Inexistencia (Escrito por Diana_Albatou)
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Ángelus del Romero y el Cohete Mate

Autor/a: natita guerra steffens
Estadísticas Resumen
Fecha de publicación: 15/10/2011
Leído: 5531 veces
Comentarios (1)
Valoracion de la obra: 9

Es una obra teatral que mezcla la aventura con la ciencia.

                                      

Ángelus del romero

Y  el  cohete mate

 

 

 

Natali Guerra Steffens

Ángelus del romero y el cohete mate

 

Ésta es la confianza que dan los extraterrestres a la ciencia

 

Acto I, escena I

 

Personajes

 

Ángelus                           (profesor de física que posee un laboratorio)

El cohete Mate                (máquina con vida propia y alma bondadosa)

Buzzi                               (extraterrestre maléfico y presumido)

Galilei                              (perro viejo con inteligencia deslumbrante)

Newtoni                           (perro joven)

 

La escena es en el patio de una casa en la tranquila ciudad de Valparaíso

 

 El teatro representa una fachada de la casa de Ángelus, en cuyo frontis se sitúa un frondoso jardín con árboles frutales y pequeños arbustos de romero que adornan una median luna al lado derecho del jardín. A su izquierda una gran ventana con cortinas metalizadas.

 

La acción empieza a las seis de la tarde y termina a las doce de la madrugada.

 

 

 

 

Acto  Primero

 

Escena Primera

 

El cohete Mate, Buzzi y Ángelus

 

(Sale Buzzi del cohete. Ángelus que está dentro de su casa, se acerca a la ventana y observa la llegada de la nave)

 

Buzzi:  ¡Mate! ¿Estás seguro que aterrizaremos en el lugar indicado?

Mate:   ¡Sí, Señor! He analizado bastante el lugar y sé que en aquella ciudad se                                                                                                                                                

           encuentra el químico espacial que usted necesita para sanar.       

Buzzi:  Espero mejorarme antes de encontrar el último cuásar para convertirme en                            

           el hombre más fuerte del mundo.

Mate:   ¡Así será Señor! ¡Oh Dios!

Buzzi:  ¿Qué sucede chatarra oxidada? ¿Por qué descendemos tan rápidamente?

Mate:   ¡Zambomba! ¡No puedo controlar la nave!

Buzzi:  Pero escarlata, usa tus habilidades aéreas.

Mate:   Aaaa… ya está, nos fallaba el regulador de velocidad.

Buzzi:  ¿Qué cosa? ¿Lo absoluto de estar arriba?

Mate:   No Señor, el arriba y el abajo no son absolutos, sino relativos, pues

            dependen de los ángulos de inclinación entre la tierra y el sol. A modo de    

            acotación le puedo señalar que nosotros caemos por la fuerza de 

            gravedad, la cual varía en intensidad.

Buzzi:   ¿Qué dices chatarra?

Mate:    Señor, aterrizaremos en el trópico, ya que es el último lugar donde el sol 

             puede llegar perpendicularmente.

Buzzi:   Me da igual tanta palabra necia, procura hacer una buena maniobra para

             el aterrizaje.

Mate:    Afírmese de los costados de la nave Señor que vamos en descenso.

Buzzi:   Más lento ¡Máquina del demonio!

Mate:    5,4,3,2,1 aterrizaje perfecto Señor.

Ángelus: ¿Qué ocurre? ¿Qué es esa cosa plateada con alas de triángulo y puertas

               Circulares ?

Buzzi:   Muy bien chatarrita, saldré de la nave a inspeccionar el lugar.

Mate:    ¡Tenga cuidado Señor! Los terrícolas son amigables, pero al verlo a usted

             vestido con su traje de plástico, les puede causar una extraña impresión.

Buzzi:   Haré caso omiso a tu consejo ¡Yo, aceptando un consejo de una máquina

inservible! ¡Cuándo se ha visto que un ser como yo, que ha luchado contra las más feroces bestias existentes en las diversas galaxias ha de ser un siervo de una chatarra ignorante! ¿Cómo no te das cuenta que este plástico es ciento por ciento resistente al sol, al igual que mis anteojos Rey Ban Plus que ni el máximo del calor han de derretir.

Mate:    Yo sólo lo advierto Señor, todo lo hago por su bien.     

Buzzi:   Pero qué lugar más acogedor para vuestra posada, si tiene una especie

de media luna y árboles con extraños frutos en sus puntas.    

Mate:    Esos son árboles frutales señor.

