal la maneja una profesional, una psicóloga…
GLADIOLA: ¡Mira
vos la sicóloga, y después una va confiada a una profesional a que te arregle el valero! ¡Es
verdad entonces eso de que los sicólogos te desnudan toda!
VENUS: Bueno y allí, no puede haber secretos entre cada uno de los integrantes
del grupo.
GLADIOLA: (Entusiasmada) ¡Me imagino! ¡No te deben
alcanzar los ojos de tantos revolearlos! (Picara)
¿Y hay algún moreno musculudo en esas terapias?
VENUS: Si, sabe
venir un cubano.
GLADIOLA: (Exultante) ¡Ay, anotáme donde este el!
¿Y cansa mucho, che?
VENUS: Y a veces son tediosas. Largas horas, hasta que cada uno va
largando su “rollo”…
GLADIOLA: (Intrigada.) ¿Y algunos tienen el rollo
muy largo?
VENUS: Depende de
su infancia, de el medio en que creció…
GLADIOLA: ¿Qué?...
¿El medio se la hace crecer?
VENUS: Y el medio
fortalece la autoestima o desfavorece…
GLADIOLA: (Hace una seña con sus dedos de:”pequeño”)
¡Mira vos, che! ¡Así que favorece o desfavorece!
VENUS: Es
importante el psicodrama, porque uno representa sus angustias, descarga lo que
está escondido… creándose un clima de armonía y sinceridad.
GLADIOLA: (Exagerada) ¡Ah, no, vieja, en eso yo
soy muy sincera! ¡Yo voy enseguida a los bifes! (Desolada.) ¿Que bifes? ¡Si ni la sartén tengo! (Se ríe.) ¡Debe ser un griterío eso!
VENUS: No, al
contrario. Hablan de a uno por vez.
GLADIOLA: Será de
a dos por vez.
VENUS: No, hablan
de a uno.
GLADIOLA: ¡Ah,
pero si es de a uno por vez, ya no es grupal! ¡Che dotora…a mi no me gusta el
monologo!
VENUS: Pero una
vez que uno se largo a hablar, después se largan todos.
GLADIOLA: Y sí, pierden la timidez y “revolean” todo, (Divertida, se larga imaginariamente a
“revolear” su ropa) ¡Iuujuuu!, ¡Viva la joda! ¡Hay gente que no se priva de
nada! ¿Eh? ¡Y no es grupo!
VENUS: La terapia
grupal deberíamos hacerla todos. A mí me hizo muy bien. Y más que la maneja una
profesional universitaria. Ella coordina todos los grupos.
GLADIOLA: ¡Uh,
pobre como le debe quedar el arco superciliar izquierdo… hay que tener estado
físico, para aguantar a la barra brava! ¡Mamita!
VENUS: Si, pero
la doctora disfruta mucho de su trabajo.
GLADIOLA: Y se quejara un poco, como todas... (Intencionada.) ¡Nunca nos conformamos con nada, siempre queremos
más! ¡Y más!
(Entra Rigoberto, la corbata en la cabeza como una vincha, la camisa
mal abrochada, se sube, exageradamente el cierre del pantalón. Tiene marca de
rouge en sus mejillas. Gladiola queda fascinado con el.)
RIGOBERTO: (Satisfecho, alegre) ¡Ah, bueno, anote
ahí el dato que me faltaba! (Agrandado)
¡“Materia” aprobada!
GALDIOLA: (Inocente) ¡Ay, así que rindió bien,
este muchacho! ¡Que suerte! ¿No? ¿Qué materia era?
RIGOBERTO: (Sorprendido. Disimula) ¡Eh... esteee… ¡Una
que me quedo… cuando era joven… del secundario! Tuve que cruzarla…recusarla!
GLADIOLA: (Contenta) ¡Que satisfacción! ¿No?
RIGOBERTO: (Exagerando) ¡Ahhh, ni se imagina, una satisfacción inenarra…inarra…increíble!