Ángelus: ¡Pero qué ven mis ojos!  ¡Es un ser vestido como payaso! ¿Qué hace?

                ¿Por qué come de mis frutas? Saldré al patio a verificar qué sucede.  

 

(Ángelus abre la puerta y sale al patio con su perro Galilei)

 

 

 

 

Escena Segunda

 

Buzzi, Ángelus y Galilei

 

(Ángelus junto a su perro Galilei se acercan para conversar con el extraño ser)

 

Buzzi:    ¡Hola! Yo Buzzi. Venir del planeta Mate. Aterrizar con mi nave Mate en

              busca de un cúmulo de galaxias.

 

Ángelus:  ¡Hola! No es necesario que hagas tantas gestualidades, pues hablamos

              el mismo idioma.

Buzzi:    ¡Qué bien! Jamás pensé que los terrícolas fueran una civilización tan

              avanzada. Dime campesino ¿Quién es el animal que te acompaña?

 

(Ángelus en voz baja dice altanero)

 

Ángelus:  Es mi fiel amigo Galilei, quien me acompaña en mi laboratorio.

Buzzi:  ¿Dijiste laboratorio?

Ángelus:  Sí, tengo un laboratorio en donde realizo experimentos con químicos

                espaciales.

Buzzi:   Pero que asertivo es Mate.

             35000 millones de años en busca del químico espacial proveniente de los cuásares.

Ángelus:  ¿Quién?

Buzzi:   ¡Mate, mi nave espacial! Lo que sucede es que hemos viajado exhaustos

Ángelus:  Pero eso es imposible, tras mis experimentos he comprobado que el último cuásar ha   

                desaparecido.

Buzzi:   ¡Experimentos!  Que banal palabra, hombre terrícola, te informo

               que la ciencia es algo nulo, pues no es necesario ver, tocar y medir todo, sino tener

               una teoría en que basarse.

Galilei:   ¡Pero que ser tan presumido! Las cosas no suceden porque existen teorías, sino porque

              hay experimentos o hechos que las comprueben.

Buzzi:   ¿Pero cómo? ¿Esa cosa habla?                                         

             (Indicando al perro con su dedo índice)

 

Ángelus: Por su puesto, le he introducido un químico espacial que crece en mi jardín.

Buzzi: ¿Cómo? ¿Dices que en éste jardinucho crece químico espacial?

Ángelus: Afirmativo, y no provienen de los cúmulos de galaxias, sino del romero plantado en

                forma de media luna de manera desordenada.

Buzzi: ¡Estás loco! ¡Jamás le creeré a un científico! Menos a un loco lunático que habla con su

            perro.

Galilei: En primer lugar, no es un lunático, lo que sucede es que Ángelus es un apasionado

experimental. Y en segundo lugar, el crecimiento del romero es de manera entrópica, pues todos los sistemas tienden al desorden, es decir: “mientras más grande son las partículas, más difícil es identificar si está ordenado o desordenado”.

Buzzi: ¡Perro estúpido! Yo creo que con suerte sabe decir “gua… gua…”

Galilei: Guau…gua… eso es ley de la termodinámica.

Buzzi: En fin seres inferiores, necesito comunicar a mi planeta las condiciones de

            éste lugar.

(Buzzi saca un vaso plástico para comunicarse con su planeta Mate)

 

Galilei: ¿Cómo crees que con ese vasito lograrás comunicarte con tu planeta?

Buzzi: ¡Qué sabes tú perrucho! Ni te imaginas el alcance de mi inteligencia. 

(Galilei entra a la casa de Ángelus)

 

Ángelus: No insultes a Galilei, ya que ha obtenido su Doctorado de Ciencias  en Harvard.

Buzzi: Tonterías, mi inteligencia supera a la de Galilei.

(Galilei sale de la casa con un gigantesco balde, en cuyo centro tiene un gran resorte)

 

Ángelus: ¡Estás loco! No conoces la genialidad de Galilei.

Buzzi: ¡Genialidad! ¡Por favor! Lo único de genialidad que tiene son sus manchas negras en su

            blanca piel.

Galilei: ¡Déjalo Ángelus! Este Ser rompe con el pensamiento lógico.

Buzzi: A ver, llevo como tres horas en este jardinucho y sé que no he roto nada.

Galilei: ¡Si serás… si serás… lo que tienes de verde, lo tienes de menso!

Buzzi: Explícate mejor…

Ángelus: Tendrás que explicarle con manzanitas Galilei, a ver si así comprende,  por mí parte,

                terminaré de tomar el té de romero…

(Ángelus entra a la casa a tomar su té, mientras Mate, Galilei y Buzzi continúan en el jardín conversando)

 

Galilei: Anda ángelus, en seguida te acompaño, primero quiero explicarle a este Ser cómo puede

            comunicarse mejor con su planeta.

Buzzi: ¡Por favor, de seguro dirás un disparate!

Galilei: Para que tú sepas, la rapidez de las ondas dependen del medio en que se propagan…

Buzzi: ¡Locuras tuyas! Con este vaso, mis ondas se propagarán en el vacío.

Galilei: En el vacío no se propagan, exceptuando las ondas electromagnéticas, como por

            ejemplo la luz del sol. 

Buzzi: Definitivamente tú no sabes nada.

Galilei: Escucha Buzzi, si el sonido está en el vacío, éste no se porpaga debido a

              que no tiene nada con qué transmitirse.

Buzzi: Definitivamente estás loco Galilei, ¡pero de remate! Es como si quisieras…que pensara…

           que se debe utilizar un lenguaje simple para comunicarse.

Galilei: Si nos respaldamos en una cita de Asimov, comprenderás que “la utilización de un

            lenguaje simple, nos permite la aceptación de las masas.

Buzzi: Vuelves a errar, el lenguaje debe ser usado de manera compleja, así pocos podríamos

           convertirnos en los seres más poderosos y fuertes del mundo.

Galilei: Ahora entiendo para qué necesitas el químico espacial, no es para sanar tus heridas,

            sino para convertirte en un ser indestructible.

Buzzi: Vuelves  a errar, si bien el químico espacial es para sanar las heridas provocadas por las

numerosas batallas espaciales, no me caería nada de mal un poquito para ser más   poderoso que el mismísimo Aquiles.

Galilei: Haremos algo, esperaremos a Ángelus para que traiga un poco de té de Romero para

             sanar tus heridas.

(Galilei llama a Ángelus para que traiga té de romero, permitiendo curar las heridas de Buzzi)

 

Escena Tercera

 

Buzzi, Galilei, Mate y Ángelus

 

(Ángelus sale de la casa con agua hirviendo  en una fuente)

 

Galilei: ¡Excelente! Ahora saquemos romero de la media luna para curar las heridas de Buzzi.

Mate: ¡Pero si las heridas son falsas!

Ángelus: ¿Cómo?

Mate: Si el Señor bebe de ese químico será invencible y no habrá nada ni nadie que pueda

          vencerlo.

Galilei: Pero… ¡sí tú eres su cohete, su amigo! No debemos creerle Ángelus ¡Mienten!

Mate: Buzzi no es mi amigo, él me trajo amenazado a este planeta. Me dijo que si yo no lo

          acompañaba destruiría a toda mi familia.

Buzzi: ¡Cállate, máquina inservible! No le crean amigos terrícolas, él no sabe lo que dice.

Mate: Sé perfectamente lo que digo, he venido obligado por el Señor.

(Ángelus abre la ventana y puerta)

Buzzi: ¡Zambomba! ¿Qué sucede? ¿Por qué todos los objetos se vienen contra mí?

Ángelus: ¡Santo cielo! ¡Mis herramientas, mis metales, mis instrumentos de  trabajo!

Galilei: Cierra las ventanas y puertas Ángelus, la armadura de Buzzi produce

            electromagnetismo, es decir, atracción menos y más.

Ángelus: Está bien, aaaaaaaa…

 

(Ángelus logra cerrar las ventanas y puertas, mientras Buzzi destruye a Mate)

 

Mate: ¡Auxilio! ¡El señor me está desarmando!

Galilei: ¡No puede ser! ¡Detente Buzzi!

Mate: Mis circuitos colapsan, explotaremos todos…

Ángelus: ¡Mi Dios apiádate de nosotros!

 

(Buzzi se acerca a la media luna y logra coger el agua hirviendo con la rama de romero)

 

Mate: ¡Detengan a Buzzi! ¡No dejen que beba del químico espacial!

Galilei: Activa el globo aerostático ¡Ángelus!

Ángelus: ¡No encuentro el botón!

Galilei: ¡Está abajo tuyo!

Mate: ¡Dios! Me destruiré en 10, 9, 8…

Galilei: ¡Apúrate Ángelus!

Ángelus: Eso trato.

Buzzi: ¿Qué sucede? ¡Ayuda! ¡Esta cosa me está atrapando!