GLADIOLA: Después
de tantos años…y aprobarla. ¡Cuánto habrá deseado rendir bien esa materia!... y por una cosa o por
la otra, uno lo va dejando.
RIGOBERTO: Si fue un calvario. Muchos años. Varias veces estuve a
punto de “rendirla”, pero no me anime. Podría haber pagado a una “profesora”,
pero no. Quería valerme por mi mismo.
GLADIOLA: Se ve
que usted es una persona empeñosa, perseverante, claro pagando, así cualquiera.
RIGOBERTO: Y me
costo tomar la decisión...tenía que juntar impulso…energías…
GLADIOLA: Le
llevo tiempo pero junto las energías…
RIGOBERTO: Pero
me parece que me pase de rosca…la “profe” me dijo que estaba sobrecargado de
energías…
GLADIOLA: Le
llevo su tiempo, pero… vio que a veces las profesoras no ayudan.
RIGOBERTO: No, pero esta profesora que me toco, un amor. Se nota
que es su vocación, que ama su trabajo. ¡No sabe lo que me ayudo!... ¡Y saaabe!
¡Sabe mucho! Yo estaba medio nervioso al principio, hasta que me largue y
después no podía parar.
GLADIOLA: Se ve
que de tanto acumular conocimientos, tomo confianza y se largo como caballo
desbocado, como quien dice… ¿No?
RIGOBERTO: Sí, la
verdad que “galopee” de lo lindo. ¿Ud. también debe materias?
GLADIOLA: (Desconcertada) ¿Ehhh? No, digo sí. Algo así.
RIGOBERTO: ¡Ah,
pero no tenga vergüenza! ¡Hay que animarse y darle para adelante! ¿Qué materia
tiene que rendir?
GLADIOLA: (Desorientada) ¡Ehhh... sico…histo…
piso…pisco…psicología!
RIGOBERTO: ¡Uh,
esa es difícil!
GLADIOLA: ¡Y si,
con los Yo, los Supermercados del Yo, el Alter Ego, se me arma un quilombo en
el valero!... la represión del Ser. El ser y la nada... (Abatida) ¡Y siempre la nada!
RIGOBERTO: Disculpe.
(Le da la mano.) Rigoberto Alcarchofa,
a su servicio.
GLADIOLA: (Le brinda su mano.) Gladiola
Espumarola, sírvame...sírvase…servidme… sírvame...sírvase…servidme…digo
autoservisss...Ehhh, a su servicio… ¡Encantada! (Lanzada, ridículamente sensual) Encantadísima...
JAZMIN: (Entra) Venus, por favor, ocupáte de
llamar a la psicóloga, para mañana. Reunión grupal a las 20.
VENUS: Sí,
Licenciada. Permiso. (Sale con unas
carpetas)
JAZMIN: (Amable) Rigoberto ¿Todavía por aquí?
RIGOBERTO: Sí, me
entretuve con esta encantadora dama y charlando, charlando...
JAZMIN: (Despidiéndolo) Nos vemos mañana en la
terapia grupal.
GALDIOLA: ¡Ay, yo también quiero estar en esa terapia!
¡Paaaa…grupal!!! (Entusiasta) ¡Te lo
juro que vengo y revoleo la chancleta!
JAZMIN: (No entiende) ¿Perdón?... no hay nada
que revolear. Es una terapia, no hay más que sacar afuera, lo que tenemos
escondido en el alma.
GLADIOLA: Es que
mi “alma” esta colmada, lujuriante de turbulencias… (Con deleite) ¡Y mañana
los agarro a todos juntos!
RIGOBERTO:
Perdón, me retiro. Nos vemos mañana un gusto. Hasta mañana. (Sale)
JAZMIN: Hasta
mañana Rigoberto. Bien, Gladiola cual es tu inquietud.
GLADIOLA: (Lo acompaña. Muy melosa) ¡Hasta mañana
buen señor, un gusto! (Suspirando)
¡Ahhhh!... ¡Que hombre más sexy!
JAZMIN: Bien,
gladiola, decías que estabas un poco inquieta.
GLADIOLA: ¡Ud. lo
dijo!... ¡De un tiempo a esta parte ando muuuy inquieta! ¡Demostrativa,
superlativa!
JAZMIN: Bien.Esta
dispuesta a soportar todo el rigor del tratamiento.
GLADIOLA: (Se cuadra como un militar. Exagera) ¡Todo
por la patria!
JAZMIN: Bien. La
primera lección: La seducción esta casi toda en el cuerpo.
GLADIOLA: Sí, ya
lo sé. La tengo toda en el cuerpo… ¡¡¡Ya no me entra más!!!
JAZMIN: Quiero decir, nuestra primera herramienta de seducción
entra por la vista. Los hombres le dan mucha importancia al cuerpo, a lo que
ven, a lo estético. A sus movimientos femeninos, para ellos cualquier gesto
es sensual. Las mujeres comenzamos a
seducir desde una edad muy temprana. Pero hay que estimularla.
GLADIOLA: (Guaranga) ¡¡¡Dotora, si yo la estimulo,
revieeento!!!
JAZMIN: (Didáctica) Me parece que estamos
hablando de conceptos diferentes. La seducción y la sexualidad son dos cosas
distintas, aunque siempre va unida.
GLADIOLA: ¡Eso yo
la tengo “unida y soldada”!
JAZMIN: Seduce el
político con un discurso fogoso.
GLADIOLA: ¿Fogoso?
¡Ay, no me la nombre a esa palabra!
JAZMIN: Seduce el periodista con su crítica interesada. Seduce el
actor desde el escenario para atrapar y emocionar… seduce la mujer insinuando
su cuerpo con ropa diseñadas para tal fin.
Hay distintos tipos de seducción. Hay muchos tipos…
GLADIOLA: (Cortándola) ¡Yo con un tipo solo me
arreglo, Dotora!
JAZMIN: Bueno, comencemos.
A ver Gladiola, supongamos que yo soy un hombre a la que Ud. quiere seducir.
GLADIOLA: (Se ríe, nerviosa,
incomoda) ¡Como la voy a seducir a Ud., mire las cosas que me dice! ¡A mi
no me gustan las tortas…me patean al hígado! No me gustan las mujeres, dejate
de joder, che Dotora! (Se hecha viento en
su rostro, se acalora) ¡¡Lo único que me faltaba!!
JAZMIN: (Didáctica) Tómelo como un ensayo, Gladiola.
GLADIOLA: Sí,
mucho ensayo, mucho ensayo… ¿Y el estreno para cuándo?
JAZMIN: Vamos, es un ejercicio de desinhibición. (Señala el piso.) Posición “Cero”. Camine.
Venga desde la posición “Cero” hacia mí con una postura física, franca y
decidida de seducción. Vamos, vaya y venga. ¡Ida y vuelta!
GLADIOLA: Lo de la ida…está bien… ¿Ahora lo de la vuelta? (Con sus manos hace, vuelta y vuelta.) ¡Naaaaaaaaa!!!
JAZMIN: ¡Vaya a
la posición “Cero”!
GLADIOLA: (Se ríe) ¡Ay, no aguanto! ¡Estoy
tentada!
JAZMIN: (Autoritaria) ¡Le estoy dando una orden!
(Gladiola va hacia el lugar indicado. Se ríe. Se tapa la boca. Va hacia
Jazmín caminando ridículamente seductora.
Cuando esta junto a ella, le pellizca la mejilla, una voz casi varonil, muy
sensual.)
GLADIOLA: ¡Hola bomboncito!
JAZMIN: (Decepcionada.) Hay
que cuidar el lenguaje, Gladiola. La
palabra ejerce seducción. Es muy poderosa la palabra. En principio, “bomboncito” se le dice a las
chicas muy bonitas. Decirle, “bomboncito” a un hombre, no es muy adecuado…
GLADIOLA: (Muy entusiasmada) ¡Ahhhh! ¡Pero es que
hay cada “bomboncitos” en la calle! ¡Le juro Dotora, que aunque me agarre una “pataleta”
al hígado, me los comería a todos juntos!