 

(Ángelus al activar el botón automáticamente bajo la media luna, se levanta una malla que forma rápidamente un globo aerostático)

 

Ángelus: ¿Estás seguro que funcionará? Pues  jamás lo hemos activado.

Galilei: Por supuesto que funcionará, ya que el aire tirará para arriba producto del empuje. 

             Ahora enciéndelo, Ángelus.

Ángelus: ¡Ya está!

Buzzi: ¡Bájenme de aquí!

Galilei: Jamás te bajaremos de allí ¡ladrón de químico espacial! Pues si usas tu inteligencia tan

            sobrenatural sabrás que el aire pesa menos cuando está     caliente.

Buzzi: ¡Ayuda!

Galilei: Ahora Ángelus trae una madera para utilizarla como palanca.

Ángelus: ¡Por supuesto! Toma, aquí está.

Galilei: ¡Bien! Ahora coloquémosla bajo Mate, haciendo uso de la ley de la palanca.

Ángelus: ¿Estás seguro? Mate explotará.

Galilei: Realiza lo que te digo.

Ángelus: Está bien. Uno, dos y tres ¡Ahora Galilei!

Galilei: Ya está, ahora colocaremos este soporte para poder nivelar el peso de Mate.

Ángelus: ¡Mate pesa demasiado!

Galilei:   ¡Así es, pero ve a traer objetos y una madera más larga para contrapesar el peso de

              Mate!

Ángelus: ¡Excelente mi fiel amigo! Hemos logrado levantar a Mate y llegar a su circuito mayor

                que está en su parte inferior.

Galilei: Así es Ángelus, ahora acércame el químico espacial para colocarlo en su circuito.

Ángelus: Aquí lo tienes.

Galilei: ¡En el nombre del Señor!

(Galilei y Ángelus salen expulsados producto de la incorporación del químico espacial a Mate)

 

 

Escena cuarta

Ángelus, Mate, Galilei y Buzzi

 

(Ángelus y Galilei se levantan del suelo y observan a Mate que se presenta sin signos vitales)

 

Ángelus: ¡Mate! ¡Mate! ¡Reacciona!

Galilei: Debemos acercarnos para contar sus pulsaciones, pues a diferencia tuya Ángelus, yo no

            utilizo ni el álgebra ni los  gráficos.

Ángelus: Está bien, pero antes dibuja en la pared lo que debemos hacer.

 

(Galilei dibuja con un plumón una formula)

 

Galilei: t= √1

           √41= 2 √ 1 = 21

       √9l = 3√l = 3T

Ángelus: ¡Estás seguro!

Galilei: Sí

 

(Ángelus y Galilei se acercan a Mate para constatar si aún sigue con vida)

 

Ángelus: ¡Mate! ¡Mate! ¿Te sientes bien?

Galilei: Aléjate de él Ángelus y déjame pensar ¿Qué debemos hacer? Ya que no quiero entrar en

debate al incluir un sistema de Ptolomeo o un sistema de Copérnico, pues quiero pensar que existe un ser superior que habla por medio de la naturaleza y el libro bíblico. ¡Lo tengo!

Ángelus: ¿Qué cosa?

Galilei:   Mate se irá  recuperando a medida que el químico espacial haga efecto.

Ángelus: ¡Excelente! Esperaremos unos minutos para que Mate se recupere.

            ¿Y qué haremos con Buzzi?

Galilei: Tendremos que utilizarla caída libre.

Ángelus: Pero si utilizamos la caída libre Buzzi morirá.

Galilei: Considero que es la única forma de bajarlo, aunque…

Ángelus: Aunque ¿Qué? Dime qué piensas Galilei.

Galilei: Tú me dijiste que estabas experimentando en tu laboratorio con un nuevo perro ¿cierto?

Ángelus: ¡Así es! Se trata de un bebé al que he bautizado como Newtoni.

Galilei: ¡Perfecto! Trae a Newtoni.

(Ángelus va en busca de Newtoni, mientras Buzzi trata de persuadir a Galilei)

Buzzi: ¡Galilei! Prometo ayudarte y liberarte de Ángelus si me dejas huir con vida.

Galilei: ¡Estás loco! A penas llegue Ángelus con Newtoni activaremos químico espacial para

            enviarte a tu planeta de regreso.

Buzzi: ¡Ustedes no pueden hacer eso!

Galilei: Claro que podemos, pues aún no existe un caso que contradiga nuestra ley, y mientras

            eso no ocurra, nuestras leyes seguirán existiendo.

Buzzi: Mírate Galilei, tú estas viejo, inservible. Ángelus se quedará con el joven Newtoni y tú

           quedarás de lado, muriendo como un pobre viejo.