JAZMÍN: (Con impaciencia.) Este no es el caso. Vuelva a la
posición cero y trate de caminar con intenciones… más sutiles, no moviendo
tanto el “carromato”. Un leve y cadencioso movimiento de caderas.
GLADIOLA: (Radiante.) ¡Ah,
listo! ¡Ya está! (Repasa.) “Movimientos
útiles, carromato candencioso”. (Exultante.)
¡Allá voy!!! ¡¡Iuujuuu!!
(Es el mismo
movimiento anterior, ridículo y un poco más exagerado.)
GLADIOLA: (A Jazmín) ¡Hola “papuchi”! ¡“Ricotón”! (Le aprieta la mejilla, guaranga, casi gauchesca)
¿No querés venir a pasear un rato en sulky? ¡Paisano!
JAZMIN: (Para sí) ¡Que pedazo de bestia! (Suplicando)
¡Sutil, Gladiola, sutil… tenue mi vida…! ¡GRACILLL!
GLADIOLA: (Inocente)
¡De nada!
JAZMIN: ¡GRACIL!,
dije….grácil… (Molesta.) ¡Que es eso
de agarrarle los cachetes, de esa manera tan guaranga! ¡Tan ordinaria! (Enfadada.) ¿A dar una vuelta en sulki,
que horror? ¡Que es eso por dios! ¡Los sulkis no existen más! (Pausa, queriendo buscar la explicación.) Esta
bien que la mujer da el primer paso (Gladiola
da un paso gigante.)…y después le da lugar al hombre a que proceda. Pero con
una actitud así, cualquier hombre sale corriendo despavorido. Así le estas
diciendo que… ¡Sos una mujer desesperada!
GLADIOLA: (Toma el control
remoto que olvido Rigoberto.) ¡Es que estoy desesperada! ¡Así estoy yo…!
¡Desesperada!
(Jazmín congela. Cambia la luz, música a todo volumen: “Desesperada”- Marta Sánchez. Gladiola tira
el control. Se lanza. Canta y baila exageradamente.)
Desesperada.
Pero tengo que seguir,
Queda mucha vida por vivir en mí, oh,
oh
Y de pronto
llegará
Un amor que no
se marchara jamás.
Seré feliz con
el
Y en su mirada yo me
perderé
Y no estaré…
Desesperada
Porque nuestro
amor
Es una
esmeralda que un ladrón robo, sí, sí, sí
Desesperada
Porque ya no
se donde está mi sueño ni porque se fue,
No tengo a
donde ir,
Sin ti
Solo puedo repetir
Desesperada
(Se corta la música bruscamente, vuelve la luz. Gladiola queda
descolocada)
“¡Desesperada, desesperada!”
¿Eh?
JAZMIN: (Impaciente, continua
con la lección) Tenés que hacerle creer al hombre que conquistarte… es una
necesidad de él, no tuya. Basta con sostener la mirada tres segundos, lo demás
viene solo.
GLADIOLA: (Vulgar) ¡Mira “Negri” que yo a
veces, estuve horas enteras mirando y no pasó nada!
JAZMIN: Tres segundos bastan, si hay en esa mirada… ¡¡¡Frenesí,
picardía, apasionamiento, ímpetu, ardor, deseo, entusiasmo y fogosidad!!!
GLADIOLA: (Asombrada) ¿En
tres segundos, se puede hacer todo eso con la mirada? (Indignada) ¡Entonces yo miro para la mierrrrda!... (Se saca los anteojos.) ¡Voy a tener que
ir a un oculista!
JAZMIN: El
lenguaje, Gladiola! Cuidemos el lenguaje, por favor. Hay que ser muy femenina. (Le pega en la espalda. Militar, brusca.) ¡Saque
pecho, carajo! ¿Qué es esa espalda encorvada? (Le pega.) ¡Culito parado! ¡Ese mentón hacia delante, como la proa
lista para devorar el mar! ¡Camine Gladiola usted es una Diosa de la seducción!
¡Usted es el barco del deseo!
GLADIOLA: (Desorientada.) ¡¿Y que se yo como mierda
camina un barco?!
JAZMIN: (Autoritaria.) ¡Camine, mierda, carajo!
GLADIOLA: (Burlona.) ¡El lenguaje… cuidemos el
lenguaje! ¡El lenguaje ejerce seducción! ¡Es muy poderoso el lenguaje!
JAZMIN: (Decepcionada.) ¡No me desarmes el “personaje”!
GLADIOLA: (Desorientada.) ¡¿Yo vine a un curso de
seducción, o a un curso de actuación?!
JAZMIN: (Apasionada.) ¡¡¡Seducir es el estado
más puro de actuación!!! (Le pega en la
espalda. Déspota.) ¡Saque pecho carajo! ¡Mentón adelante! ¡Culito parado!
GLADIOLA: (Se pega sola.) ¡Culito parado! ¡Y a la
mar! (Preocupada.) ¡Che, loca…. mira
que yo no se nadar!
JAZMIN: (Enfurecida) ¡¡¡Vamos, mierda,
carajoooo!!!
(Se larga a caminar, a pesar del intento, es muy ridícula. Entra Venus,
deja unos papeles. Mira a Gladiola y no puede contener la risa.)
JAZMIN: (Desilusionada.) ¡Este barco pomposo se
va a hundir como el “Titanic”!... A ver Venus. Vení un momento, por favor.
VENUS: ¿Señora?
JAZMIN: Quiero
que camines seductoramente, para que Gladiola te vea y pueda tener una
referencia. Observa Gladiola, observa.
VENUS: Bien,
señora.
(Música, cambia la
luz. Música. Se desplaza muy felina, meneándose muy provocativa.)
GLADIOLA: (Sale música,
vuelve la luz. Gladiola azorada) ¡Ahhh, pero esto no es un barco, es un transatlántico!
¡Si yo llego a caminar así, “Hirvo” el agua del mar! ¡Se arma un despelote
ecológico! (Sorprendida y divertida.)
¡Paaa! ¡Este barco, que manera de mover el acoplado!
JAZMIN: Bien Gladiola,
practicá, que hay un océano por delante. Ya vuelvo. (Sale.)
GLADIOLA: (Intrigada) Che, escuchame. ¿Cuando vos
te moves así, como te va con los tipos?
VENUS: Y cuando
paso queda la estela.
GLADIOLA: (Intrigada)
¿Qué Estela? ¿Qué apellido tiene? A
lo mejor la conozco.
VENUS: Quiero decir, cuando paso toda vaporosa, etérea, queda el
comentario de los hombres. (Le guiña un
ojo cómplice.) Bueno seguí practicando… ¡¡¡persevera, persevera
y….persevera!!!... Gladiola… ¡Guau! (Sale
riéndose y caminado muy sensual.)
(Gladiola se pone a
caminar de distintas maneras, tratando de imitar a Venus. Pone demasiado empeño
y el resultado es pésimo.)
RIGOBERTO: (Entra. Al ver a Gladiola, se sorprende)
¡Perdón, no quise molestar! Del entusiasmo me olvide el maletín…el control… (Lo recoge del suelo.)
VENUS: (Entra.) ¡Rigoberto! ¿Otra vez por aquí?
RIGOBERTO: ¡Ah,
disculpe! Me olvide el maletín adentro.
VENUS: ¡Ah,
enseguida se lo traigo! (Sale.)
(Gladiola se larga a caminar muy seductora. Lo
hace muy bien. Rigoberto la mira muy entusiasmado. Se acerca a el, le pellizca
el cachete.)
GLADIOLA: (Muy lanzada.
Grosera.) ¡Hola “papuchi”, “ricotón”! ¿No querés venir a dar una vuelta en
sulki?
RIGOBERTO: (Descolocado.) ¿En sulki?
GLADIOLA: Si, “bomboncito”... te llevo útil, tenue, grácil y prendo
el “estéreo”. (Desaforada) ¡Y en el
sulki, te subo a la proa, te meto a la mar y nos vamos viento en popa!...