Galilei: ¡Cállate! El único Ser despreciable eres tú, que abusas de Mate, utilizándolo para tus

            beneficios personales.

(Llega Ángelus con el pequeño Newtoni)

Ángelus: Aquí está Newtoni.

Galilei: ¡Hola Newtoni! Tenemos un problema.

Newtoni: Algo así me comento Ángelus, mientras me sacaba del laboratorio, pero

               dime ¿Probaron con las manzanas?

Galilei: ¿Con qué?

Newtoni: Si las manzanas que están en los árboles frutales caen, significa que todo objeto, a

               causa de la fuerza de gravedad, caerá.

Galilei: entiendo.

Ángelus: Estás seguro que Buzzi caerá.

Newtoni: Por supuesto que caerá debido a la fuerza gravitatoria.

Mate: ¡Ayuda!

 

(Ángelus, Newtoni y Galilei corren a ver a Mate)

 

Ángelus: ¿Qué sucede Mate? ¿Estás bien?

Mate: Sí, me siento como un niño ¿Qué me hicieron?

Galilei: Introducimos químico espacial a tus circuitos.

Mate: ¡Ya veo! Me siento totalmente renovado.

(Mate comienza a dar pequeños brincos y vueltas de felicidad)

Galilei: ¡Dios!

Newtoni: ¿Qué sucede?

Ángelus: Es un avión ¡No! Es un cohete ¡No! Es Superman.

Galilei: Deja las bromas Ángelus, es Buzzi quien viene en caída libre tras la salida del parche

             que tenía el globo aerostático.

Ángelus: Siempre supe que la gotita nunca pega-pega.

Newtoni: Para el entendimiento de ustedes dos Buzzi caerá rápidamente y en cosa de segundos

               desaparecerá.

Ángelus: Entonces debemos prender la media luna del romero.

Galilei: Tú debes hacerlo Ángelus, ya que tú eres su inventor y el único hombre que tiene tanto

             valor para hacerlo.

Ángelus: Está Bien.

(Ángelus saca de su bolsillo un encendedor y prende la media luna del romero. Tras ello se crea una gran esfera que ilumina todo el patio)

Galilei: ¡Newtoni! Ven para refugiarnos dentro de Mate.

Newtoni: Allá voy.

(Entran Galilei y Newtoni dentro de la nave Mate para refugiarse)

Galilei: Debemos esperar Newtoni, ya que siempre el tiempo es relativo.

Newtoni: De todas formas todo siempre cae.

Ángelus: ¡Santo Dios, dame tu poder!

Galilei y Newtoni: Qué Dios nos pille confesadooosssss…

Buzzi: ¡Veo quieto al globo que cae al mismo tiempo que yo! ¡Aaaaaaa!

Ángelus: Cómo no se da cuenta que la caída libre es de “cero g”. Uno, dos, tres ¡Por el poder del

                romero!

(Ángelus realiza una gran esfera romeral, con la cual enviará de vuelta a su planeta a Buzzi.  Buzzi al llegar al suelo se transforma en pequeños cubitos)

Ángelus: ¡Ésta es la complejidad de lo más pequeño!

(Salen Galilei y Newtoni de la nave para ir a ver qué sucedió con Buzzi)

Galilei: ¿Qué ocurrió?

Newtoni: Lo que ocurrió es a causa del calor, ya que la armadura de Buzzi era de plástico y por

               ello se quemó, transformando su cuerpo en pequeñas partículas.

Mate: ¡Eso quiere decir que Buzzi jamás nos volverá hacer daño!

Galilei: Así es Mate, tú ya eres libre.

Newtoni: Entonces sólo nos queda hacer un monolito con los cubitos para el descanso eterno de

               Buzzi.

Galilei: ¡Excelente! Con Mate te ayudaremos.

Ángelus: Sólo me queda decir, y citando a un grande que “la velocidad de la luz es siempre la

misma en cualquier sistema de referencia, concluyendo en que los sistemas antiguos como los éter no existen, ya que los relojes y metros son relativos a los sistemas en movimientos, en donde nuestras instituciones se van construyendo en un mundo no relativista y de nuestras instituciones sacamos el sentido común.

Galilei: Entonces desde ahora nuestra familia estará conformada por cuatro integrantes: 

             Ángelus, Newtoni,  Mate y yo.  

 

…………………………….J Fin J ………………………………….


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pipu
kp
Autor: iio | Fecha: 21/06/2012 1:07:40

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