RIGOBERTO: (Ingenuo) ¿El sulki que tiene usted es
anfibio? ¿Tierra- agua?
GLADIOLA: (Se da la orden
sola) ¡Saque pecho Gladiola!... ¡Culito parado!... Mírame Rigoberto y
fíjate si en tres segundos no ves en mis ojos, pasión, deseo, lujuria, comezón…un
“Sex-yop”… (Desmedida, guaranga) ¡¡¡Y
te pulverizo!! (Lo mira exageradamente. Ridícula) ¿Y qué
ves en mis ojos?
RIGOBERTO: (La mira.) ¿Espere que yo con estos
anteojos no veo un carajo?
(Busca los anteojos. Gladiola de un salto, se le prende en la espalda
como un” monito”. Rigoberto intenta mirar que hace y empieza a girar con ella a
cuesta.)
GLADIOLA: (Eufórica.) ¡Soy
un trasatlántico necesitada de mar Rigoberto! ¡Y vos sos mi viejo lobo de mar!
¡Sos mi sulki! ¡Llévame a La maaaaaar!
(Entra Jazmín. Al ver
la escena, se escandaliza.)
JAZMIN: (Grita) ¡Gladiola! ¿Qué esta haciendo?
(Al ser sorprendida,
Gladiola se baja de Rigoberto. Se reacomoda la ropa. Simula.)
GLADIOLA: (Inocente.
Infantil.) ¡Ehhh, Rigoberto me estaba llevando a dar una vuelta en sulki!
JAZMIN: (Furiosa.) ¡Que
sulki, ni sulki, por favor! ¡Un poco más de respeto! Imagínese si entra alguien
y los ve así ¿Qué va a pensar? Este es un lugar reservado, juicioso, prudente.
¡Somos profesionales de la salud y del placer! ¡Por favor! En esta institución
llevamos más de diez años al servicio de sensibilidad de la gente.
(Rigoberto con el Control Remoto, apunta hacia Jazmín. Efecto sonoro. Cambia
la luz.. Jazmín se pone sensual.)
RIGOBERTO: (Agrandado. Es un “ganador”,
su cuerpo y su voz se transforman.)
¡Y ya que sabes tanto,
“Licenciada” Jazmín, y tenes tanta experiencia! ¿Por qué no me seducís a mí?
JAZMIN: (Muy sensual,
entregada.) ¿A vos “papito”? ¡Bomboncito mío! ¡Pero si desde que te vi, no
hice otra cosa que pensar en vos “cosita”!
GLADIOLA: (Exaltada) ¡No, para loca, que yo lo vi
primero!
(Las dos lo tironean
de del brazo.)
JAZMIN: ¡Este
cliente es mío y con mis clientes hago
lo que quiero!
GLADIOLA: ¡Este “sulki”
es mío y la que hace lo que quiere con el “sulki”, soy yo!
RIGOBERTO: (Aplomado) ¡Calma,
chicas, calmas! (Se reacomoda la ropa)
¡Cuidado con la pilcha…es un saco italiano! Veamos que es lo que saben hacer
las dos para seducirme y así decidiré con quién me quedo. Juguemos, total la
seducción es un juego perverso que a todos les gusta jugar. ¿Están dispuestas a jugar? ¿A entregar
todo de sí? ¿Y quedarse con este trofeo? ¡Con el Premio Mayor!
GLADIOLA Y JAZMIN:
(“Regaladas”) ¡SIII, PAPITO!
(Rigoberto “marca” con el Control Remoto. Música. La Groovissima –
“Superstitions” Cambia la luz. Rigoberto
se sienta a disfrutar, saca un habano. Las dos se largan a bailar muy
sensuales, sus cuerpos se mueven ardientes. Gladiola esta desconocida, ahora es
muy sensual y provocativa. Jazmín no se
queda atrás. Se van sacando la ropa y se la tiran en la cara a Rigoberto, que
las observa con deleite. Sale música. Mientras se van colocando la ropa que le
tiraron a Rigoberto. Las dos esperan el veredicto)
JAZMIN: ¿Y te
guste, amor?
RIGOBERTO: Mmm,
más o menos.
JAZMIN: (Desilusionada) ¿No te guste?
RIGOBERTO: Me
quedo con Gladiola.
JAZMIN: ¡Uhhhh! (Se va decepcionada a interior.)
GLADIOLA: (Exaltada.) ¡Sí, papuchi vamos a la mar!
(Se le vuelve a prender en la
espalda como un” monito”. Jazmín se va decepcionada.)
GLADIOLA: (Exaltada.) ¡Este
es el barco del deseo! ¡Un océano de placer nos espera! ¡¡Iuujuuu!!
(Cambia la luz. Ingresa Venus con el maletín de Rigoberto. Al verlos se
sorprende.)
VENUS: (Enérgica) ¡Gladiola! ¿Qué le está haciendo a este pobre hombre? ¡Bájese de ahí!
(Se baja de Rigoberto. Gladiola y Rigoberto vuelven a su personalidad.)
GLADIOLA: (Perturbada.) ¡Eh, no se que me pasó!
VENUS: (Furibunda.) ¡Tenías
que caminar como una tierna gacela, no andar a los saltos como una “monita”!
GLADIOLA: Sí, pero del entusiasmo me deje llevar y… y me involucre
mucho…¡¡¡Y se me fue el personaje a la mierda!!! Me desconcentré…perdí el “muñeco”… no sé que
me pasó...
VENUS: Sr.
Alcarchofa. Su maletín. Y disculpe este desagradable momento.
RIGOBERTO: ¡Gracias!
¡Muy amable!
(Venus entrega el
maletín y se retira. Pausa. Rigoberto y Gladiola se miran. Es un momento de
reflexión. Gladiola se sienta)
GLADIOLA: (Sincera. Agobiada.) No se que hago en
este lugar. Este no es mi mundo. Tal vez sea una fantasía querer ser como otra
persona. Hacerme la liberada. Por más que una quiera, es muy difícil ser
alguien que una no es ¿no? El sello lo traemos desde siempre ¿no? Lo que somos
de chicos. Como nos criaron. Tuve una infancia difícil. No fui feliz.
RIGOBERTO: (Se sienta al lado
de ella. Tierno.) Yo cuando era chico era feliz, a pesar que había algunos
chicos que eran feroces conmigo…se reían, se burlaban de mí… yo no les daba
bolilla… Algunos niños son feroces y no dejan de serlo cuando son hombres. Pero
a medida que iba creciendo, me di cuenta… que mi timidez me quito mucho. Siempre
fue más fuerte que yo.
GLADIOLA: (Sincera.) Porque hay personas como nosotros,
existen estos lugares. Porque no estamos conformes con lo que somos. Es tan
difícil estar sola en este mundo. Y una ve a la gente… tiene familia… tiene
hijos. La soledad es muy fea…
RIGOBERTO: (Convencido.) A
veces creemos que la gente es más feliz
de lo que en realidad son. Parecen… no se si lo son. Sin embargo hay gente que
tiene familia, hijos, amigos y esta más sola que nosotros.
GLADIOLA:
Entonces ¿Por qué queremos ser como ellos?
RIGOBERTO: No sé… Porque pero… para mi…la felicidad es una rayita
en el aire, que la siente el que la hace. Los demás no ven nada. Yo hago muchas
rayitas en el aire, desde chico y cuando las hago, es porque estoy feliz.
GLADIOLA: ¿Y
ahora esta feliz?
RIGOBERTO: Sí, un
poco... me siento bien…
GLADIOLA: (Tierna,
entusiasmada) ¡Y haga una rayita en el aire! ¡Quiero ver que hace una
persona cuando es feliz!
RIGOBERTO: (Sonríe tímido.) No, me da vergüenza.
GLADIOLA: No, vergüenza es cuando uno esta triste y el alma
no sonríen. Déle haga una rayita en el aire para mi.
(Se levanta lo toma de la mano. Rigoberto sonríe tímidamente y comienza
a hacer rayitas en el aire y a observarlas sonriendo. Gladiola se va integrando
a ese momento de alegría de Rigoberto.)
RIGOBERTO: ¡Ahora
soy un poquito feliz! (Hace una rayita)
GLADIOLA: ¿Y
cuando es un poquito más feliz?
RIGOBERTO: ¿Cuando
soy un poquito más feliz? (Marca en el
aire) ¡Así!
(Se van metiendo en el juego. Cambia la luz creando un clima cálido.
Música: “Cajita de música” – Uña ramos. Gladiola también se anima a hacer
rayitas en el aire. Se divierten mucho. Son dos chicos felices. Hay mucha
ternura en los dos. Con el juego quedan sus cuerpos muy próximos. Se miran.
Están por besarse. Rigoberto desiste. Se va a sentar. Sale música. Cambia la luz. Pausa.)
GLADIOLA: (Lo mira.
Lentamente se acerca. Se sienta junto a el. Tiempo.) ¿Es por la timidez,
no? (Rigoberto asiente con la cabeza.)
¿Es como una barrera la timidez, no? Una barrera invisible que nos dice ¡NO! (Rigoberto sigue en silencio, con la cabeza
gacha. Sincera.) Usted le hace bien a mi alma. (Rigoberto la mira a los ojos.) Recién con las rayitas, sentí por
primera vez… la alegría de compartir algo con un hombre. Y es una pavadita ¿no?
Pero nunca me sentí así con ningún hombre.
Porque todos los demás quieren otra cosa.
RIGOBERTO: No sé que es lo que quieren los otros hombres, pero se
que es lo que quiero yo.
GLADIOLA: ¿Qué es
lo que quiere?
RIGOBERTO: Que me
quieran como soy. Con todos mis defectos.
GLADIOLA: A lo
mejor son menos de lo que usted cree.
RIGOBERTO: Puede
ser. Alguna virtud debo tener. Solo que debo descubrirlas… (La mira.) …o encontrar a
alguien que me ayude a encontrarlas…
GLADIOLA: (Escapa.) Al
menos hoy descubrí que estos lugares, solo sirven para sacarle plata a una.
(Entra Venus. Va al
escritorio, caca un talonario de recibos.)
VENUS: Gladiola,
debe abonar la visita.
GLADIOLA: (Irónica a Rigoberto.)
¡Je, hablando de Roma! (A Venus) ¿Qué
visita? ¡Yo cuando tengo visitas en mi casa
nunca les cobro, che!
VENUS: Discúlpeme
pero debe abonar.
(Rigoberto toma el
control, apunta hacia Venus. Efecto sonoro. Venus queda congelada. Gladiola se
ríe, se acerca la toca, divertida a Rigoberto.)
GLADIOLA: ¿Cómo
hiciste eso?
RIGOBERTO: Cuando
hay alguien que me molesta lo uso…
GLADIOLA: ¡Ay,
congelame a mí, como “Gual Disney”!
RIGOBERTO: Solo
funciona con la gente que no quiero.
GLADIOLA: (Tierna) ¡Ah!... ¿Quiere decir que a mi
me querés?
RIGOBERTO: (Tierno) ¡Sí,
un poquito! (Rigoberto apunta con el
control hacia Venus, que retrocede automáticamente hacia la puerta
retrocediendo mecánicamente. Gladiola en la otra punta hace dibujos en el aire.
Entra música: “Somos novios” Saxofón - Instrumental. Rigoberto se acerca, junta
la punta de sus dedos a los de Gladiola, hacen dibujos con sus dedos, estiran
sus brazos y se besan tiernamente. Queda una luz cenital sobre ellos, Rigoberto
y Gladiola congelan. La luz desciende suavemente. La música invade toda la
escena.)
APAGON
Luis Visentín – Vélez
Sarsfield 259 – C.P. (2600) Venado Tuerto – Santa Fe – Argentina
Te: 03462 – 15544512 - Correo
Electrónico: visenteatro@hotmail.com